Alpens abrió la Copa de España de Trial de Clásicas 2026 con zonas y organización de alto nivel, pero también con algunas quejas por parte de los pilotos y la constatación de algunos problemas que se veían venir.
Texto: Horacio San Martín. Fotos: Pere Dot, JC Vázquez.
El municipio de Alpens (Barcelona) se estrenó los días 18 y 19 de abril como sede de la primera ronda de la Copa de España de Trial de Clásicas, organizada por el Moto Club Alpens, que hasta ahora había acogido citas de la Copa Catalana. El balance deportivo fue positivo, con 10 bonitas zonas a las que había que dar dos vueltas y un marcaje clásico que llevó la firma del experimentado Miquel Cirera.
Ambas jornadas se desarrollaron en un entorno ideal para la práctica del trial y bajo buenas condiciones meteorológicas, ya que el sol lució durante el fin de semana y las temperaturas fueron incluso calurosas. El recorrido, de unos 14 kilómetros fue de gran belleza y las zonas mostraron una interesante variedad, combinando las de piedra con las de rampas y giros técnicos de tierra. El nivel técnico fue alto, sobretodo en las categorías verdes y azules, aumentando más para la jornada del domingo, pese a lo cual se logró el objetivo de que no fueran peligrosas y que los pilotos disfrutasen independientemente de la mayor o menor dificultad.
La participación fue buena, 121 inscritos en la Copa de España más los 42 que sólo puntuaban en la Copa Catalana, para la cual también eran puntuables las dos jornadas. Esto hace un total de 163 participantes, lo que indica que el trial de clásicas sigue atrayendo a muchos aficionados. Por cierto, el hecho de que sean excluyentes ambos campeonatos es algo que resta interés y competitividad a cada prueba y que parece sólo atender a cuestiones económicas. Tener dos triales paralelos en un mismo fin de semana y lugar no ayuda demasiado a la promoción de este deporte ni a que algunos se animen a continuar toda la Copa de España… Es algo que venimos comentando desde hace tiempo y que sólo obedece a temas federativos.
Sin embargo, no todo fueron buenas sensaciones: las quejas por las largas colas en algunos momentos, la falta de avituallamiento y cierta deriva en la dificultad de las zonas fueron ampliamente comentadas por los participantes tras el estreno de la prueba en el calendario nacional.
Los puntos a mejorar
El principal malestar entre los participantes se concentró en las amplias colas que se formaron en algunas zonas específicas. Mientras los primeros pilotos en salir apenas sufrieron demoras, aquellos que compitieron en categorías más tardías llegaron a encontrarse con tapones de casi una hora. Esto no solo afectó a la experiencia y al ritmo de competición, sino que obligó a muchos a recuperar tiempo rodando a mayor velocidad entre zona y zona, con el consiguiente riesgo de sufrir penalizaciones horarias, además de un incremento de la peligrosidad.
Otro punto de descontento fue la falta de avituallamiento para los pilotos. En un campeonato donde ya ha habido quejas a principios de año por el notable incremento de los precios de las licencias y los costes de inscripción —lo que ha provocado que algunos habituales hayan dejado de seguir la copa—, la percepción en Alpens fue de “mucho coste para recibir poco a cambio”. La ausencia de avituallamiento en forma de bebida y alimento, algo habitual en todas las pruebas del certamen, generó las quejas generalizadas entre los pilotos sobre este detalle al finalizar el fin de semana, aunque todos agradecieron el buen trabajo organizativo en general realizado por el Moto Club Alpens.
La influencia de las postclásicas: un debate que vuelve a escena
Desde hace años, desde este medio venimos advirtiendo de un posible efecto indeseado de la incorporación de las categorías postclásicas (motos con frenos de disco y monoamortiguador) al campeonato. Estas máquinas, más modernas, permiten superar obstáculos con mayor facilidad y aplicar técnicas de pilotaje modernas que se alejan de la concepción del trial de clásicas.
El aviso era claro: las postclásicas serían bienvenidas siempre que su llegada no influyese en el estilo de marcaje de las zonas. Pues bien, en Alpens algunos pilotos denunciaron que «esto ya está sucediendo». Los niveles Verde y Azul fueron más exigentes de lo habitual, especialmente en la jornada del domingo, probablemente al tender a marcarse teniendo más en cuenta las capacidades de las motos postclásicas.
Las penalizaciones lo reflejan con claridad: un piloto habitual de Verdes que solía hacer 30 puntos por día, el domingo en Alpens alcanzó casi el doble. Y mientras en Verdes las penalizaciones se disparaban, algunos optaban por pasarse a la categoría inferior, Amarillos, donde apenas marcaban 5 puntos o menos por jornada. Esta deriva, advierten, puede provocar una migración hacia categorías inferiores, desvirtuando el equilibrio histórico del campeonato, o llevando a que muchos opten por dejar en dique seco sus auténticas motos clásicas para utilizar las postclásicas. Además la diferencia de nivel entre verdes y amarillos fue en Alpens mucho mayor de lo habitual.
Los más alarmistas señalan que podríamos estar volviendo a caer en los mismos errores, que la historia se puede repetir como sucedió a finales de los 80, cuando cambió el estilo de pilotaje y la fisionomía de las zonas, conllevando los problemas que se fueron incrementando y que llevaron a que hoy el trial sea un deporte en declive por su altísima especialización técnica, quedando cada vez al alcance de menos aficionados.
En este contexto, hay que señalar que la excelente labor del delegado de clásicas de la RFME, Migui García, en su labor de buscar mantener un nivel homogéneo entre todas las pruebas, parece ser que no fue bien acogida por la organización local.
Un criterio unificado de dificultad es fundamental para el éxito del campeonato, algo que hasta ahora se había conseguido con gran acierto.
Resultados deportivos: igualdad en todas las categorías
Pese a los contratiempos, sobre el terreno de juego ambas jornadas ofrecieron un alto nivel de competitividad, con múltiples desempates y diferencias mínimas, especialmente en el sábado. El domingo las zonas se endurecieron para evitar tantos empates, pero quizás demasiado en los niveles verde y azul. A continuación, el repaso por categorías.
Pre-75
En la categoría de las motos más antiguas, por el nivel de menor dificultad (amarillo), vimos la victoria de José María Martínez Anaya (Montesa) en la jornada del sábado, terminando con sólo un punto y superando a Francesc Ferrer Pérez (Bultaco) y Vicente Arturo de Miguel (Ossa) que sumaban 2 y 3 respectivamente.
El domingo el vencedor fue José María Cosculluela (James) que sumaba 4 puntos, segundo esta vez para Martínez Anaya con 5 mientras que Angel Jordana (Bultaco) era tercero con 6 tras resolver a su favor el empate a 6 puntos con José María Cabrera (Bultaco).



Clásicos – Manuel Soler
Esta categoría fue también muy ajustada. El sábado el triunfo fue para Servando Pujalte (Honda), por delante de María Feliu (Fantic), ambos estaban empatados a un sólo punto, cometido además en la misma zona de la primera vuelta, pero María era segunda por tiempo. La tercera posición era para Rafael Sanromà (Beta) con 2, que a su vez se imponía por tiempo a Juan Poyatos (Honda), también con 2 puntos.
El Domingo la victoria fue para Sanromà con 1 punto seguido de Francisco Ramón Palau (Honda) y de Jordi Torrent (Bultaco) empatados a 2.
Postclásicas Amarillos

Máxima igualdad durante todo el fin de semana en la categoría de las motos más modernas que compiten en el nivel amarillo, el más fácil. El sábado la victoria fue para Josep Lluís Marco (Beta) empatado a 5 puntos con Carlos Piazuelo (Montesa) y Carmelo Florenza (GasGas), resolviéndose el empate entre el primero y el segundo por tiempo, y siendo Florenza tercero por tener un cero menos en su tarjeta.
En la jornada del domingo las cosas cambiaron, ya que era Victor Morales (Fantic) quien se llevó el triunfo con 4 puntos, seguido de Miguel Catasús con 5 y de nuevo Florenza en el tercer escalón con 7 puntos.



Pre-80
Sergio Fernández Augusto (Bultaco) dominó con claridad ambas jornadas en la categoría del nivel verde con las motos más clásicas y representativas de esta especialidad. El sábado sumó 14 puntos y superó a Antonio Pavía y al excampeón de la categoría años atrás Josep Maria Capdevila (Bultaco), que sumaron 20 y 29 respectivamente.
El domingo Fernández repitió victoria acumulando 29 penalizaciones, mientras que Pavía repetía segundo puesto con 32 y José Carlos Jiménez (Montesa) era tercero con 38, tras resolver por ceros el empate con Andoni Linacisoro (Bultaco).
En esta categoría, que es en la que participan las motos de la época dorada de nuestra industria, con el predominio de las Bultaco, Montesa y Ossa, es donde queda claramente patente lo comentado al inicio de este artículo. Las penalizaciones medias fueron bastante elevadas, y como simple ejemplo vemos como un piloto de buen nivel que el año pasado estaba habitualmente en el podio de categoría amarilla, al decidir pasar a verde este año ha puntuado más de 50 puntos en cada jornada. Una situación que favorece poco a la promoción de estas categorías, que deberían ser las reinas en nuestro país, y más bien conllevan a utilizar motos más modernas o bajar al nivel amarillo…



Trialeros
En la categoría de las motos «post 80» en el nivel intermedio de dificultad (verde), Salvador Vilella (Honda) se llevó la victoria en la jornada del sábado al resolver por tiempo el empate a 2 puntos con Roberto Mendibil (Bultaco), que retorna desde correr el año pasado en Postclásicas con la Mecatecno, mientras que Ramón Plana era tercero con 3.
El domingo Mariano Gómez (Merlín) se impuso con una actuación más consistente al terminar con 5 puntos, mientras que Mendibil y Plana repetían segundo y tercer puesto con 11 y 13 respectivamente.
Postclásicas Verdes

Miquel Cirera (Montesa) fue el vencedor en la jornada del sábado, pues completaba las 20 zonas con apenas 2 puntos, imponiéndose a Marcos González (Montesa) y a Marino Galilea (Beta) que completaban el día con 7 y 8 respectivamente.
El domingo sin embargo fue Rafael Sirvent (Honda) quien se llevó una cómoda victoria, al totalizar apenas 3 puntos frente a los 12 de Cirera y los 20 de Marcos González, tras haber sido modificadas las zonas aumentando claramente su dificultad, tal y como se refleja en las penalizaciones de todos los participantes. Aunque en la Copa de España puntuaban 7 pilotos, sumando los de la Copa Catalana esta categoría contaba con 12…



Expertos azules, certificación de su muerte
La constatación definitiva de lo antes comentado la tenemos en esta categoría, puesto que poco a poco ha ido languideciendo hasta finalmente morir. No hubo ni un sólo participante en esta primera cita de la Copa de España, y el porqué está muy claro, lo hemos ido avisando en estas páginas desde hace tiempo. El paulatino incremento de dificultad sin razón ni sentido acabó hace más de una década con la que entonces era la categoría máxima en la Copa de España de Trial de Clásicas (Master – Rojos), la historia se ha vuelto a repetir con Expertos – Azules, mientras vemos cómo el nivel de dificultad que antes tenía esta categoría es el que ahora está alcanzando el nivel verde…

Los pilotos que corrían el Nacional en Expertos ahora se han pasado a la categoría Post-Clásicas Azul, el nivel ha seguido creciendo… Muchos lo definían así: «nos estamos cargando poco a poco el trial de clásicas». Otros son más contundentes: «se supone que al frente de esta Copa debería estar gente que sabe de trial y que ama el trial de clásicas, pero parece que no es así por lo que estamos viendo, o que simplemente el objetivo es hacer caja…»
Postclásicas Azules
Con la categoría Expertos lamentablemente fallecida, el máximo nivel queda ahora en manos de las Post-Clásicas. El excampeón de España en Expertos, Jaume Mora (Beta), fue el vencedor en ambas jornadas. El sábado completaba las 20 zonas con 14 puntos, mientras que Alberto Moreno (Beta) era segundo con 23 y Narcís Sánchez (Fantic) tercero con 36.

El domingo repitió victoria Mora, subiendo su puntuación a 22 puntos. Jordi Gómez (GasGas) era segundo con 37 y Alberto Moreno tercero con 44 puntos, en una jornada en la que sólo quedaron estos tres pilotos, de los cinco que compitieron el sábado. Las altísimas penalizaciones lo vuelven a dejar claro, nivel altísimo, prácticamente de moto moderna, incluso para estos excelente pilotos a los mandos de una moto post-clásica. Esta situación lejos de animar a la participación la auyenta, y no es el camino.
Conclusión: buen inicio del campeonato pero con detalles importantes a tener en cuenta
Alpens se estrenó en la Copa de España con un trazado técnico y bien marcado, pero la organización deberá tomar nota de las quejas de los pilotos para próximas ediciones: control de colas, avituallamiento y, sobre todo, un debate de fondo que no cesa: el nivel de las zonas no debe venir marcado por las postclásicas, sino por la esencia del trial clásico.
La RFME y el delegado Migui García tienen la palabra para seguir garantizando el equilibrio del campeonato y su futuro en las próximas citas, pero lamentablemente hay tendencias a las que si no se pone cura, acaban con «fallecimiento» como hemos visto con la categoría Expertos.
La próxima cita de la Copa viajará a tierras andaluzas, será los días 23 y 24 de mayo en la localidad malagueña de Benahavís, un paraje idílico que ya fue escenario de pruebas del Campeonato del Mundo y del Campeonato de España de modernas.






