Casi medio centenar de aficionados acudieron a la quinta edición de la Quedada de Trial Clásico y Post-Clásico organizada por Trucios Garage en el bonito entorno de Santa Elisa.
Texto y fotos: Alejandro Trucios.
La V edición de la Quedada de Trial Clásico y Post-Clásico de Santa Elisa volvió a consolidarse como una de las citas imprescindibles para los amantes del trial clásico en Andalucía. Más de 45 pilotos, llegados desde distintos puntos de España —Andalucía, Madrid, Extremadura, Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha— se dieron cita en el espectacular enclave natural de Santa Elisa, en plena sierra cordobesa de Villaharta.
Uno de los grandes atractivos del evento es, sin duda, el paraje totalmente virgen en el que se desarrolla la jornada. Un entorno natural privilegiado donde los participantes encuentran todo tipo de terreno: agua, barro, hierba, ladera y roca, configurando un recorrido variado y técnico. El magnífico marcaje de las zonas, siempre priorizando la seguridad, garantiza el disfrute de todos los asistentes.
La quedada contó con 7 zonas distribuidas en diferentes terrenos y con tres niveles de dificultad, permitiendo a cada piloto elegir libremente las puertas según su nivel y repetir las zonas tantas veces como deseara. Un formato no competitivo, concebido exclusivamente para el disfrute, la convivencia y la pasión compartida por el trial clásico.
El evento reunió una amplia representación de motos clásicas y post-clásicas de distintas marcas míticas como Montesa, Bultaco, Honda, Merlin, Ossa, Fantic, Yamaha, Beta o Italjet, entre otras, ofreciendo una auténtica exposición dinámica de historia del motociclismo off-road.
No sólo participaron pilotos experimentados; también acudieron aficionados y debutantes que pudieron disfrutar de una jornada en familia y entre amigos, reforzando el espíritu de hermandad que caracteriza a esta concentración.
Tras la mañana de trial, la jornada continuó con una comida de convivencia a la que se sumaron familiares y amigos, alcanzando más de 70 asistentes en total. Un ambiente inmejorable donde no faltó detalle y que reafirma el carácter familiar del evento.
Además, como parte del compromiso con el entorno, todos los participantes colaboraron en la recogida y desmontaje de las zonas, asegurando que el campo quedara exactamente igual que antes de la actividad, sin dejar huella.
Desde la familia de Trucios Garage agradecemos profundamente la asistencia y el ambiente vivido y os esperamos a todos en la próxima edición.






