martes, diciembre 30, 2025

El TrialGP estrenará reglamento escénico para aumentar el espectáculo

 

El Mundial TrialGP asume su madurez como espectáculo e introduce la puntuación artística, limita el calendario  y refuerza la experiencia del público con humor, aplausos y redes de seguridad bajo las zonas.


Después de años de debates sobre si el trial sigue siendo trial, la Federación Internacional de Motociclismo ha decidido zanjar definitivamente la cuestión con una medida tan valiente como honesta: dejar de fingir. A partir de la próxima temporada, el Mundial TrialGP asumirá oficialmente su condición de espectáculo acrobático de alto riesgo, adaptando su reglamento, calendario y formato a una disciplina que hace tiempo dejó atrás cualquier vínculo reconocible con la práctica cotidiana del trial.

“La evolución es irreversible”, explican desde la comisión técnica. “Y cuando el máximo nivel de una disciplina solo puede ser practicado por siete personas en el mundo, lo responsable es dejar de llamarla deporte popular y empezar a tratarla como lo que es: un expectáculo”.

Calendario estival: el barro era poco televisivo

Una de las primeras medidas anunciadas será la limitación del calendario a los meses estrictamente primaverales y estivales. El objetivo es doble: evitar que los pilotos compitan en condiciones climáticas incómodas y garantizar que el público pueda disfrutar del espectáculo sin chaquetas, paraguas ni sensación térmica negativa.

“La lluvia introduce variables innecesarias”, reconocen fuentes federativas. “Resbalones, barro, frío… todo eso pertenece a otra época del trial que ya no representa el producto actual”. Explican que “El agua distrae, hace que las zonas cambien, que el piloto improvise y que el espectador no entienda por qué alguien falla”. Además, competir con temperaturas bajas obligaba a los pilotos a pilotar… incómodos. “Y nadie debería sufrir innecesariamente mientras ofrece un espectáculo”.

De este modo, el nuevo calendario garantiza sol, terreno seco y espectadores en manga corta, favoreciendo retransmisiones limpias, predecibles y estéticamente agradables. El trial como actividad al aire libre en condiciones adversas queda, así, definitivamente relegado a la arqueología deportiva.

Del pie al aplauso: nace la puntuación escénica

El núcleo de la reforma es el nuevo sistema de puntuación artística, que permitirá valorar aquello que hasta ahora resultaba incómodo de cuantificar: la impresión que deja el piloto cuando el cronómetro se detiene y el público todavía no sabe cómo ha llegado hasta allí.

Además de los pies, se puntuará:

Fluidez coreográfica, continuidad del movimiento con mayor protagonismo de los cambios en parado y giros en el aire.
Elegancia corporal, premiando posturas estilizadas y movimientos amplios, incluso innecesarios.
Tiempo en suspensión, ya que cuanto menos contacto con el suelo, menor riesgo de parecer humano.
Capacidad de asombro, valorada según gestos espontáneos del público.
Aplauso final, medido con sensores acústicos, para eliminar cualquier rastro de subjetividad.
Técnica monociclística, premiando el mayor tiempo permaneciendo a una sola rueda.

Para aplicar estos criterios, cada zona contará con un juez de interpretación artística, figura que se hace imprescindible en una disciplina donde el reglamento técnico hace tiempo que no explica del todo lo que sucede. “No sustituimos al juez clásico”, aclaran, “lo acompañamos con sensibilidad, porque a veces los números no bastan para justificar lo que acabamos de ver”.

La excelencia monociclista, por fin reconocida

Dentro de esta actualización del reglamento, la FIM ha querido potenciar aún más una de las técnicas más modernas: el pilotaje prolongado a una sola rueda. A partir de ahora, mantener la motocicleta apoyada únicamente sobre la rueda trasera durante varios segundos consecutivos será considerado un mérito en sí mismo, independientemente de que exista o no un obstáculo que lo justifique, mejorando la puntuación artística.

“La rueda delantera lleva años siendo un elemento opcional”, explican desde la comisión técnica. “Era incoherente seguir tratándola como obligatoria”. El nuevo baremo premiará especialmente las maniobras en las que el piloto avance, gire o simplemente permanezca estático sobre una sola rueda, en una demostración de equilibrio que, aunque cada vez más habitual, sigue resultando inaccesible para la mayoría de practicantes del trial convencional.

Desde la federación reconocen que esta medida refuerza el carácter monociclista de la disciplina, pero consideran que “es un paso necesario para diferenciar claramente el TrialGP del trial que aún se practica con dos ruedas apoyadas en el suelo”. Además inciden en que será un éxito que quedará demostrado cuando algunas marcas empiecen a plantearse fabricar modelos con una sola rueda.

Zonas naturales, pero en movimiento

En un gesto conciliador hacia los sectores más conservadores, la federación ha confirmado que la mayoría de las zonas seguirán siendo naturales. Eso sí, adaptadas a las necesidades del espectáculo moderno. Se permitirá la introducción de elementos móviles, siempre que no alteren el entorno: plataformas basculantes, troncos oscilantes o estructuras suspendidas que aporten dinamismo al recorrido.

Desde la FIM se ha querido aclarar que “no se trata de trapecios”, aunque reconocen que “el concepto es parecido”. En cualquier caso, se estudia la instalación de redes de seguridad bajo determinadas zonas, tanto para proteger al piloto como para tranquilizar a un público cada vez menos acostumbrado a ver motos tan cerca del cielo.

Humor y pausa entre zonas, porque pensar cansa

Otra de las grandes novedades será la incorporación de interludios humorísticos entre zonas. Figuras reconocibles del mundo del espectáculo se encargarán de mantener la atención del público con bromas y chistes mientras los jueces deliberan o los pilotos recuperan el aliento.

“El trial moderno exige mucha concentración tanto para pilotar como para mirar, y esto es importante, pero también el entretenimiento”, explican los organizadores. Un breve número humorístico permitirá al espectador asimilar lo ocurrido sin necesidad de preguntarse si eso sigue teniendo algo que ver con lo que él practica los domingos.

El público podrá además consumir bebidas y snacks durante estos descansos, reforzando la idea de una experiencia completa y familiar, evitando además la ansiedad que podría provocar el viejo concepto de competición contínua.

El trial base, en su sitio, siempre que no moleste

En cuanto al trial base, la FIM ha querido lanzar un mensaje tranquilizador: seguirá existiendo. Eso sí, sin interferir. Competiciones locales, reglamentos sencillos y motos utilizables seguirán teniendo su espacio, siempre que no cuestionen el relato principal ni generen confusión sobre lo que representa hoy el TrialGP. “El trial de base es importante”, reconocen, “pero no debe distraer del espectáculo, que es nuestro negocio”.

Por otro lado se afirma que TrialGP se consolida como categoría cerrada, selecta y altamente especializada con sólo 7 pilotos o menos, insistiendo en que este número no es un problema, sino una consecuencia lógica del nivel alcanzado, y por lo tanto una prueba de éxito. “Si fueran más, significaría que lo estamos haciendo demasiado fácil”, señalan. “Además ya tenemos Trial2 como alternativa… para quien lo necesita”.

Un final de temporada a la altura del espectáculo

Y para concluir cada temporada, se realizará un show especial con entrega de galardones cada día 28 de diciembre, una fecha elegida por su profundo simbolismo dentro de este nuevo escenario.

Durante esta gala se premiará a los pilotos más destacados en categorías como Mejor Vuelo del Año, Mayor Tiempo sobre una Sola Rueda, Zona Más Inexplicable o Aplauso Más Sincero, en un ambiente festivo pensado para celebrar todo aquello que el TrialGP moderno ha llegado a ser, por supuesto sin que falten los números humorísticos.

Conclusión, en este 28 de diciembre

“Es el día perfecto para reconocer a los verdaderos protagonistas”, señalan. Sin duda buen momento para recordar que, cuando un deporte deja de parecerse a lo que era, los verdaderos inocentes no son quienes se lo creen, sino quienes aceptan sin cuestionarlo el camino que lo aleja de su esencia.

Efectivamente, hoy es 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, día de las bromas equivalente al April Fools Day en otros países, y esperando no ofender demasiado a nadie, en tono humorístico e irónico, hemos querido hacer ver que este camino evolutivo que lleva al trial puede que no sea el más acertado. No hay culpables claros, pero sí muchos inocentes: fabricantes que venden menos motos, aficionados cada vez más perseguidos por querer practicar su deporte,  futuros pilotos que abandonan prematuramente, aficionados que dejan las competiciones locales ante precios, licencias e inscripciones que no dejan de subir mientras la participación cae. Si esta broma sirve para algo, además de provocar más que una carcajada, ojalá sea para preguntarnos hasta dónde queremos llevar el trial… antes de que ya no queden más inocentes a los que decepcionar.

¿Te hemos hecho reir? ¿O quizás llorar? ¿Sorprenderte? ¿Ofenderte? Sea como sea, aquí abajo puedes dejar tu comentario.

1 COMENTARIO

X
Ir a la barra de herramientas