El trial de clásicas está hoy de luto tras la repentina pérdida de Francisco Javier Aldecoa, un caballero del trial, un piloto excepcional, una persona irrepetible, pero sobretodo para muchos, un amigo inolvidable.
Una tristísima e impactante noticia ha sacudido hoy al mundo del trial de clásicas. Francisco Javier Aldecoa Echano ha fallecido este mediodía a consecuencia de un infarto fulminante, dejando helados a todos los que formamos parte de esta gran familia del trial clásico. De inmediato, los mensajes de incredulidad, dolor y condolencias han inundado los grupos y círculos trialeros de todo el país, especialmente entre los habituales de las clásicas.
Nacido en Vitoria hace 65 años, Javier Aldecoa era uno de los pilotos veteranos más queridos y respetados del paddock nacional. Todo un caballero dentro y fuera de la moto, destacaba por su deportividad, su serenidad y su comportamiento siempre correcto, amable y cercano. Siempre con una sonrisa y un comentario simpático, lograba que el buen ambiente estuviese constantemente a su alrededor. Su carácter abierto, su humanidad y su permanente disposición a ayudar hicieron que sus amigos fuesen innumerables, como no podía ser de otro modo.
Resulta difícil encontrar las palabras en momentos como este. Puede parecer un tópico decir que “siempre se van los mejores”, pero en su caso es una verdad absoluta. Javi Aldecoa no solo era considerado un gran piloto, sino, sobre todo, una grandísima persona, querida allá donde iba y respetada por todos sin excepción.
Su talla como deportista fue igualmente enorme. Apasionado de los deportes del motor, compartía esa afición especialmente con uno de sus seis hermanos, Carlos Aldecoa, reconocido piloto de rallyes con numerosos éxitos a nivel nacional desde los años 80. En el caso de Javier, su amor por el trial le hizo decantarse por las dos ruedas a diferencia de su hermano, siendo una afición que le acompañó durante toda su vida. Comenzó su andadura como piloto aficionado a mediados de los años 70 y desde entonces recorrió innumerables triales por toda la geografía nacional.
Presidente y fundador del Moto Club +Gas, Javier dio un impulso decisivo al trial de clásicas en Euskadi, siempre apoyado por sus compañeros de club. Pero su labor fue mucho más allá del ámbito autonómico. En momentos complicados para el trial nacional, cuando la Copa de España atravesaba horas bajas, apoyó de forma decidida el Trofeo Sotobike, que mantuvo viva la competición a nivel estatal. Aquella etapa fue clave para la posterior renovación y éxito de la Copa de España bajo la presidencia de Manuel Casado en la RFME, un éxito al que Javier contribuyó de manera fundamental.
En lo deportivo, Aldecoa era siempre el rival a batir en cualquier categoría en la que compitiese. Su pilotaje, enormemente efectivo y cargado de estilo, combinando finura y fuerza física, le permitía superar a cero zonas que para la mayoría parecían imposibles. Fruto de ello llegaron numerosas victorias y podios, entre los que destaca el título de campeón de la Copa de España de Trial de Clásicas en 2009, en la categoría Trialeros (Verde), a los mandos de una Aprilia TX300. No obstante, su categoría predilecta fue la Pre80, donde alcanzó sus mayores logros, proclamándose campeón nacional en 2016, 2018 y 2019 con Bultaco. Tampoco dudaba en desplazarse a disfrutar de su pasión por el trial fuera de nuestras fronteras, compitiendo en los triales más famosos de Escocia o Francia.
Durante la segunda mitad de este año había decidido tomarse un obligado descanso para recuperarse de una operación de próstata. Aun así, su compromiso con el trial seguía intacto. Allí estuvo, al pie del cañón, formando parte de la organización del 2 Días de Trial de Maeztu, ejerciendo como juez de zona o realizando cualquier labor necesaria. Fue uno de los grandes artífices de esta prueba, considerada una de las mejores y más apreciadas del calendario nacional.
Hace apenas unas semanas había sido homenajeado en una emotiva fiesta sorpresa celebrada en su querida Vitoria, donde recibió el cariño y el reconocimiento de sus hijos y de numerosos amigos trialeros llegados desde los más diversos rincones de España, al celebrar 50 años consecutivos de licencia en trial.
Ya se encontraba preparando su regreso a la competición, con la ilusión y la competitividad que siempre le caracterizaron, cuando la fatalidad se lo ha llevado de forma repentina, dejando un vacío inmenso entre las muchísimas personas que le querían y apreciaban.
Francisco Javier Aldecoa será recordado para siempre como uno de los trialeros más queridos y respetados del panorama nacional, especialmente dentro del trial de clásicas, esa pequeña gran familia donde el disfrute, la amistad y la pasión están por encima de la competición.
Nuestro más sentido pésame a sus familiares y amigos. En cada trial echaremos profundamente de menos a Javi Aldecoa. Descansa en paz.







Mi admiración hacia él y mi pésame a su familia y allegados.
Descanse en Paz