viernes, diciembre 9, 2022

Prueba Mecatecno Dragonfly, la nueva moto eléctrica de referencia

 

La nueva Mecatecno Dragonfly hace honor a la historia de la marca, al modelo primigenio y a su rompedora esencia, tanto estética como tecnológica y funcional. Tuvimos el honor de probarla en las zonas y ahora os contamos todas las sensaciones, con vídeo incluido.

Texto: Horacio San Martín. Acción: Jordi Ramonet. Fotos: Mecatecno.


¡Llega la nueva trialera eléctrica Mecatecno Dragonfly, rompiendo esquemas!

Hace poco más de un mes os anunciábamos en Todotrial el lanzamiento de la nueva Mecatecno DragonFly, la moto eléctrica que supone el resurgir de la mítica marca catalana que en los años 80 motorizó a muchos niños y que posteriormente dio el paso al trial para adultos, primero con la MR y después con la Dragonfly y la Skywalker. Aquellas fueron motos que en su día supusieron toda una revolución técnica por sus curiosas soluciones y por su estética, diferentes a todo lo visto hasta el momento.

Ahora la historia parece repetirse, ya que Mecatecno volvió a nacer hace algunos años en el mercado de las motos eléctricas infantiles de trial con gran éxito, y ahora toca dar el paso a las motos grandes de trial, eso sí, esta vez revolucionando el panorama de las «E-Bike» de trial.

Tras años de constante desarrollo desde que se conoció el primer prototipo de la Dragonfly en 2017 a través de Todotrial, y tras haber participado en el Mundial de Trial-E, llegó su evolucíón, la Dragonfly 2.0, que pretendía ser el modelo de serie, pero no ha sido hasta ahora cuando Mecatecno nos ha presenta su modelo definitivo que, siguiendo los pasos de aquella primigenia Dragonfly, también llega rompiendo con todo lo establecido, tanto técnica como estéticamente.

En Todotrial hemos tenido la oportunidad de probarla en el área de Trial del Moto Cub Cent Peus en Barcelona, contando además con nuestro amigo y colaborador Jordi Ramonet como probador. Para la ocasión nos han dejado un prototipo pre-serie, con una estética diferente a la que llevará la moto definitiva, la cual sí podéis apreciar en las fotos de estudio, y con apenas un par de diferencias, la suspensión trasera y el diseño de alguno de los mapas.

Estética rompedora, pero también funcional

A simple vista la moto destaca muchísimo, ya que es completamente distinta a todo lo conocido hasta ahora. Su estética es muy futurista y con unas formas muy angulosas que dan una sensación de total ligereza. Puede gustar o no, pero lo que no hay duda es de que se ha hecho pensando en su funcionalidad y prestaciones.

Lo que más llama la atención es la forma del chasis, muy vertical, con la pipa de dirección limpia y «desnuda» dando aún más  sensación de ligereza. Este hueco se ha aprovechado para insertar el display, en el que tenemos información variada, como por ejemplo el porcentaje de batería que nos queda. Bajo el protector que se sitúa donde iría el hipotético depósito de combustible, está todo el módulo de control y las conexiones, así como la parte superior de la batería.

Conjunto chasis – batería, claves para una manejabilidad absolutamente superior

El chasis de la Mecatecno Dragonfly está formado de dos partes, por un lado una cuna central de aluminio mecanizado para aportar mayor rigidez y por otro lado un subchasis en la parte superior hasta la pipa de dirección, realizado en tubo de acero al cromo-molibdeno, que aporta más torsión y con ello más facilidad en la entrada en curvas. Pero es que además el conjunto del chasis hace que la conducción, posición y manejabilidad, sean muy superiores a lo visto hasta ahora en motos de trial eléctricas de serie.

La clave está en la forma del chasis y la batería, estudiadas totalmente para que el conjunto sea muy estrecho en su parte superior, como en una moto convencional. Mientras otras motos eléctricas nos obligan a llevar las piernas y rodillas muy separadas, perdiendo capacidad de mobilidad y manejabilidad debido a lo ancho de la batería y chasis en su parte superior, en la Mecatecno esto es completamente diferente.

La gran ventaja es que la batería, al ser estrecha y alargada se posiciona perfectamente entre el chasis llegando hasta el basculante y esto hace que el peso quede totalmente centrado en la moto, por lo que el centro de gravedad también es muy bajo, lo cual ayuda a una muy buena estabilidad, además de una gran sensación de ligereza. Pero es que además el chasis en su parte superior es estrecho, como en una moto de combustión, lo que ayuda a que la moto sea realmente manejable, haciendo que su conducción sea muy efectiva y divertida, estando por encima de lo que existe actualmente en el mercado.

Batería y autonomía

La batería es de litio de 1.875 wh de capacidad, lo que permite un uso de casi 4 horas en un entrenamiento de trial normal, o de unas 2 horas al máximo de rendimiento. Como es lógico la autonomía depende del nivel del piloto, de lo escarpado del terreno y de las condiciones de este, aunque podríamos decir que dura más o menos lo que sería equivalente a gastar un depósito de gasolina. La carga total se alcanza en algo más de 3 horas.

En la parte delantera del chasis llama la atención una especie de radiador, que es realmente un disipador de calor para la batería, haciendo por lo tanto una función similar al tradicional radiador de agua que estaría en esa misma posición en una moto de combustión.

Sensaciones diferentes

Lo primero que llama la atención cuando probamos una moto eléctrica, es que no necesitamos arrancarla, tan sólo apretar un botón, para a continuación seleccionar alguno de los mapas con los que queremos rodar, que sería lo equivalente a poner la marcha. Lo que nos indica que está en marcha son los leds luminosos y el display, así que debemos tener cuidado de que la ausencia de ruido no nos confunda y le demos al puño de gas sin querer…

Por supuesto lo siguiente que llama la atención es la baja sonoridad del motor, lo cual es además una de sus grandes ventajas. Realmente el motor suena y sube de vueltas, su sonido eléctrico nos ayuda a controlar la conducción de manera similar a como lo haría un motor de combustión, y además se aprecian muy bien las inercias y el uso del embrague.

Otra gran diferencia es el utilizar una sola marcha, y el «respeto» que esto da, en caso de que involuntariamente nos pasemos de gas… ya que puede ser algo similar a pasarnos de gas estando en 4ª ó 5ª marcha… en una moto que nunca se calase… Seguiremos hablando de sensaciones en el siguiente apartado…

Motor

Nos encantaría saber la potencia en Kw del motor, pero esta no ha sido desvelada. La sensación es que empuja muy bien y, como en otras motos eléctricas, sorprende por su capacidad de tracción, su suavidad, y su rápida aceleración.

Una de las cosas que más llama la atención por ser muy diferente a las motos de combustión, es su potencia y par desde abajo, ya que podemos rodar a punta de gas, a una velocidad muy inferior a la que admite una moto normal, por supuesto sin necesidad de apretar el embrague. Todo este conjunto de nuevas sensaciones hace que la experiencia sea muy diferente, invitando a trazar al estilo clásico, muy despacio. Aunque claro, hay que tener cuidado al dar gas, ya que su elevado par hace que el neumático trasero patine si nos pasamos con el mando de gas.

Precisamente por eso hay tres diferentes mapas de entrega de potencia, que hacen que la moto se adapte perfectamente a todo tipo de usuarios.

El mapa de iniciación, verde, es muy suave y progresivo. El mapa intermedio o «clásico», azul, es ideal para una conducción de tipo clásico, suave pero sin que falte rapidez y potencia cuando se necesita. El mapa rojo o «moderno» es el más radical, hace la moto mucho más rápida y nerviosa, siendo a la vez mucho más difícil de manejar, y es aquí donde entra en juego el combinar gas con embrague como en cualquier moto de combustión moderna. Los diferentes mapas son configurables, y por supuesto también ayudan a encontrar el mejor comportamiento dependiendo de las condiciones del terreno, por ejemplo en el caso de agua y barro.

Una de las cosas que pueden descolocar en un principio es la ausencia de marchas. Esta Mecatecno Dragonfly, al igual que la Electric Motion, no disponen de caja de cambios, a diferencia de la GasGas Proto Eléctrica, que sí disponía de una caja de cambios convencional. Cuando tuvimos la oportunidad de probar aquella GasGas nos pareció realmente magnífica, y sin lugar a dudas la moto de trial eléctrica que aportaba más sensaciones de moto convencional, ofreciendo muchas más posibilidades. Sin embargo en Mecatecno, al igual que en EM, se han decidido por la «monomarcha» con ello reduciendo el peso y también el coste final. Las desventajas son una conducción menos cercana a una moto de combustión, menores posibilidades de uso, y menor autonomía de la batería. Para nosotros sigue siendo mejor solución la adoptada por GasGas, no en vano fue la moto campeona del mundo.

Embrague

Una de las grandes ventajas de la Mecatecno Dragonfly es que monta un embrague hidráulico tradicional, exactamente como las motos de motor de explosión. Se trata de un embrague mecánico de diagragma con mando hidráulico Braktec, gracias al cual su conducción es bastante más similar a la que estamos acostumbrados, algo que se agradece y que nos ayuda a adaptarnos más rápidamente.

Como veréis en el vídeo de la prueba, Jordi se adaptó rapidísimo, gracias en parte al manejo del embrague, aunque lo cierto es que como otras motos eléctricas, requiere un tiempo de adaptación bastante mayor que cuando pasamos de una moto de combustión a otra.

Suspensiones

En cuanto a las suspensiones, comenzando por la delantera, el modelo que hemos probado lleba una novedosa horquilla M4 con sistema neumático que combina aire y muelles con un setting específico, ya que el reparto de pesos de esta moto eléctrica no tiene nada que ver con el que tiene una moto con motor de combustión.

La trasera en esta unidad lleva un magnífico monoamortiguador Öhlins de 4 vías también con reglajes específicos, que además destaca por estar completamente visible y por lo tanto con fácil acceso a todos los mandos de regulación. Al no haber filtro de aire, toda la parte de debajo del «asiento» queda completamente libre. Realmente el Öhlins no será el equipamiento de serie, pues subiría mucho el precio final de la moto, pero en Mecatecno están pensando diferentes alternativas con la premisa de mantener la calidad y el funcionamiento. Probablemente el modelo final también lleve botella de gas separada, y quizás se ofrezca el Öhlins como opción.

En el modelo que hemos probado la alta calidad y buena puesta a punto de ambas suspensiones se nota en todo momento, la moto se comporta realmente bien en todo tipo de situaciones, ayudándote en el equilibrio, la estabilidad, afrontando obstáculos, y con ello ofreciendo una seguridad en las zonas realmente buena. Son muy rápidas y se nota como ayudan en los cambios en parado, haciendo que estos sean realmente fáciles de efectuar, a lo que ayuda también el reducido peso de la moto, sólo 60 kgs. Este peso la convierte en una de las motos más ligeras de la historia, aunque no se puede catalogar como la más ligera, debido a que hubo motos de bajas cilindradas con muy reducido peso para precisamente sacar ventaja de esta circunstancia, como hizo en su día Montesa con su Cota 123, a parte de que tampoco son comparables las características de las motos eléctricas con las de combustión.

Frenos

En cuanto a los frenos, ambos trenes están equipados con modernos componentes Braktec, ya de sobras conocidos pues son los mismos que equipan la mayoría de motos de trial del mercado y cuya eficacia y funcionamiento están más que comprobados. El reducido peso de la moto hace que quizás se acentúe incluso más la sensación de frenada y potencia, con el ya conocido tacto agradable que aportan estos componentes.

Conclusiones

La Mecatecno aporta una nueva visión de la moto de trial eléctrica, más trabajada y evolucionada de lo que hemos visto hasta ahora en las motos de serie. Su imagen impactante y su estética moderna y diferente chocan, al igual que lo hizo en su día la Dragonfly, y la efectividad de su diseño se traslada a la conducción, con un chasis que permite un pilotaje mucho más manejable y agradable que en otras motos eléctricas, haciéndola más similar a lo que estamos acostumbrados. Esto facilita la adaptación, y hace que pasar de una moto convencional a esta Mecatecno sea mucho más rápido y fácil de lo que podríamos pensar y de lo que hemos visto en otras marcas. Por lo tanto estamos seguros de que marcará el camino a seguir en el futuro de lo que deben ser las trialeras eléctricas. ¡En el vídeo os contamos más!

A falta de su salida definitiva al mercado y de conocer sus componentes definitivos, desde Mecatecno nos confirman que el precio final estará en torno a los 9500€ + IVA, y que se empezarán a entregar las primera unidades en noviembre.

Vídeo y más fotos:

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