La marca española GasGas pone fin a su producción en Terrassa y trasladará toda su fabricación a Austria. El cierre de la planta catalana supone un nuevo revés para la industria motociclista nacional.

La planta catalana de Terrassa, inaugurada en octubre de 2022 tras la adquisición e inversión de KTM, funcionaba como un centro de ensamblaje y soporte de la marca en España. Antes de esa etapa, GasGas había tenido históricamente actividad industrial en otras localidades catalanas, como Salt y Fornells de la Selva, donde se desarrolló parte de su producción en décadas anteriores.
Fuentes del grupo austríaco han explicado que esta medida forma parte de un proceso global de reestructuración que busca “optimizar los procesos productivos y unificar la fabricación de todas las marcas del grupo —KTM, Husqvarna y GasGas— en un mismo centro logístico e industrial”. En la práctica, esto implica que las motos de GasGas dejarán de producirse en España para ensamblarse en Austria, aunque la marca mantendrá su identidad comercial y sus redes de distribución.
El movimiento confirma la pérdida de peso de España dentro del grupo KTM y refleja una tendencia ya apuntada en meses anteriores, cuando GasGas redujo su presencia en competiciones y que continuó la semana pasada con el anuncio del cese del equipo oficial de Trial.
El cierre de la planta de Terrassa no solo simboliza el fin de una era para la industria catalana del motor, sino también la desaparición de uno de los últimos bastiones de la producción motociclista española. Con GasGas, España pierde una parte de su legado industrial y deportivo más querido, cuya historia, en parte desconocida, se puede comprender en toda su magnitud en el Museo de la Moto Made in Spain de Alcalá de Henares (Madrid), el cual os recomendamos visitar.