El trial clásico brilló en el Salon du 2 Roues de Lyon, la mayor feria motociclista de Francia, donde el stand de Works Trials Bikes reunió a leyendas del trial ante 150.000 visitantes.
Información: Olivier Barjon. Fotos: Works Trials Bikes.
El mundo del trial clásico tuvo una presencia destacada en el prestigioso Salón du 2 Roues de Lyon, una de las grandes citas europeas del motociclismo que cada año se celebra en el recinto ferial Eurexpo Lyon.
Este evento, considerado el principal salón de la moto en Francia, reúne durante cuatro días a fabricantes, preparadores, coleccionistas y aficionados para descubrir novedades del sector, disfrutar de exhibiciones y en algunos casos, como el que nos ocupa, contemplar máquinas históricas que forman parte importante de la historia del motociclismo.
La magnitud del salón es impresionante: más de 800 expositores ocupan alrededor de 150.000 m² de exposición, con actividades que van desde presentaciones de nuevos modelos hasta espectáculos en pista, competiciones indoor y exposiciones temáticas de motos clásicas y de colección.
En esta edición la feria volvió a confirmar su enorme atractivo, reuniendo cerca de 150.000 visitantes, una cifra que demuestra el enorme interés que sigue despertando el motociclismo en todas sus vertientes, entre las cuales todo lo relacionado con las motos clásicas va ganando cada vez mayor interés.
Un stand dedicado al trial clásico
Dentro de este enorme escaparate del motociclismo, el trial clásico tuvo un protagonismo especial gracias al stand del grupo Works Trials Bikes, del que forman parte coleccionistas de motos de trial muy especiales, ya que se trata de unidades oficiales de fábrica que fueron pilotadas en la época por las grandes figuras del trial, reuniendo algunos prototipos y motos de fábrica emblemáticas de los años setenta y ochenta.
La exposición contaba con seis motos oficiales de fábrica que habían participado en los legendarios Scottish Six Days Trial (SSDT) durante aquella década dorada del trial. Entre las piezas más destacadas se encontraba el prototipo de la Montesa 348 utilizado por Malcolm Rathmell, con el que el piloto británico logró una brillante tercera posición en los SSDT de 1975.
El stand se convirtió rápidamente en un punto de encuentro para aficionados y grandes nombres del trial. Por allí pasaron auténticas leyendas del deporte como Charles Coutard, Christian Rayer, Thierry Michaud, Pascal Couturier y Eric Lejeune, quienes compartieron recuerdos y anécdotas alrededor de estas máquinas históricas. También pasaron por el stand pilotos que siguen en activo, como Benoît Bincaz, Alex Ferrer, Gabriel Marcelli y Toni Bou, así como viejas glorias de otras especialidades como Cyril Neveu, 5 veces vencedor del Rally Paris-Dakar, quien se inició sobre las dos ruedas con el trial.
Exhibiciones de trial clásico con estrellas actuales
La presencia del trial no se limitó a la exposición estática. En una zona indoor especialmente preparada, inspirada en los obstáculos tradicionales del trial clásico, el público pudo disfrutar de varias exhibiciones con motos vintage.
Entre los pilotos que participaron en estas demostraciones el último día se contó con la sorpresa de ver a Gabriel Marcelli y el múltiple campeón del mundo Toni Bou. Ambos acudieron invitados por Honda Francia y sorprendieron al público mostrando su talento sobre motos clásicas de trial de Honda y Montesa respectivamente, un contraste espectacular entre la técnica moderna de los pilotos y las máquinas clásicas.
Las exhibiciones de trial clásico se realizaron a lo largo del fin de semana con otros pilotos amateur, convirtiéndose en uno de los grandes atractivos del salón para los aficionados al trial y al motociclismo histórico.
La historia del trial sigue viva
La presencia del trial clásico en el Salon du 2 Roues de Lyon volvió a demostrar el enorme interés que despierta esta disciplina y su legado histórico. El stand de Works Trials Bikes y las exhibiciones en pista lograron reunir a leyendas del pasado y estrellas del presente, mostrando al público que la historia del trial no solo se conserva en museos, sino que sigue viva sobre las piedras y obstáculos.
Así lo demuestra el notable y creciente éxito que tienen los triales de clásicas, y que en ellos se mantiene vivo el espíritu original del trial, cuando las capacidades de las motos y los obstáculos naturales estaban al alcance de los aficionados, dando a este deporte una imagen más cercana y accesible, lo que permitía su crecimiento y mantenía sano el mercado del trial.
En un salón que celebra todas las facetas del motociclismo, el trial clásico logró así su propio espacio de protagonismo, recordando una época en la que estas motos marcaron una auténtica etapa dorada.








