El Trial de Sámano llegó a suduodécima edición, siendo la sexta prueba del Campeonato Vasco de Trial y puntuando también para el campeonato de Cantabria, organizado por el Moto Club Cota.
Texto y fotos: Gonzalo de Abiega.

Experiencia, apoyo municipal y de patrocinadores, trabajo para preparar las zonas y un bonito entorno, es lo que se necesita para organizar un Trial y que sea un éxito.
Un año más, la experiencia trialera del Motoclub Cota, se unió al bonito entorno cántabro de Sámano y los aficionados a este deporte pudimos disfrutar el pasado 11 de octubre, de una nueva edición de este trial.
Como es tradicional, la plaza de Sámano fue el centro de reunión de los pilotos participantes. Desde allí, escoltados por los vehículos de protección civil, llegaron hasta el punto en el que, de manera ordenada, se daba inicio a la prueba.

Con buen criterio, la organización previó que los pilotos TR1 y TR2 (rojos y azules), iniciaran la prueba en la zona 1, mientras que los TR3 y TR4 (verdes y amarillos), lo hicieran desde la zona 3. De esta manera se evitaron las colas que suelen ser tan habituales en los triales, y las 3 horas y 45 minutos que había para cubrir las 3 vueltas que había que dar a las 6 zonas de la prueba, resultaran más que suficientes.
Las 6 bonitas zonas eran variadas. Las 3 primeras eran boscosas, con desniveles y giros mientras que las siguientes eran pedregosas. Unas y otras eran muy técnicas y exentas de todo peligro, por lo que permitían distintas trazadas y alternativas, lo que resulta del agrado de los pilotos y del público que, en este caso, dado el buen tiempo que hizo el día de la prueba, acompañó a los pilotos a lo largo de varias zonas.



Al término de las 3 vueltas y nuevamente acompañados por los miembros de Protección Civil, los pilotos volvieron a la plaza de Sámano donde tenían que completar 2 zonas indoor que fueron seguidas por mucho público.
La prueba contó con el siempre simpático y carismático piloto cántabro Amós Bilbao, que demostró que quien tuvo retuvo y terminó imponiéndose en la categoría TR1 con sólo tres puntos, por delante de Ginio González y Haitz Lertxundi que le acompañaron en el podio. No obstante, el ganador de la prueba fue su hijo Jon Amós Bilbao (no olvidéis este nombre, que promete llegar lejos), que fue el único piloto que se atrevió a correr en TR1 plus (negro). Es decir, corrió en el “más difícil todavía” siendo el vencedor absoluto de la prueba con sólo 8 pies. Por ser el ganador absoluto, recibió el premio con el emblema de Sámano; “Noble por naturaleza”.


En TR2, el ganador de la prueba fue Mikel Lertxundi, que compartió cajón con Iñigo Lázaro y Diego Toca.

El podio de TR3, fue nada menos que un triple empate a 3 puntos, entre los pilotos Juan Carlos Zabala, el jovencísimo y que apunta a promesa, Marín Pérez y Eduardo Artiñano.
Muy apretada estuvo también la clasificación en TR4, pues entre el primer clasificado, Borja Rivero, el segundo, Joel Oslé y el tercero, Gorka Gómez, sólo medió un punto.
Como es habitual, los pilotos que compiten en la categoría de Clásicas, hacen las zonas verdes (TR3). En esta ocasión Roberto Mendibil, de sobra conocido en el mundo del Trial Clásico por sus innumerables victorias a todos los niveles, hizo de acuerdo con la organización, la segunda y la tercera vuelta en TR2 (azules), terminando con una increíble puntuación. De haber corrido las 3 vueltas en esa categoría, y a tenor de la puntuación total, podría haber estado en lo más alto de la clasificación en TR2.

No obstante, el vencedor de la categoría fue Andoni Linazisoro con sólo 2 puntos, seguido de Mendibil y Gonzalo de Abiega, quienes hicieron la prueba en su categoría, TR3. Curiosamente, los 3 pilotos corrieron sobre Bultaco Sherpa.
Uno de los alicientes de este Trial fue ver la cantidad de pilotos jóvenes, en muchos casos menores de 14 años, que con sus pequeñas trialeras , dieron una lección de pundonor, valentía, pilotaje y afición. Son pilotos tremendamente valientes, que tratan de tú a tú a pilotos que llegan a triplicarles o cuadruplicarles la edad y a los que en muchos casos, ganan casi sin esfuerzo. Bravo por todos ellos y por los padres que hacen de mochileros. Ojalá sigan practicando y entrenando para que el Trial, siga teniendo futuro.

Al término del Trial, como ya es habitual, todos los pilotos y acompañantes pudieron disfrutar de una barra libre de refrescos y cervezas y recobraron fuerzas con un exquisito guisado que hizo que muchos salieran ya casi comidos.
Sin duda es una suerte contar con la junta vecinal de Sámano y su alcalde pedáneo D. Jose María Liendo, que dan todo tipo de facilidades para que la prueba se lleve a cabo, así como con los patrocinadores del evento, Castrogres Gamma, Setcosa,Tierras Industriales Herrán y Díez S.L. Restaurante Iturriaga. Gracias a todos ellos por permitirnos disfrutar de nuestro deporte.



