La RFME aprueba su primera Política de Sostenibilidad para todo el motociclismo federado español

 

La RFME establece el marco que guiará el desarrollo de futuras medidas en materia de sostenibilidad ambiental, social y organizativa, con una implantación progresiva que afectará a competiciones, clubes, organizadores, pilotos y federaciones autonómicas.

Información: RFME.


La Real Federación Motociclista Española ha aprobado su primera Política de Sostenibilidad, un documento que marcará las líneas de actuación del motociclismo federado en materia ambiental, social y organizativa durante los próximos años. La medida fue ratificada por la Comisión Delegada el pasado 21 de julio y supone el primer desarrollo práctico del nuevo artículo 13 de los Estatutos de la RFME, incorporado en la reforma de 2025, así como del artículo 10 de la Ley del Deporte.

Aunque se trata de un documento de carácter general y no introduce todavía nuevas obligaciones concretas para pilotos, clubes o organizadores, sí establece el marco sobre el que la Federación desarrollará en los próximos años reglamentos, recomendaciones y herramientas específicas destinadas a hacer más sostenible la organización y práctica del motociclismo en España.

En otras palabras, la política define el rumbo que seguirá la RFME en esta materia y servirá como base para futuras medidas que se implantarán de forma progresiva.

Bandera Eco Green Flag, como reconocimiento por ser un evento sostenible

Un marco común para todas las disciplinas

La nueva política no está dirigida únicamente a una modalidad concreta, sino que afecta al conjunto del motociclismo federado español. Su ámbito de aplicación abarca campeonatos, pruebas deportivas, actividades de formación, deporte base, tecnificación y alto rendimiento, así como a federaciones autonómicas, clubes, organizadores, circuitos, equipos, pilotos, oficiales, patrocinadores y proveedores.

La propia RFME subraya que la implantación será gradual y adaptada a la realidad de cada disciplina y territorio, insistiendo en que la sostenibilidad no debe convertirse en una barrera para competir ni para organizar pruebas, sino en una herramienta que permita mejorar la convivencia entre el deporte, el medio natural y la sociedad.

Este aspecto resulta especialmente relevante para modalidades como el trial, el enduro o el motocross, cuya actividad se desarrolla en gran medida en espacios naturales y donde la relación con administraciones, propietarios de terrenos y colectivos medioambientales se ha convertido en uno de los principales retos para garantizar la continuidad de muchas competiciones.

Basada en estándares internacionales

El documento toma como referencia diversas normas internacionales relacionadas con la sostenibilidad, entre ellas la ISO 20121 sobre gestión sostenible de eventos, la ISO 14001 de gestión ambiental y la ISO 26000 sobre responsabilidad social.

La Federación aclara, no obstante, que no se trata de una certificación ni de una adaptación obligatoria a estas normas, sino de utilizar sus principios como guía para desarrollar un modelo propio adaptado al motociclismo español.

El proyecto ha contado además con el respaldo de la Dirección de Sostenibilidad de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), lo que evidencia que este tipo de iniciativas forman parte de una tendencia cada vez más presente en el deporte del motor.

Mucho más que medio ambiente

Aunque la protección del entorno ocupa un papel destacado, la política no se limita a cuestiones ambientales.

El documento se estructura sobre nueve principios que incluyen el liderazgo responsable, el cumplimiento de la normativa, la prevención y mejora continua, la seguridad y el bienestar, la igualdad, la inclusión, la innovación tecnológica, la corresponsabilidad de todos los actores implicados y la transparencia en la comunicación.

Entre los compromisos que la RFME pretende desarrollar durante los próximos años figuran la gestión responsable del ruido, la prevención de la contaminación del suelo y del agua, la correcta gestión de residuos, aceites y neumáticos, la protección de la biodiversidad, la planificación de paddocks y zonas de asistencia, la eficiencia energética o la mejora de la convivencia con otros usuarios del medio natural.

Asimismo, el documento apuesta por fomentar la innovación y apoyar la evolución hacia nuevas tecnologías, combustibles y sistemas de propulsión de menor impacto ambiental cuando su implantación resulte viable desde el punto de vista técnico, deportivo y económico.

¿Qué ocurrirá ahora?

La aprobación de esta Política de Sostenibilidad constituye únicamente el primer paso. A partir de ella, la Comisión de Sostenibilidad de la RFME deberá desarrollar una Estrategia de Sostenibilidad que concrete las medidas que se aplicarán en el día a día del motociclismo federado.

Entre las actuaciones previstas figuran la elaboración de códigos y decálogos de buenas prácticas para pilotos, clubes, organizadores, paddocks y espectadores; programas de formación; responsables de sostenibilidad en determinadas competiciones; sistemas de seguimiento mediante indicadores; campañas de sensibilización y un reconocimiento específico para clubes, circuitos o eventos que destaquen por sus buenas prácticas. Asimismo, contempla la creación de figuras de «embajadores de la sostenibilidad» entre pilotos, clubes y otros referentes del motociclismo español.

Será entonces cuando pueda conocerse con mayor detalle qué medidas llegarán realmente a los distintos campeonatos y cómo se incorporarán a los reglamentos deportivos.

«El motociclismo español tiene que liderar también en responsabilidad»

El presidente de la RFME, Ignacio Verneda Casasayas, destacó la importancia de esta iniciativa señalando que:

«El motociclismo español lidera en resultados y tiene que liderar también en responsabilidad. Esta política no nos aleja de la esencia de nuestro deporte: la protege y la proyecta hacia el futuro. Lo hacemos con criterios realistas, adaptados a cada disciplina, porque ningún club y ningún piloto debe vivir la sostenibilidad como un obstáculo para competir».

Tras esta aprobación, la Comisión de Sostenibilidad de la RFME iniciará ahora la elaboración de la futura Estrategia de Sostenibilidad y de las primeras herramientas de aplicación previstas en el documento, un proceso en el que participarán las federaciones autonómicas, los clubes, organizadores y el resto de agentes vinculados al motociclismo federado español.

Un desafío especialmente importante para el trial

En disciplinas como el trial, donde buena parte de las competiciones transcurren por zonas naturales especialmente sensibles y la obtención de permisos resulta cada vez más compleja, esta política puede convertirse en una herramienta útil para reforzar la imagen de responsabilidad del deporte ante administraciones y propietarios de terrenos.

Aspectos como el control de las emisiones sonoras, la utilización de alfombrillas ambientales en las zonas de asistencia, la correcta gestión de residuos, el respeto por la biodiversidad o la planificación de los recorridos ya forman parte de las buenas prácticas habituales en muchas pruebas, pero la RFME pretende ahora darles un marco común para todo el motociclismo federado.

Quedará por ver cómo se trasladan estos principios a la normativa deportiva y hasta qué punto las futuras medidas consiguen mejorar la sostenibilidad del motociclismo sin incrementar la carga organizativa o económica de clubes y organizadores, una preocupación que la propia Federación reconoce expresamente al señalar que su implantación deberá ser «gradual, realista y proporcionada».