Tras 2 años en blanco a causa de la pandemia, retornaba uno de los triales más esperados, el 2 Días de Trial de Clásicas de All, que en esta ocasión llegaba a su vigésima edición, con lleno absoluto de inscritos.
Texto: Horacio San Martín. Fotos: Pere Dot, Esther Llopart.

Los atractivos de este trial no son pocos, comenzando con la magnífica organización de la que hace gala cada año el Motor Club 80, cuidando cada detalle y mejorando edición tras edición.
Además este trial es especial por su ambiente festivo, y en todo momento se aprecia un espíritu más lúdico que competitivo. A los 2 Días de Trial de All se viene a pasarlo bien, a divertirse con los amigos y a disfrutar de los largos recorridos por la montaña, puesto que es un trial a la antigua usanza, de aquellos en los que los kilómetros y paisajes casi son tan importantes o más que las zonas, y eso se agradece. El trial discurre por los municipos de All, Ger, Meranges y Bellver de Cerdanya.
Todo esto hace que la organización tenga claras varias cosas, en primer lugar que es un trial para todo el mundo, para todos los niveles, segundo que las motos más clásicas son las que tienen preferencia, las que son protagonistas, y por tanto las zonas están pensadas para ellas. Por eso quizás para algunos resulte un trial demasiado fácil, pero la realidad es que es perfecto, porque es justo eso lo que se busca, que sea un trial en el que la gente se anime a sacar sus motos más antiguas, las más originales, las más puras y auténticas.
En esta última categoría, la de Expertos, el nivel también es más sencillo de lo habitual y tiene una peculiaridad, ya que debe realizar los pasos verdes, más algunos pasos específicos azules, lo cual además facilita muchos las cosas a la organización.
El viernes el panorama ya era espectacular, con un parque cerrado repleto de motos clásicas de lo más variado, la mayoría de ellas en estado impecable, y con predominio de las motos más clásicas, justo lo buscado. En la tarde noche del viernes se realizaba una cena específica para los controles de zona y demás colaboradores para, entre otras cosas, dejar claro el sistema de puntuación a través del teléfono móvil de Trialgo. Excelente labor de Ismael Lobato y su equipo, tanto por su labor pedagógica enseñando a los controles el funcionamiento del sistema, como por el trabajo realizado en el control de las clasificaciones, tiempos, etc.
Sábado, calor inesperado para la época
El sábado se ponía en marcha la primera jornada, no sin antes tomar un buen desayuno a base de butifarra, embutido y productos típicos catalanes, incluído en los 180 € de inscripción, al igual que la comida de cada jornada, el repostaje, la camiseta y otros detalles.
El ambiente festivo era patente, con música amenizando la mañana y Joaquim García, del Motor Club 80, haciendo labores de «speaker» y dando la salida a los pilotos. A las 9:30 iniciaba la prueba el primer participante, para realizar un recorrido de 45 kms con 19 zonas «Non Stop».
A destacar, como en cada edición de este trial, la participación de grandes figuras de la historia de este deporte, acompañándonos en este caso nada menos que el triple campeón mundial Yrjö Vesterinen, el multicampeón de Francia Charles Coutard, y nuestro querido Jaume Subirá. Todos ellos demostraron aquello de «quien tuvo retuvo» realizando magníficos pasos por las zonas y disputandose la victoria o alcanzando esta, como veremos después.
Una de las peculiaridades de este trial es el duplicado de las zonas, es decir que encontramos dos zonas 1, dos zonas 2, y así sucesivamente… Esto es porque son específicas las de amarillos por un lado, y las de azules y verdes por otro, cambiándose para el día siguiente. Un sistema muy bien ideado y que hace que no haya ni una cola en las zonas a pesar de la alta inscripción.
En el repostaje, a media mañana, se disponía de una carpa de avituallamiento a cargo de varias chicas colaboradoras que realizaron un excelente trabajo. En ella había bebidas, fruta y algún que otro tentempié, que ayudaron a sobrellevar el calor, ya que justo este fin de semana hubo una ola de calor impropia de estas fechas, y más en esta región. Aún recordamos algunas ediciones en las que llegó a nevar copiosamente.
En el retorno a All, nos encontramos la última zona, de tipo «indoor» a base de troncos, neumáticos, piedras y algún contenedor. Una zona que no resultó fácil y que fue una de las cosas que menos gustó del trial, de hecho llegó a haber algún lesionado en ella.
Domingo, más corto
El domingo el recorrido sería más corto y las zonas se invertían, es decir los amarillos tendrían que hacer las zonas que habían hecho el sábado los verdes y azules y viceversa. Para este día habría 16 zonas, entre las cuales no faltó la típica zona ciega, que por cierto tenía flechas, ocasionando algún despiste en forma de fiasco, lo que no gustó mucho a quienes tuvieron esta mala suerte. En esta ocasión el tiempo límite sería de una hora menos y no habría comida tras el repostaje sino al final del día frente al Celler d’All.
Por cierto que frente al bar restaurante, estuvo un grupo proprocedente de Canarias que amenizaron con buena música los dos días de Trial.
Resultados
Pasando a lo que fueron las clasificaciones en cada una de las categorías, y comenzando con la dnominada Plaissance mostró ser una buena idea y fueron las chicas Cristina Cuatrecasas y Eva Grau quienes más lo disfrutaron, ya que además se llevaron las dos primeras posiciones, seguidas de Josep Isern.
Mucho más numerosa fua la participación en amarillos Pre75, con 24 pilotos, entre los que el joven Miquel Moret no tuvo rival, finalizando con 2 puntos sobre su Bultaco Sherpa. Ricard Barrera (Ossa) era segundo con 12, Pol Junque (Bultaco) tercero con 14, y tras ellos Xavier Miravet (Yamaha) con 15 y Carlos Bosch (Bultaco) con 17 tras resolver a su favor un triple empate.
Pasando al nivel verde, en Pre75, con 31 pilotos, victoria de todo un mítico campeón Charles Coutard, que fiel a Bultaco completaba los dos días con 6 puntos. Rafa Sirvent (Bultaco) era segundo con 8, los mismos que Asier Zurbano (Bultaco) que por cierto protagonizó una de las anécdotas más curiosas y entrañables del fin de semana, puesto que la organización le permitió hacer zonas llevando a su hijo Aimar sobre la moto, completamente equipado con su casco, botas e incluso su manillar. Por lo tanto fue una bonita labor de equipo familiar y el primer podio para el pequeño trialero junto a su papi y ante la brillante mirada de su mami y sus abuelos, Victor y Mercé. Hug Alemany era cuarto con 11 sobre su BSA y Joan Pere Santuré quinto con Triumph.
En Trialeros, fue en esta ocasión la categoría más numerosa con 90 pilotos, lo que demuestra que cuando las zonas son fáciles muchos amarillos se animan a subir al nivel superior. También la competitividad fue altísima, y fue el campeón de España Pre80 Roberto Mendivil quien se llevó la victoria con sólo 5 puntos seguido de cerca de Manel Campoy con 7 y del supercampeón Yrjö Vesterinen con 9, perjudicado por un fiasco en la zona indoor del primer día, que completaba un trío Bultaco. Tras ellos Oriol Casadevall (Honda) con 9 puntos y Jorge Busquets (Bultaco) con 10.
La categoría superior, Expertos, también demostró que cuando las zonas son más clásicas y accesibles, la inscripción es buena, y así fue, con 14 pilotos, entre los cuales el joven Venanci Vidal (Fantic) no tuvo rival al lograr vencer con sólo 9 puntos. Ricard Alcaraz (Bultaco) era segundo con 19 y Kiaran Hankin (Fantic) tercero con 41, por delante de Ludo Chagnes (Honda) y Salva Vilalta (Honda).
En resumen, un magnífico fin de semana de trial clásico puro, en el que se trata de potenciar motos lo más originales posibles, sin excéntricas preparaciones, para disfrutar de zonas sencillas, bonitas y por su pueste de un gran ambiente de sana convivencia. ¡Enhorabuena al MC 80 por su gran trabajo!