Bultaco vuelve con la Rally GT 300, pero no es lo que imaginabas

 

La histórica marca española regresa al mercado con una trail de 292 cc y 28 CV desarrollada junto a Leonart y fabricada en China. La Rally GT 300 llegará en septiembre por 3.999 euros y abre una nueva etapa para Bultaco, aunque muy diferente de lo que su legendaria historia podría hacernos imaginar.

Fotos: Bultaco.pro, RRSS Bultaco_Motorcycles y Bultaco Classic Team.


Bultaco vuelve a estar oficialmente en el mercado de la moto. El anuncio ha despertado, como era inevitable, una enorme expectación entre los aficionados de todo el mundo, y especialmente los españoles, porque pocas marcas generan tanta nostalgia como la creada por Paco Bultó en 1958. Sin embargo, detrás del llamativo regreso del dedo rampante hay una realidad empresarial que conviene explicar con detalle: la nueva Bultaco Rally GT 300 no es una motocicleta desarrollada íntegramente por Bultaco ni fabricada en España, sino un modelo basado directamente en la Leonart Rally 300, producido en China y adaptado para esta nueva etapa de la marca.

La fórmula puede resultar menos romántica de lo que muchos aficionados hubiéramos deseado, pero también es un reflejo bastante fiel de la industria motociclista actual y de las dificultades que implica recuperar una marca histórica sin disponer de una estructura industrial propia.

Su «presentación» al mundo ha sido el pasado 2 de agosto con el lanzamiento de la cuenta de Instagram Bultaco_Motorcycles, y una primera publicación en la que se veía la Rally GT 300 compitiendo en la Carrera Americana «Mototerra» organizada el 1 de agosto por el Moto Club Vilobí d’Onyar (Girona), que incluía mangas para motos trail. A sus mandos, Juan «Canito» Bultó, hijo de Don Paco Bultó y muy activo con el Bultaco Classic Team, a través del que hace tiempo se compercialican réplicas de la TSS 250.

David Cobos y Josep R. Paxau con la Bultaco Sherco 2.5 de 1998

Bultaco vuelve a la gasolina

La Bultaco Rally GT 300 supone un nuevo intento de recuperar comercialmente el nombre de Bultaco después de la desaparición de la marca original.

El primer intento de regreso de Bultaco fue en 1998 con la Sherco Bultaco 2.5 fabricada en Caldes de Montbui (Barcelona), precisamente una moto de trial en la que se podía ver el logo de Bultaco y del dedo rampante, y con la que compitieron en el Mundial de Trial Graham Jarvis y David Cobos. Hubo dos modelos, la 98 con colores rojo y plata y la 99 con colores azul y plata, también disponible en 290cc. Además Jarvis venció con ella el SSDT del 98 y 99. Pero sólo fue una operación de marketing y hubo problemas para continuar con el uso de la marca Bultaco. Aquello supuso el lanzamiento de la marca hispano francesa Sherco. En aquel periodo también se lanzó la Bultaco Lobito 50 – Derbi, que no era otra cosa que una Derbi Senda con logos y colores Bultaco.

La primera gran operación de regreso real de la marca llegó en 2014, cuando se presentó Bultaco Motors con un proyecto completamente diferente: recuperar el espíritu innovador de la firma mediante motocicletas eléctricas desarrolladas en España. Las Rapitán y Rapitán Sport llegaron a anunciarse como motos eléctricas de altas prestaciones, pero finalmente nunca alcanzaron la producción prevista. El único producto que llegó realmente al mercado fue la Brinco, una peculiar bicicleta eléctrica con pedales y prestaciones cercanas a las de una pequeña motocicleta.

El proyecto terminó entrando en concurso de acreedores después de no alcanzar las expectativas comerciales y financieras previstas.

Ahora la estrategia cambia por completo. Bultaco regresa con una motocicleta de gasolina, en un segmento que actualmente tiene una importante demanda: el de las trail ligeras y económicas aptas para el permiso A2.

El detalle que cambia la historia: la moto ya existía

Aquí está probablemente la parte más interesante de esta noticia. La Rally GT 300 no parte de una hoja en blanco. Su origen está directamente relacionado con la Leonart Rally 300, una motocicleta que ya formaba parte de la gama de la firma catalana Leonart Motors.

Ambas motos comparten la base mecánica y casi toda la parte ciclo. La propia información publicada sobre la nueva Bultaco señala expresamente que está basada en la Leonart Rally 300.

La Leonart, a su vez, es una motocicleta fabricada en China por el fabricante de la plataforma a Chongqing Andes Motorcycle Manufacturing, donde el modelo se comercializa bajo otra denominación.

Por tanto, la fotografía completa es bastante sencilla: Leonart dispone de una motocicleta trail de 300 cc fabricada en China; Bultaco y Leonart colaboran para llevar esa plataforma al nuevo proyecto Bultaco, introduciendo cambios de imagen, equipamiento y puesta a punto y colocando sobre el depósito el histórico dedo rampante.

No se trata, por tanto, de una nueva Bultaco diseñada desde cero en Barcelona y fabricada en una nueva fábrica española.

Y esto no debe confundirse con decir que Leonart sea una simple empresa que coloca pegatinas a motos chinas. La compañía catalana tiene una trayectoria de más de dos décadas, nació en 2004 y pasó de la importación de motocicletas a desarrollar sus propios diseños y especificaciones en España, aunque manteniendo la fabricación en China. Actualmente comercializa sus motos en varios mercados europeos y también en países asiáticos como Japón.

Una operación empresarial lógica, aunque poco romántica

Para entender este regreso hay que ponerse también en el lugar de quienes están detrás del proyecto, la nueva empresa Bultaco Next S.L.

Desarrollar una motocicleta completamente nueva requiere una inversión enorme: diseño, ingeniería, homologación, proveedores, moldes, prototipos, ensayos, electrónica, industrialización y una estructura capaz de garantizar el suministro de componentes y recambios.

Recuperar una marca como Bultaco desde cero exigiría además construir una red comercial y de posventa prácticamente desde la nada.

Partir de un modelo existente permite reducir drásticamente esos costes y acortar los plazos de llegada al mercado. Es una estrategia que no resulta extraña en la industria actual y que otras marcas europeas han utilizado con diferentes fórmulas.

En este caso, además, existe una empresa española que ya conoce el mercado, dispone de proveedores y experiencia en la comercialización de motocicletas fabricadas en China.

La operación, por tanto, puede entenderse como una manera de poner de nuevo a Bultaco en circulación sin asumir inicialmente el enorme riesgo industrial que supondría desarrollar una motocicleta completamente nueva.

Eso no significa que la nueva Bultaco sea idéntica a una Leonart con otro depósito. Según la información facilitada por el proyecto, el equipo Bultaco Racing ha participado en el desarrollo, validación y puesta a punto del modelo.

Pero conviene separar dos conceptos: desarrollar y adaptar un producto existente no es lo mismo que diseñar y fabricar una motocicleta desde cero.

¿Qué cambia respecto a la Leonart?

A nivel visual, la Rally GT 300 recibe una imagen específica para Bultaco, con nuevos elementos de plástica y, naturalmente, la decoración y el logotipo de la marca.

Las imágenes publicadas durante las pruebas muestran una estética trail bastante moderna, con un semicarenado compacto, óptica LED, guardabarros delantero elevado y neumáticos de mixtos para uso en campo.

La propia comparación con la Leonart permite comprobar hasta qué punto ambas motocicletas comparten su arquitectura. Incluso algunos elementos de la parte ciclo son comunes.

En cuanto a las características técnicas publicadas para la Bultaco, coinciden esencialmente con las de la Leonart Rally 300.

  • Motor monocilíndrico 4T de 292 cc. 4 válvulas y distribución DOHC.
  • Refrigeración líquida.
  • Inyección electrónica.
    28 CV a 9.500 rpm.
  • Par máximo de 25 Nm.
    Cambio de seis velocidades.
  • Embrague multidisco en baño de aceite.
  • Chasis de acero.
  • Horquilla invertida.
  • Monoamortiguador.
  • Rueda delantera de 19 y trasera de 17 pulgadas.
  • Llantas de radios.
  • ABS.
  • Iluminación LED.
  • Pantalla TFT de 5 pulgadas.
  • Peso declarado de unos 150 kg.

La altura libre al suelo alcanza los 260 mm y el asiento queda situado a 883 mm, mientras que el depósito tiene una capacidad anunciada de 16 litros. También incorpora una cámara DashCam integrada, además del ABS y la instrumentación TFT.

28 CV para el A2

El motor CF300 de 292 cc es uno de los elementos centrales del proyecto. Se trata de un monocilíndrico refrigerado por líquido, con distribución DOHC e inyección electrónica, capaz de desarrollar 28 CV a 9.500 rpm y 25 Nm de par máximo.

No estamos ante una motocicleta destinada a competir con las grandes trail bicilíndricas, sino ante una máquina ligera y relativamente sencilla que busca combinar utilización urbana, carretera y pistas.

Los 150 kg declarados juegan a su favor, especialmente fuera del asfalto, donde el peso es uno de los principales enemigos de las trail de mayor cilindrada.

La combinación de rueda delantera de 19 pulgadas, trasera de 17, suspensiones de largo recorrido y 260 mm de altura libre al suelo permite plantear un uso por caminos y pistas con bastante más fundamento que el de una trail puramente estética.

Precio contenido

Y aquí aparece otro de sus argumentos principales. La Bultaco Rally GT 300 tendrá un precio de 3.999 euros, con las primeras unidades previstas para septiembre de 2026. La reserva puede realizarse mediante un depósito de 300 euros.

Con este precio entra directamente en uno de los segmentos más competitivos del mercado. Es incluso una cantidad inferior a la que algunas marcas tradicionales piden actualmente por determinadas motocicletas de 125 cc.

La receta es sencilla: cilindrada cercana a 300 cc, 28 CV, 150 kg, equipamiento razonable, aptitud para el A2 y una estética trail a un precio contenido.

No pretende competir por prestaciones con las grandes aventureras, sino por relación entre precio, sencillez y posibilidades de uso.

¿Y dónde está realmente Bultaco?

Esta es probablemente la pregunta que muchos aficionados se harán. La respuesta, hoy, es que Bultaco está poniendo nuevamente su nombre, su identidad y su capacidad de marca sobre una motocicleta cuya base industrial procede de un fabricante chino y que ya existía dentro de la estructura de producto de Leonart.

Eso no invalida el proyecto, pero sí cambia sustancialmente lo que entendemos por «vuelve Bultaco».

La Bultaco original era una fábrica, una ingeniería, una estructura industrial y, sobre todo, una filosofía de competición que tenía en la innovación una de sus principales razones de ser. Paco Bultó fundó la compañía en 1958 y su historia quedó vinculada a nombres como Sherpa T, Pursang, Metralla, Frontera o Matador, además de innumerables éxitos deportivos.

La nueva Bultaco parte de una realidad industrial muy diferente. De hecho, uno de los objetivos declarados para el futuro es precisamente aumentar progresivamente el contenido nacional de las motocicletas y llegar a realizar el ensamblaje final en España. Pero eso todavía es un proyecto y no una realidad en esta Rally GT 300.

Y es que Bultaco y Leonart no presentan la Rally GT 300 como un proyecto aislado. La idea es que este modelo sirva como primer paso de una nueva etapa y que puedan llegar nuevos modelos y colaboraciones a partir de 2027.

Si el modelo funciona comercialmente, podría generar los recursos y la estructura necesarios para ir aumentando la participación española en los siguientes productos.

Y entonces sí podríamos encontrarnos ante una evolución interesante: pasar de una motocicleta fabricada íntegramente fuera de España a una gama en la que progresivamente aumenten el diseño, los componentes y el ensamblaje nacional.

¿Y una nueva Sherpa?

Para los aficionados al trial, y especialmente para quienes sienten un vínculo especial con Bultaco, este regreso tiene además una lectura inevitablemente diferente. La marca fue uno de los grandes protagonistas de la historia de esta especialidad desde mediados de los años sesenta hasta inicios de los ochenta, con una sucesión de modelos Sherpa que no solo acumularon títulos y victorias en los grandes escenarios internacionales, sino que cambiaron para siempre la forma de entender el trial. Frente a las pesadas motocicletas británicas que dominaban la especialidad en sus primeros años, Bultaco apostó por motos mucho más ligeras, manejables y adaptadas a una nueva concepción del pilotaje, contribuyendo decisivamente a la revolución técnica que transformó el deporte. Para toda una generación, la Sherpa T se convirtió además en mucho más que una moto de competición: era una máquina que podía verse en un trial y hacer pensar al aficionado que él también podía intentarlo.

Precisamente por eso, el regreso de Bultaco puede despertar entre los aficionados al trial un pequeño hilo de esperanza: ¿podría llegar algún día una nueva Sherpa? La realidad, sin embargo, invita a ser mucho más prudentes. El mercado mundial de motocicletas de trial actual es incomparablemente más pequeño que aquel que existía en las décadas de los setenta y ochenta, cuando la especialidad vivía una etapa de expansión y las pruebas reunían a numerosos aficionados.

El trial ha sufrido posteriormente una larga y profunda crisis, en buena medida relacionada con una evolución deportiva que ha ido alejándolo progresivamente del espectador y del usuario medio de la motocicleta. La dificultad y espectacularidad extrema que hoy exige el alto nivel pueden resultar fascinantes para el especialista, pero también han contribuido a convertir el trial en un deporte difícilmente practicable o incluso imaginable para quien se acerca a él como simple aficionado. Aquella sensación tan habitual décadas atrás de acudir a un trial y pensar «yo también podría probar esto» resulta hoy mucho más difícil de encontrar, y esta ha sido una de las causas de su declive.

A ello se han sumado las crecientes restricciones para la práctica del motociclismo fuera del asfalto y una gestión de la cuestión medioambiental que, en muchos casos, ha terminado dificultando el acceso a los espacios donde tradicionalmente se practicaba el trial. El resultado es un mercado demasiado reducido para que, salvo excepciones y estrategias muy concretas, resulte sencillo justificar las enormes inversiones necesarias para desarrollar una motocicleta de trial completamente nueva. Por eso, aunque resulte tentador imaginar el regreso del dedo rampante a las zonas, hoy parece muy difícil que el retorno de Bultaco al mercado pueda traducirse también en una nueva Sherpa. El trial actual ya no ofrece, desgraciadamente, el volumen de mercado que hizo posible aquella auténtica revolución de Bultaco.

Bultaco vuelve, pero los tiempos han cambiado

Es inevitable que el anuncio produzca sentimientos encontrados entre los aficionados que conocieron las auténticas Bultaco o que han mantenido durante décadas una relación emocional con la marca. Para muchos, ver nuevamente el dedo rampante sobre el depósito será motivo de alegría. Para otros, descubrir que debajo existe una Leonart fabricada en China hará que el regreso tenga un sabor bastante menos épico. Ambas sensaciones son comprensibles.

Lo que no tendría sentido es presentar esta motocicleta como si fuera la continuación directa de aquella Bultaco que fabricaba Sherpa T, Pursang o Metralla en Sant Adrià de Besòs. No lo es. Pero tampoco sería justo decir simplemente que se trata de «una moto china con una pegatina de Bultaco» y dar por terminado el análisis.

Hay detrás una empresa española con experiencia en el sector, un modelo ya desarrollado, una colaboración empresarial, un equipo que ha participado en su adaptación y una estrategia que pretende recuperar progresivamente el peso industrial de la marca. La gran incógnita será saber hasta dónde llega esa estrategia.

Porque una cosa es recuperar un nombre histórico y otra muy diferente volver a construir una fábrica, una ingeniería y una gama de motocicletas capaces de hacer que ese nombre vuelva a significar lo mismo que significaba hace medio siglo. La Rally GT 300 no es todavía esa Bultaco, pero puede ser el primer paso para intentar llegar hasta allí.

Y, visto el panorama actual de la industria europea de la motocicleta, quizá empezar modestamente sea la única manera realista de volver a empezar. Encontrarás más información y podrás reservar una Rally GT 300 en la web de Bultaco Next: www.bultaco.pro/rally-gt-300.