martes, enero 25, 2022

Entrevista a David Darnés

 

Jeroni Fajardo, con Vértigo, se ha quedado este 2017 como único estandarte de la firma verde flúor. Pues bien, junto a él vuelve a estar David Darnés, su hombre de confianza desde hace dos temporadas y ex mochilero de hombres como Jorge Casales, Francesc Moret e incluso Adam Raga.


 “Sería muy grande poder ganar una carrera del Mundial con Jeroni”

David Darnés, de piloto y campeón de España TR3 a mochilero y hombre de confianza de top riders

Es curioso que alguien a quien no le gustaba ir de pié en moto cuando le regalaron su primera moto de trial se haya acabado convirtiendo en todo un referente como mochilero ‘pro’ y piloto en su pueblo y comarca. Hablamos de David Darnés, el hombre que desde hace dos campañas acompaña, ayuda y asesora a uno de nuestro cuatro fantásticos. Con él conversamos en su localidad natal, Sant Hipòlit de Voltregà, en Barcelona, sobre su presente, futuro y pasado.

– Esta será tu segunda temporada completa junto a Jeroni Fajardo en Vértigo, y la primera como claros y únicos estandartes de la marca. ¿Eso es bueno o malo?

– Ni bueno ni malo. Seguimos con la misma ambición y motivación que en 2016. Para Jeroni nada ha cambiado. Sigue teniendo el mismo equipo y a las mismas personas a su lado. Que haya o no compañero de equipo es algo secundario. De todas formas, la marca apoya también a Toby Martyn, un piloto inglés de 16 años.

– Por cierto, ¿cuáles son vuestros principales objetivos para este 2017?

– El objetivo principal, como siempre, es poder estar aún dando guerra en las plazas de podio. Detrás de un podio del Mundial hay mucho trabajo y esfuerzo. Intentar mantener esa competividad es importante. Para no quedarnos cortos con los objetivos, podríamos decir que sería la bomba poder ganar una prueba del Mundial. Jeroni ganó su única carrera del Mundial al aire libre en Andorra, en 2009, y confiamos en que podemos ganar alguna más este mismo 2017. El año pasado Takahisa Fujinami, Albert Cabestany y Adam Raga demostraron que Toni Bou no es imbatible; al menos en alguna carrera.

– ¿Habéis cambiado algo en cuanto a preparación se refiere en relación al año pasado?

– El año pasado fue un año de adaptación a la moto para Jeroni. Trabajamos mucho con la moto. Este año ya es diferente. Tenemos un plan, tanto de entrenamiento como de mecánica, muy bien organizado. Unos días se hace la moto en fábrica y él se prepara físicamente. Otros días, por el contrario, vamos junto con Ismael Fopiani, su mecánico de confianza, a entrenar a la montaña. La verdad es que de esta forma hay tiempo para todo y la moto siempre está al día.

– ¿Qué hay en la nueva Combat de vosotros, de Jeroni y de ti?

– La verdad que se está trabajando continuamente con la moto y va evolucionando mucho. Ismael se encarga de la moto de Jeroni, y luego entre el ingeniero y el mecánico de producción van viendo todo lo que se puede aprovechar para la moto de serie. En lo que más estamos haciendo hincapié es en tener una moto cada día más fiable y que se adapte a todas las necesidades del cliente final.

– Imagino que uno de los momentos importantes de este año será, sin duda, el Gran Premio de España de Trial en Camprodon, en el área Noassar. ¿Partiréis con ventaja?

– La verdad es que el sitio es ideal para la práctica del trial. Serán zonas nuevas que marcarán entre la FIM y el organizador, el Motor Club Ripoll. ¿Ventaja?… no creo. La mayoría de pilotos que tomarán parte en TrialGP han estado en el área Noassar. Conocen el terreno húmedo de allí, el tipo de piedra, el agarre… Será bonito empezar el Mundial en casa. (Sonríe).

– ¿Qué te parecen los cambios de formato y reglamento propuestos por Sport7, el nuevo promotor del Mundial al aire libre?

– Aún se están ultimando detalles. Están en el aire el tema de ver las zonas el día antes, el tema de cómo será la clasificación del sábado, los mochileros en las zonas, quién puede tocar la moto en carrera… Supongo que en las próximas carreras del Mundial X-Trial nos darán más información al respecto. De todas formas, hagan lo que hagan, hay que pensar que hay pilotos más modestos; sin tantos medios como uno oficial, y según que reglamento acaben aprobando les puede perjudicar más que beneficiar.

– En cuanto al Mundial X-Trial, ¿qué te parecen los últimos retoques a su reglamento?

– Es un poco como el nonstop, pero con el cárter motor. Queda todo a criterio del ‘observer’. Mira, en una zona larga, aunque la superes con cero pies, allí con el público a tope, dos golpecitos de cárter más uno por tiempo ahora es un fiasco. Ante ello, la gente no entiende el por qué. Además, hay sitios que antes se subían a cárter de manera cómoda, pero ahora si no quieres hacer un punto tienes que subir a rueda, con lo cual es más difícil para el piloto joven que se estrena en el Mundial X-Trial.

– ¿Os hacen la vida más fácil o difícil a los mochileros?

– Este último año ha sido la muerte para los mochileros. Además de ir arriba y abajo, teníamos que llevar todas las herramientas y recambios para nuestro piloto. ¡Sin ayuda externa! Y en Francia, por desgracia, Adrián del Olmo, mochilero de Miquel Gelabert, sufrió un percance en la interzona por el que tuvo que ser evacuado en helicóptero. Creo que la figura del mochilero es necesaria. Es la persona de confianza del piloto y parece que no pero hacemos un gran trabajo. Respecto a este año, la mayoría de las pruebas serán de un sólo día, con clasificatoria de orden de salida el día anterior. Una carrera a jornada única a nivel físico es mejor.

– Antes de Fajardo, estuviste junto a Francesc Moret. ¿Qué te parece su regreso al Mundial en la nueva Trial2?

– Estoy muy contento por él. Francesc es un luchador, nunca da su brazo a torcer. Le gusta competir, le gusta el trial y con la nueva reglamentación FIM para el Mundial de marcas, la categoría TR2 adquiere un poco más de protagonismo. Este año parecía que Oriol Noguera abandonaba la competición, pero al final se ha reenganchado otra vez. Eso es positivo para nuestro deporte.

– Pilotos como Jorge Casales, e incluso Adam Raga, también han contado con tu experiencia y buen hacer como mochilero en el pasado. ¿Qué destacarías de cada uno como piloto?

– Adam es un currante. A lo mejor no es tan innato como Toni, pero su metódico trabajo, tanto en los entrenamientos como en la puesta a punto de la moto, hacen que esté allí delante casi siempre. Es el único de los ‘Cinco Magníficos’ –NdR: Toni Bou, Adam Raga, Albert Cabestany, Jeroni Fajardo y Takahisa Fujinami– que no viene de la bici. Es de admirar el nivel que tienen todos, ¡y no aflojan!

Jorge, por su parte, es un piloto muy trabajador. Ha madurado mucho. Forma equipo con Pep Campás, ex mochilero de Miquel Gelabert, y la verdad es que hacen un muy buen tándem; se les ve muy bien. Encima de la moto, Jorge tiene una conducción bastante agresiva, usa mucho el cuerpo. Seguramente, puliendo algún detalle y controlando situaciones de bajón en las carreras dará mucho que hablar más pronto que tarde. Se fue de casa con 17 años, y ha sabido rodearse de gente buena, tanto a nivel deportivo como personal. Ahora, a parte de su mochilero, tiene a Joan Pons, uno de los cuatro españoles capaces de ganar los Scottish, que le ayuda a mejorar día a día y le da un plus de preparación de cara al Mundial al aire libre.

– ¿Y de Moret y Fajardo?

– Francesc es un piloto de la vieja escuela. Lleva toda la vida encima de una moto. En carrera siempre tiene un as bajo la manga, pero a veces también se le escapa algún que otro fallo inesperado. Pero es un piloto bastante completo. Lo que se le da mejor es pilotar en mojado, barro, en zonas de río… Jeroni es un piloto con una calidad innata. Se defiende muy bien en las dos especialidades: outdoor e indoor. En las trazadas que ve bien en un trial, difícilmente fallará. Cuida mucho su día a día, la alimentación, su físico y, como no, la puesta a punto de su moto. En los entrenamientos tiene claro que más valen 2 ó 3 horas bien aprovechadas que 5 mal hechas. De jóvenes competíamos juntos, pero nunca llegue a ganarle. (Risas) Para mí sería muy grande poder ganar una carrera del Mundial con él.

– ¿Crees que hay algo de ti en ellos? Lo digo porque tu has sido piloto, y de los buenos…

– Bueno de los buenos… según se mire y quien lo haga… (Risas). A nivel regional y autonómico, sí que me defendí durante unos años. Luego, si miramos competiciones más exigentes… me faltó un punto de lucha diaria para estar más adelante. Empecé a valorar todo lo aprendido cuando dejé de competir seriamente. Desde fuera de las carreras se ve muy diferente, la verdad. Poder hacer un buen entrenamiento con los amigos del trial después de un buen desayuno no tiene precio. Risas aseguradas. (Sonríe).

¿Algo de mi en ellos? Podríamos decir que intento siempre ser muy positivo en todo. Poder estar allí compitiendo es un sacrificio, pero realmente es un regalo. Somos unos privilegiados de vivir de lo que más nos gusta y nos apasiona, y esto es lo que intento transmitir. Mi nivel no es el mismo que el que puede tener un top 10, pero sí que con los años aprendes a ver trazadas, movimientos y vas cogiendo experiencia. Luego hay que saber marcar zonas en los entrenamientos con un poco de vista. Hay días en los que es más importante marcar bestialidades. Otros, en cambio, buscas algo más fácil para coger ‘feeling’ con la moto y ganar motivación para la próxima carrera. En resumen, más que mi nivel de pilotaje, creo que les aporto motivación y las herramientas necesarias para que el piloto por sí mismo rinda siempre al 100 %.

– ¿De quién es la ‘culpa’ de que practicaras trial?

– La ‘culpa’ fue de mi padre, que con 5 años me compró una Fantic automática. ¡No me gustaba ir de pie! (Risas) Y bueno, al final, después de tantos años de sacrificio corriendo por toda Cataluña y España, creo que han servido de algo. (Sonríe).

– Vencedor del Trofeo Nacional en TR3 en 2010, Campeón de Cataluña 2006 en Élite, ganador en Rojos de los 3DTS en 2008, también en cuatro ocasiones del COTA en la máxima categoría… ¿De cuál de ellos te sientes más orgulloso?

– Lo que te decía antes. A nivel regional sí marqué la diferencia. Para mi, ganar el COTA –NdR: el Campeonato de Osona de Trialeros Aficionados, uno de los certámenes sociales más longevos e importantes de Cataluña– fue un plus de motivación para seguir haciendo trial. También miro con buenos ojos el subcampeonato nacional logrado en Cadete. Mis batallas con Laia Sanz… ¿Lo mejor? El Campeonato de España en TR3, donde además pude rendir un pequeño homenaje a mi amigo Jonathan Almarcha llevando una camiseta con su foto. Al final, lo que cuenta es que todos estos años compitiendo me han llevado a poder vivir de esto; a estar rodeado de los mejores pilotos y ex pilotos de este deporte; a conocer a mucha gente; incluso a dar la vuelta al mundo; y a vivir una prueba mítica como el Trial Indoor de Barcelona en primera persona.

– También hiciste en su día tus pinitos en el Mundial entre 2003 y 2004: en Andorra, La Cabrera (Madrid) y en Puerto Pajares (Asturias). ¿Qué recuerdas de ambas temporadas?

– Mucha tensión. Eran épocas en las que además estudiaba, y quería también quería salir con los amigos. Tenía un buen nivel en Cataluña, pero ibas al Mundial y allí te ponían en tu sitio. Pero no lo hice del todo mal. Estuve entre los ¡diez primeros en cada carrera! (Sonríe).

– ¿Por qué no pudiste dar el salto a lo que ahora es TrialGP?

– Un poco por lo que comentaba. Empecé a valorar lo que tenía un poco tarde. Si pudiera volver atrás, ahora afrontaría los entrenamientos con mucha más seriedad y sacrificio.

– ¿Los pilotos jóvenes de ahora tienen más o menos opciones de llegar a la élite que en tu época?

– En España tienes que destacar mucho para llegar a la élite. Está el equipo de la RFME que te puede dar un empujón para que una marca se fije en tí, pero realmente es muy duro. Algunos jóvenes creen que al tener un poco de ayuda de una marca y algún que otro patrocinador ya están allí, pero no tienen ni idea de lo que se lo curraron estos cinco que están delante. Me sorprende mucho ver a jóvenes de 16 ó 17 años entrenando indoor cuando lo primero es hacer resultados en el outdoor. Luego esta el tema de las licencias. En Inglaterra, por ejemplo, cuestan muchísimo menos. Pero ese es otro tema.

– ¿Qué te parece el momento actual por el que está pasando el trial como deporte?

– A nivel aficionado creo que estamos en un momento de ‘boom’ de gente. Y ello es muy positivo. Da gusto ver a grupos y pandillas de trialeros que quedan los sábados y los domingos para salir de excursión o a marcarse unas zonas para matar el gusanillo. Realmente, los deportistas de élite se benefician de esto. Si se venden motos, hay dinero; y si hay dinero, hay equipo; y si hay equipo, hay pilotos.

– ¿Qué mejorarías?

– Intentaría acercar el trial a las personas no trialeras. Es una disciplina válida para todo: porque coges mucho tacto de gas, de embrague; aprendes a mover tu cuerpo con la moto, teniendo siempre una correcta postura corporal… además de los valores personales que te da un deporte individual. El trial es un deporte que se podría exprimir mucho más: en las autoescuelas, en los colegios… Incluso como espectáculos, algo que en Francia o Italia ya se hace como preludio o intermedio de otros eventos deportivos. Si la memoria no me falla, el último show así, con el trial como protagonista, en España creo que fue en los 90. En Barcelona 92, con el Cobi como protagonista, y más tarde durante el Foro de las Culturas también en la Ciudad Condal. También recuerdo algunas apariciones en algún programa de récords, pero poco más. La gente no trialera se acuerda de Jordi Tarrés y ahora de Bou, pero muchas veces los confunden con pilotos de motocross. De todos modos, estos días, se ha notado un pequeño empujón con todo lo acontecido antes, durante y después del Trial Indoor de Barcelona. Ojalá se mantenga este interés en los próximos meses. También se tendría que regularizar las zonas de entrenamiento. Más áreas de trial para poder estar allí tranquilos.

– Por cierto, ¿stop, non stop… o Openfree?

– Personalmente, encuentro el nonstop más bonito de ver, pero no puede ser que sea tan sujetivo; que únicamente de lo que vea un juez. Es muy difícil ver si realmente uno ha parado o no, y cargarte con 5 puntos es demasiado. Lo que está claro es que el reglamento, sea el que sea, no afecta en ningún caso al numero de participantes de una carrera mundialista o del Nacional, porque siguen estando delante los mismos.

– Cuando tus compromisos profesionales te lo permiten todavía te vemos impartir alguna que otra ‘masterclass’ sobre una moto de trial. ¿Podríamos verte en un futuro regresando al CET, por ejemplo?

– Todavía tengo la necesidad de ir en moto, ya sea compitiendo en algun trial del COTA o tomando parte en algún ‘entrenillo’ con mis amigos. Es difícil encontrar tiempo para todo, ya que hay muchos fines de semana que estás fuera, y cuando estás aquí también quieres desconectar un poco de todo. Pero no descarto hacer alguna prueba este año. Además, me han dicho que está un ex mundialista arrasando en el actual COTA: César Panicot. Creo que sería bonito algún día poder competir contra él.

– ¿Y tutelando alguna joven promesa?

– Pues la verdad es que tengo algún proyecto en mente. Me gustaría crear una escuela en Osona, mi tierra, ya que desde Lluís Gallach, el propio César Panicot, Marc Catllà o Marc Freixa no ha subido nadie más a la élite de este deporte. La idea es llevar un grupo de tres o cuatro chicos y transmitirles toda mi experiencia y buen hacer para que puedan llegar algún día a dedicarse a esto. A ver si en unos años sale una joven promesa de mi tierra. (Sonríe).

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Entrevista a David Darnés

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