martes, enero 25, 2022

Entrevista a Toni Trueba, Team Mánager del Beta Trueba Racing Factory Trial Team

 

De equipo profesional y de élite a proyecto de formación y ayuda a la cantera. Así ha evolucionado el Beta Trueba Racing Factory Trial Team desde su creación hasta nuestros días. Al cargo del mismo está Toni Trueba, hijo de Antonio Trueba y padre de Gerard Trueba.


“Nuestra prioridad en cada carrera es que los chicos y chicas se lo pasen bien”

Hasta la localidad barcelonesa de Esparraguera, sede del distribuidor de Betamotor en España y Andorra, además de fabricante de sus modelos eléctricos, nos desplazamos para conversar largo y tendido con Toni Trueba, el Team Manager del Beta Trueba Racing Factory Trial Team. Un proyecto que este 2021 ha cumplido siete ediciones, pero que tiene su origen en los años 80 del siglo pasado cuando Beta Trueba apostó, entre otros, por un tal Jordi Tarrés.

Con el menor de los hijos de Antonio Trueba, fundador de Beta Trueba, hemos repasado el pasado, presente y futuro del equipo en el Campeonato de España de Trial, su ‘patio de juegos’, al tiempo que hemos ahondado, entre otros temas, en sus inicios como ayudante/mochilero de Toni Bou, el piloto más grande de la historia de nuestro deporte. Asimismo, hemos aprovechado la ocasión para preguntarle sobre el desarrollo y crecimiento deportivo de su hijo y piloto de TR1 Gerard Trueba, uno de nuestros pilotos de futuro.

– Esta ha sido la séptima temporada en la que el Beta Trueba Racing Factory Trial Team ha moldeado a sus integrantes en el Campeonato de España de Trial, el CET ¿Por qué en dicho campeonato y no en el Mundial?

–Bueno. Primero porque nosotros somos distribuidores de la marca solo en España y Andorra. Lo lógico es que apoyemos en el CET. Además, en el Campeonato del Mundo, Betamotor ya tiene a un gran equipo que ayuda a muchos pilotos, entre ellos a Aniol Gelabert.

– Este 2021 habéis contado con un total de 12 pilotos; de prácticamente todos los rincones de nuestro país. ¿Cómo se produce su elección como pilotos del Beta Trueba Racing Factory Trial Team?

– Básicamente, no tenemos un ‘modus operandi’. Simplemente, unos a través de distribuidores, otros por amistad, etc. No vamos buscando al ‘posible Campeón’. Sencillamente, buscamos un buen ambiente dentro del equipo y buena imagen. Con esto y trabajo, los resultados vienen solos.

– ¿Cuál es la edad media de los pilotos del Beta Trueba Racing Factory Trial Team? ¿Existe un límite de edad para formar parte de ella?

– Intentamos tener pilotos de todas las categorías, pero nuestra debilidad es ayudar a las categorías más pequeńas. Allí es donde creemos que está el futuro del trial. Si nadie ayuda a los juveniles, féminas y cadetes, ¿cómo vamos a esperar en un futuro tener gente compitiendo en TR2 o TR1? Hay pilotos en nuestro equipo que los tenemos desde Juvenil B y ahora ves que están corriendo en Júnior, como Oriol Giró; en TR2, como Rodrigo Marchal; o Gerard Trueba, en TR1, por poner algún ejemplo.

– La gama de trial de Beta cuenta con modelos de 125, 250, y 300cc disponibles en versión Estándar y Factory. ¿Cuáles pueden llevar vuestros pilotos?

– El modelo de motos lo eligen ellos a su gusto. Nosotros podemos aconsejar, pero cada piloto corre con la que más le gusta. Sea Standard o Factory, todos los modelos son competitivos.

– ¿Qué define a cada una de ellas y por qué crees que son las unidades ideales para competir?

–La standard es muy suave al primer golpe de gas y te da seguridad a la hora de no poner ‘pies tontos’. La Factory es más agresiva y, personalmente, la veo más para categorías altas.

– ¿Qué novedades incorporan con respecto a ediciones anteriores? ¿Y respecto a los modelos de la competencia?

– La Evo va sufriendo mejoras que, aunque estéticamente se nota poco, te puedo asegurar que internamente cada año hay mejoras, tanto en piezas como en ‘settings’. Todo ello sumado a la alta fiabilidad y tranquilidad que te da una moto así afrontando cada carrera y entreno.

– ¿Qué encuentran vuestros pilotos en el Beta Trueba Racing Factory Trial Team que no hallen en otros proyectos deportivos, como por ejemplo la Montesa Talent School o la Sherco Academy?

– No me gustan las comparaciones. Cada equipo debe ayudar lo que bien pueda y ojalá existieran aún más marcas y entidades que ayudaran a la cantera. Con esto también incluyo a federaciones. Dentro de que somos, creo, la única marca en el CET que no somos marca directa, ya que somos Beta España, por lo que tampoco tenemos los márgenes de los que ellas disponen, creo que entre otras cosas ofrecemos un buen precio para que se hagan con la moto, descuentos en material, asistencia mecánica en nuestra carpa por parte de Rafa Rodríguez y yo, equipaciones y ropa de paddock para los pilotos, avituallamiento en carrera, material de Galfer y Liquimoly, etc. Pero lo más importante: miramos que haya muy buen ambiente porque nuestra prioridad en cada carrera es que los chicos y chicas se lo pasen bien (Sonríe).

– ¿Qué les dirías a los que piensan que vuestro proyecto formativo es solo una excusa para vender más motos?

– Si eso fuera cierto, nuestro equipo no existiría. Piensa que todas las Evo que nos llegan de Italia están vendidas antes de llegar a Esparraguera, Barcelona. Incluso si llegaran más, venderíamos más. Estoy hablando de estos últimos años. Para nosotros, cada moto que vendemos con descuento de equipo es dinero que perdemos visto fríamente, pero creemos que es una inversión para el futuro del deporte y, claro está, para el nuestro. Si cuando haces un equipo no le pones pasión estarás uno, dos o cinco años. Pero antes del Beta Trueba Racing Factory Trial Team ya estábamos haciendo escuela. Desde la época de Jordi Tarrés, Amós Bilbao, Toni Bou…. ¿Sigo? (Risas).

– Exactamente, ¿cómo funciona el Beta Trueba Racing Factory Trial Team?

– Lo dicho antes. Se le dan unas ayudas a los pilotos, y únicamente pedimos a cambio que las motos antes de la carrera vengan de casa aceptables, y que haya buen ambiente y se lo pasen bien.

– En su día, vuestros pilotos de fábrica y los integrantes del equipo compartían algunos días en verano. ¿Regresará dicho stage o similar para con los chicos del Beta Trueba Racing Factory Trial Team próximamente?

– Esto con pocos pilotos y de la zona es fácil, pero el equipo se ha hecho grande y muy diverso; de todos los rincones de España. Es complicado, pero si existe nuevamente la opción de hacerlo… ¡se hará sin problemas! (Sonríe).

– Toni Bou es para muchos el primer gran éxito de vuestro proyecto formativo, aunque en esos años no existía como tal. ¿Qué recuerdas de su paso por Beta Trueba?

– Fueron unos años que, personalmente, los recuerdo con una sonrisa de oreja a oreja. (Risas). Con Bou, congeniamos muy bien y creo que aprendió mucho con Joan Pons, Daniel del Valle y David Sánchez, cada uno con sus respectivas épocas. A la vista está lo que ha logrado… ¡y lo que le queda! ¡¡BRUTAL!!

– ¿Imaginabais cuando daba sus primeros pasos al manillar de una de vuestras motos que alcanzaría las cotas logradas por el 15 veces Campeón del Mundo de TrialGP?

– Siempre se le han visto maneras. Sabíamos que llegaría a lo más alto, pero nunca imaginábamos que se coronaría hasta 30 veces Campeón del Mundo. Eso sí, personalmente, sabía que ganaría alguna vez el título.

– Si la memoria no nos falla, llegaste a ser segundo mochilero suyo. ¿Cierto?

– Bueno, los ‘mochis’ en la época Beta, oficialmente fueron Pons, Dani y David. Yo estaba para echarles una mano, por lo que supongo que sí, que llegué a ser segundo o tercer ‘mochi’… o como lo queráis llamar. (Risas).

– Cuando eclosionó como piloto de élite en 2006, ganando el CET y despuntando ya en triales indoor, vino Montesa y lo fichó. ¿Pudiste acompañarlo en su nueva aventura?

– La amistad nunca se pierde, pero está claro que cuando estás en otro equipo cada uno en las carreras está a lo suyo. Otra cosa ya es fuera del paddock. Yo, por ser hijo de quién soy, no podía marcharme.

– Jaime Busto ganó al manillar de un Beta un CET en Juvenil el año 2010 y se proclamó Campeón del Mundo Júnior en 2014. ¿Qué recuerdas de su paso por Beta Trueba?

– Fueron unos buenos años junto con David Sánchez, donde aprendió muchísimo.

– En 2015 se repitió la historia y Montesa os volvió a arrebatar a un piloto de futuro y con tintes de marcar una época. ¿Cómo vivisteis dicha situación? ¿Le hicisteis contraoferta?

– En este caso fue una situación complicada por varios motivos. Me quedo con los buenos momentos.

– ¿Creéis que Busto, flamante Campeón del CET TR1 este 2021, por fin ya ha despegado como megacrack de este deporte?

– Busto hace muchos años que es muy, pero que muy bueno. Pero cuando estás en lo más alto, te tiene que acompañar y encajar todo a la perfección como en un puzzle. Está claro que después de Bou, ahora mismo, es el que le sigue. Pero no puedes dormirte porque hay pilotos detrás que están siempre dándolo todo. ¡Ojo con Gabriel Marcelli! Ahí lo dejo…

– Sin embargo, los más puristas pensamos que es Gerard Trueba el principal motivo de la existencia del Beta Trueba Racing Factory Trial Team. ¿Es así?

– En efecto, Gerard fue el pasito final que ayudó a formar este equipo tal y como está concebido ahora.

– ¿Cómo has visto su evolución como piloto de trial en moto desde que colgó la bici definitivamente en 2015?

– Yo, porque lo he vivido desde dentro y las cosas desde fuera sabéis que se ven siempre diferente, pero pensad una cosa. Cuando fue su penúltimo año en bici, le enseñé a cambiar de marchas en una moto de 125.

Sí, como lo leéis, y al año siguiente se puso a correr en Juvenil B para al siguiente pasar a Cadete sin hacer Juvenil A. Al otro, siguiente corrió en Junior y a media temporada en una carrera del CET de dos días y cuando iba líder en la general, me comentó que en Júnior no disfrutaba y que quería subir de categoría. Yo, en plan coña, le dije que fuera a la mesa de inscripción y que dijera que lo pasaran a TR2, y así fue. Al año siguiente corrió en TR2 y ya al siguiente pasó a TR1. No sé si algún piloto alguna vez sabiendo que ni viene de la moto, sino que toda la infancia ha competido en bici sin tener una moto en el garaje de casa, ha hecho algo así. Siempre ha tenido las ideas muy claras. No sé dónde va a llegar, pero valentía no le falta.

– ¿Por qué Gerard no se inició directamente con la moto de trial?

– De pequeño, comenzó con la bici de trial en la escuela de Abantwins y se enganchó muy rápido a los pedales. Yo tampoco quise inculcar ni forzar nada.

– Te lo preguntamos porque por fábrica corre un prototipo de moto infantil que creasteis para él, ¿cierto?

– Sí. La hice junto con mi padre, porque con la edad que tenía aún no existían motos de su talla y no existía aún lo eléctrico. Todavía la conservamos, ¡y aún arranca! (Risas). Nos dio un ‘faenon’… pero bien a gusto lo hicimos. (Sonríe).

– ¿Por qué no ha saltado a la producción dicha moto?

– Fue una cosa solo para él. Piensa que está hecha toda a mano: horquilla a torno y fresadora, chasis de aluminio, escape, basculante, manillar… Todo 100% artesanal.

– A muchos nos admira su tesón y determinación en cada carrera y en cada zona. ¿No te da miedo que pueda llegar a ‘quemarse’ si los resultados no llegan?

– ¿Cuantos años llevan en la categorías más altas los pilotos que corren actualmente? Si no recuerdo mal, Adam Raga, Toni Bou, Jeroni Fajardo y un largo etcétera cuando Gerard no había nacido ellos ya corrían en TR1. ¿Quemarse? ¡Pues no le queda mecha ni nada! Gerard mira en YouTube siempre vídeos de 1999; de carreras mundialistas de esa época, como el GP de los EEUU, etc, y los ve corriendo en Sénior A, que es como se llamaba antes, y le digo riendo: ‘mira Gerard, ‘te quedaban 2 años para nacer!’

– Y como padre de la criatura… ¿no sufres al ver las largas rampas y enormes obstáculos a los que se enfrenta en TR1?

– Evidentemente, es un deporte de riesgo, pero confío plenamente en su pilotaje.

– ¿Crees que Gerard Trueba puede ser el primer Campeón 100% ‘made in el Beta Trueba Racing Factory Trial Team?

– ¡Ganas no le faltan! Pero no nos obsesionamos con este tipo de objetivos. El bien sabe que es su sueño, como el de todos los que participan, pero solo queda trabajar y trabajar.

– En el equipo ha destacado este 2021 una joven piloto del norte de nuestro país. ¿Creéis en Beta Trueba que Daniela Hernando, ganadora de la Copa de España de Trial en Femenino TR3, puede ser la nueva Berta Abellán o Laia Sanz?

– Yo le veo muy buenas maneras. Si no pasa nada, aseguro que ¡estará arriba! Solo le quedan más horas, triales, trabajar y trabajar. En unos años, volvemos a leer esta pregunta, ¿vale? (Risas).

– ¿Deberíamos los aficionados retener algún nombre más de vuestro actual equipo formativo de cara al futuro?

– Todos son muy jóvenes y es arriesgado ahora escribir un nombre aquí. Pero tengo a un chaval de 2 años llamado Aran Trueba al que le compré el otro día una moto de plástico del Carrefour y apunta maneras bajando las escaleras de casa… ¡de dos en dos! Pero siempre acaba en ¡fiasco! (Risas). Es broma. Por cierto, retomando la pregunta del ‘proto’ que le hicimos a Gerard de pequeño. Tengo hecha otra para Aran, mi otro hijo de 2 años. En este caso, es eléctrica; muy, muy pequeña. La hice durante la pandemia. Muy pocas personas lo han visto. Y estamos aún con la duda de si lo llevaremos a la serie o no. Solo te puedo decir que cuando la saque a pasear por algún paddock de alguna carrera del CET no dejará indiferente el aficionado trialero… (Sonríe).

– A todo esto, el proyecto 4T en trial… ¿en qué punto se encuentra: aparcado o abandonado definitivamente?

– El 4T hace años que la tenemos en catálogo paralelo al 2T. Es una moto que va muy, muy bien. Más de uno si la probase se encontraría con una grata sorpresa. El problema de la 4T solo es uno: que tenemos también la 2T.

– En Esparraguera, en Beta Trueba, ensambláis las motos eléctricas del fabricante italiano. ¿Para cuándo una MY-E (con E de eléctrica)? ¿O todavía no estáis explorando ese nicho?

– A parte de ensamblar, también la fabricamos desde cero. El problema, a día de hoy de hacer una moto eléctrica para adultos realmente competitiva es el precio final. Básicamente, por los costes de una buena batería. Ya existe la tecnología suficiente para hacer una moto competitiva, pero de cara a la serie no sería rentable. Pero falta poco. (Sonríe).

– Quizás en un lustro o algo más podríamos ver a los futuros pilotos del Beta Trueba Racing Factory Trial Team al manillar de una Beta MY eléctrica. Sería, sin duda, un gran cambio. Por cierto, ¿ha cambiado mucho el Beta Trueba Racing Factory Trial Team desde sus inicios en 2015?

– Cada año miramos de hacer mejoras y cambios para mejor, pero la filosofía siempre es la misma. Y está claro que si algún día tenemos algún prototipo eléctrico que probar, ¡lo veréis en el CET!

– Que el Beta Trueba Racing Factory Trial Team es un éxito lo confirma el hecho de que es un programa que se está replicando en la actualidad en otra disciplina como es el enduro. ¿Son ambos proyectos iguales?

– Sí. En cada ‘mundillo’ hay sus diferencias, pero la finalidad es la misma: ayudar al cliente final en todo lo que se pueda y crear buen ambiente.

– ¿Tiene fecha de caducidad el Beta Trueba Racing Factory Trial Team?

– ¡¡Este producto no caduca!!

– ¿Qué novedades podemos esperar para 2022 en el Beta Trueba Racing Factory Trial Team?

– La base será la misma patrocinador arriba o abajo. Ya lo dicen: si una cosa va bien, mejor no cambiar nada o lo justo e imprescindible. (Sonríe).

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