domingo, mayo 16, 2021

Entrevista a Jordi Sanjuan

 

Jordi Sanjuan, ganador del Trofeo Nacional de Trial RFME 2020 en TR4, pasará a TR3 este año; categoría en el que ya lo disfrutamos en 2011 cuando acabó en el podio final de la misma.


Jordi Sanjuan: “Mi intención para este 2021 es subir a TR3”

La temporada pasada la COVID-19 nos jorobó muy mucho. Pero aún así el Campeonato de España logró cerrarse con un total de seis citas y, por consiguiente, con nuevos campeones. Entre ellos: Jordi Sanjuan, piloto aragonés que tras nueve años de ausencia regresó al Nacional para dominar con mano de hierro e imponer su ley en las zonas con puertas amarillas de TR4.

Hasta el ‘Mar de Aragón’, hasta Mequinenza, nos desplazamos para reencontrarnos y charlar de motos y de nuestro deporte con el vigente Campeón del Trofeo Nacional de Trial 2020 en TR4. Y es que solo en 2010 (Cadete) y 2011 (TR3) le habíamos visto dejar su impronta de campeón en la máxima competición patria.

Su magnífico 2020, pero sobre todo este ilusionante 2021, centraron la mayor parte de nuestra amena conversación por algunos de los rincones más turísticos y escondidos de la localidad que duerme entre los embalses de Mequinenza y Riba-roja.

La temporada pasada fuiste el mejor en la categoría TR4 del Campeonato de España de Trial “CET”. ¿Confiabas conquistar el título en tu regreso a la misma?

– Pues la verdad es que no. Hacía ya varios años que no competía a nivel nacional y como el CET arrancaba en la localidad de Aitona, muy cerca de mi casa, me lo tomé como una prueba; como una primera toma de contacto.

Fue un trial que pasó de ser resbaladizo por culpa de la niebla a ser un trial muy asequible en la segunda vuelta. De hecho, gracias a ella acabé tercero empatado a puntos con el segundo. Ahí vi que el podio en la categoría estaría muy reñido durante toda la temporada y que cualquier error se pagaría muy caro.

A pesar de la COVID-19, se acabaron celebrando seis carreras y no te bajaste del podio en ninguna, además de alzarte con el triunfo en la mitad de ellas. Tenemos la sensación de que si se hubieran disputado ocho o nueve más, habrías terminado también en todas entre los tres primeros. ¿Tú también lo piensas?

– Un mal día lo puede tener cualquiera. Si miras cómo acabamos, estamos muy apretados desde el primero hasta el sexto. Pero quiero pensar que de haber habido más carreras las clasificaciones hubieran sido del estilo.

Has dominado con mano férrea la categoría. ¿Qué te ha parecido la misma?

– Me ha hecho ilusión volver a competir en el Nacional y ver que en mi categoría había tanta participación. Me he encontrado con rivales de años anteriores y también con muchos otros nuevos. Creo que eso le ha aportado un toque de emoción a cada carrera.

¿Qué carrera fue la más complicada de afrontar? ¿Por qué?

– Para mí, sin duda alguna, fue el primer día de Pobladura de las Regueras, en León. La semana anterior tuve varios problemas con mi moto y por ello acabé cambiando de moto y marca. Me puse en contacto con el official team de Sherco y me consiguieron una Jeroni Fajardo Réplica en tiempo récord. ¡¡Muchas gracias Ernest!! De ese modo pude dedicar todo mi tiempo a adaptarme a ella antes de la carrera. A ello hay que sumar la dificultad de las zonas de agua, así como las penalizaciones por tiempo debido a las largas colas que se formaron. Pero a pesar de todo ello pude quedar segundo. (Sonríe).

¿Y la más sencilla?

– Si nos referimos al nivel, la que yo considero más ‘light’ sería la última, la de Cal Rosal. Fue un trial sencillo en cuanto a pasos, pero que no daba margen a error, ya que en solo 6 puntos estuvimos los cinco primeros. Cualquier error o fiasco tonto podía dejarte lejos del podio. Ese día logré completar el recorrido a cero. (Vuelve a sonreír pícaramente).

A todo esto. ¿Cómo y cuándo te empezó a rondar por la cabeza la opción de tomar parte en el Nacional?

– Desde que volví a competir en 2019 en el Campeonato de Aragón que tenía esa meta o ilusión: volver a correr en el CET como ya había echo años atrás. También te diré que la decisión se hace mucho más fácil cuando cuentas con el incondicional apoyo de tu pareja y familia. (Sonríe).

TR4 es una de las clases más concurridas de todas las que se convocan en el Campeonato de España. ¿Te parece acertado el nivel de dificultad actual de la misma?

– La verdad es que sí. TR4 es la categoría donde corremos los que somos puramente aficionados y venimos a pasárnoslo bien. En mi opinión, han de ser triales sin riesgo, que se puedan correr sin mochilero, pero con un punto de dificultad para que se puedan marcar las diferencias en la clasificación. No es trabajo sencillo para el que tiene que marcar las zonas. Por eso creo que este año ha estado bastante acertada en este sentido.

Te lo preguntamos porque este 2021 habrá varias categorías desdobladas en dos o más niveles, como Cadete, Femenino o Veterano. ¿Crees que debería de haber un TR4 A y un TR4 B (o TR5)?

– No lo veo mala idea, ya que abriría las puertas a más pilotos de más niveles. Pongo por el ejemplo a mi comunidad. En Aragón, para competir en el Nacional tienes que ser TR1 como mínimo. Por eso, contar con una categoría como TR4 B o TR5 abriría las puertas a pilotos de los niveles TR2 o TR3 del certamen aragonés.

Asimismo, TR4 es una de las más abiertas, en donde conviven un mayor número de aspirantes a victoria y podio por carrera. ¿Estás de acuerdo?

– Sí, y a la vista está. Si miramos las clasificaciones, vemos que un octavo puesto en una carrera se puede transformar en un tercer puesto en la siguiente. Esto le aporta mucha emoción, ya que nunca puedes bajar la guardia. Somos muchos y nunca se sabe ¡¡quién dará la sorpresa!! (Risas).

Adrià Albejano, Héctor Gairín, Ricard Alcaraz, Joan Ricart, Mario Juan, José María Verdaguer, Rubén Garcia… ¿Qué rival o rivales te sorprendieron más la temporada pasada? ¿Por qué?

– Sinceramente, me quedo con la espectacular progresión de mi rival y también amigo Adrià Albejano. Empezó la temporada en octava posición, creo recordar, y ha terminado SubCampeón de la categoría.

En TR4 también compite un adversario al que conoces muy bien: Sergio Puyo. ¿Es el varias veces Campeón de España y del Campeonato de Aragón tu ‘gran archienemigo’?

– (Risas). No lo creo. Tengo una buena relación con él. Hace ya muchos años que nos conocemos. Es un piloto muy competitivo, con mucha experiencia, y tengo todavía muchas cosas que aprender de él. Puyo decidió terminar la temporada en la categoría superior, en TR3, y ello me sirve de referencia para este 2021.

Te lo preguntamos porque en 2019 y 2020 acabaste segundo en la categoría de TR1 en el Campeonato de Aragón y en ambas ocasiones Puyo fue quien acabó proclamándose Campeón.

– Así fue. Después de unos años apartado de las carreras, esas dos temporadas en el Campeonato de Aragón me han servido para volver a coger ritmo de competición, y contar con Sergio (Puyo) en TR1 me ha servido como referente para mejorar y ponerme al día.

Como reza el dicho: este 2021… a la tercera, ¿va la vencida?

– ¡¡Haré todo lo posible para que así sea!! (Risas). Entreno todo lo que mis horarios laborales me lo permiten e intento estar cada día en la mejor forma física posible. (Sonríe).

En cuanto al CET, ¿defenderás título o has decidido subir a TR3?

– Mi intención para este 2021 es subir a TR3.

Para los que no siguen el máximo certamen de la FARAM. ¿El nivel TR1 del certamen aragonés a qué categoría del CET sería equivalente?

– Depende mucho de cada trial, pero si hacemos un balance general… me atrevo a decir que el TR1 aragonés es algo más duro que el TR4 nacional.

A todo esto, ¿de dónde te viene la afición por el trial?

– De casa. Mi padre ha hecho trial toda la vida y desde pequeño he practicado este deporte con él.

Algunos de tus paisanos empezaron practicando trial en bicicleta. ¿Tú también?

– No. Es verdad que también practico trial en bici, pero esto vino después. Yo empecé con la moto directamente.

¿Recuerdas quién y cuándo te regalaron tu primera moto de trial?

– Como si fuera hoy. Me la regalaron mis padres de muy pequeño. Me acababan de sacar la escayola de la pierna (me la había roto esquiando). Llegué al garaje y ahí estaba subida al remolque. Era una Beta 50 automática, sin marchas. ¡¡Casi no tocaba al suelo ni de puntillas!! (Risas).

¿Y tu primera carrera?

– Fue ya más adelante, pero con una GasGas TXT 125 en la población de Massalcoreig, en Lleida, al lado de casa. Era puntuable para el Campeonato ARA Lleida de Trial.

¿Quién fue (o es) tu gran referente como piloto?

– De pequeño, cuando empecé a competir en Alevín, mis referentes eran los TR1 del Campeonato de Aragón. En esos momentos era una categoría con mucha participación y nivel. Venían incluso pilotos TR1 de otras comunidades.

En los últimos años, Valderrobres, localidad cercana a tu Mequinenza natal, ha albergado el CET. Qué bien el poder dormir y comer en tu propia casa, ¿no?

– ¡¡La verdad es que sí!! Como ya me pasó en Aitona. Ya se sabe: como en casa, en ningún sitio. (Risas).

¿Te gustaría que el Nacional visitara el ‘Mar de Aragón’ y su entorno?

– No me desagradaría en absoluto. Mequinenza es un pueblo con infraestructura de sobras para albergar una prueba de esta índole. (Sonríe).

¿Con qué tipo de terreno y obstáculos se encontrarían los pilotos?

– Se encontrarían con una mezcla de tierra y piedra. Una piedra que pierde el agarre muy fácilmente y te obliga a tener mucho tacto de gas. Es una de las cosas que se me da bien y lo atribuyo a este tipo de terreno.

Para muchos aficionados al trial, la Franja de Aragón es la Galia de nuestro deporte más allá del Ebro. ¿Estás de acuerdo con ellos?

– Un poco sí. La comunidad vecina, Catalunya, es la que tiene más fama como cuna del trial, y quizás por eso en la zona de la Franja hay una mayor afición. Por situación geográfica, estamos más cerca de ellos que de nuestra capital: Zaragoza.

¿Por qué crees que nuestro deporte sigue resistiendo al invasor en los pueblos y ciudades aragoneses situados en la frontera con las provincias de Lérida y Tarragona, en la denominada Franja?

– Si que es verdad que si nos referimos a niveles como el TR1 aragonés observamos que todos somos de la zona de la Franja, pero estaría mal no comentar que en el resto de categorías contamos con la participación de pilotos de más al centro de nuestra geografía.

En los últimos tiempos, David Millán, el propio Puyo, Raúl Guimerà y ahora tú, sois los estandartes de la región en el CET. ¿Habéis logrado con vuestro ejemplo animar a más aficionados de la zona a participar en años venideros también en el Nacional?

– Creo y espero que así sea. Este año ha comenzado a dar sus primeros pasos en moto el joven SubCampeón de España de Biketrial Poldo Sillué, también de Mequinenza. Espero que su afición por el trial en moto vaya en aumento y que en un futuro podamos disfrutar de la competición juntos.

Después de tu gran 2020 con Sherco… ¿Su Academy te ha abierto sus puertas como en su día hizo con Millán, Guimerà o Puyo?

–  ¡¡Así es!! Este 2021 defenderé con los colores de la Sherco Academy.

¿Cuántos días y horas a la semana dedicas a entrenar?

– Intento entrenar lo máximo posible. No tengo un horario fijo, ya que me adapto a mis horarios laborales. Pero intento salir 2 o 3 días por semana y los domingos. Para este 2021 me he propuesto mejorar mi fondo físico, y a todo esto le quiero sumar la bici de montaña. Un propósito que por el momento estoy cumpliendo. (Risas).

¿Solo o compartes ratos con otros pilotos?

– Suelo entrenar con pilotos de mi zona, con mi padre y con los amigos. No me gusta entrenar solo.

¿Por Mequinenza o visitas otros lugares y/o terrenos?

– Ahora, con todo el tema del COVID-19 y las restricciones de movilidad, me tengo que limitar a la zona de Mequinenza. Pero de normal me gusta moverme y cambiar de aires. Siempre escucho y estoy abierto a nuevas propuestas.

Imaginamos que entrenarás sólo stop. ¿O también haces tus pinitos de vez en cuando con el nonstop?

– Desde bien pequeño mi padre y mi familia trialera; Vicente y Valentín me inculcaron el trial de trazada, literalmente no me dejaban mover la moto (risas). Eso me sirvió para aprender a minimizar el cansancio y los movimientos innecesarios dentro de la zona y aunque en el día a día practique trial actual todavía conservo en casa la primera Montesa Cota 74 que tuvo mi padre y la saco de vez en cuando para hacer nonstop. ¡¡Es toda una experiencia!!

Te lo preguntamos porque todo trialero de pro ansía participar alguna vez en los ‘Scottish’. ¿Tu también?

– ¡¡Desde luego que sí!! Es una de las asignaturas pendientes que tengo. Es de esas cosas que dices: alguna vez en la vida lo tengo que hacer sí o sí. (Sonríe).

Volviendo a lo nuestro. Hasta que se desató la pandemia, una de las grandes atracciones para el público en el CET era la Zona de Calificación de los sábados. ¿Te gustaba?

– Es entretenido y una manera muy buena de acercar el trial a la gente. Además, veo más justo salir en una posición marcada por el tiempo de clasificación que simplemente por la posición en tu última carrera. Un mal día te puede perseguir hasta la siguiente carrera.

¿Crees que debería extenderse a más categorías, como TR4?

– Yo sería partidario, aunque entiendo que a nivel organizativo sería un caos en una categoría tan poblada como es TR4.

¿En unas temporadas, ¿te podríamos ver competir a nivel internacional? En el Europeo, en el TrialGP de España o Andorra…

– No me lo he planteado, pero si se diese la oportunidad no dudaría en hacerlo. (Sonríe).

¿Qué objetivos te marcas para este 2021?

– Hacerlo lo mejor posible en TR3 y adaptarme lo más posible al ritmo de competición y carrera de la nueva categoría. Será complicado, pero estoy mentalizado y me lo tomo como una manera de seguir aprendiendo.

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