El pabellón de Cristal de la Casa de Campo volvió a ser el epicentro de la pasión por el vehículo clásico. La feria ClassicMadrid tiene una opinión unánime tanto de visitantes como de expositores de que es un lugar referente para el sector del clásico en España, y que además, es uno de los mejores escaparates a nivel comercial y profesional.

A todas las personas que acudían como fanáticos hay que sumar los más de 250 expositores donde estacaban las principales firmas que se dedican a la restauración y venta de coches y motocicletas clásicas.
Entre los vendedores más importantes estaban Cars Clásicos, Coupe-Pueche, Juan Lumbreras, Retrosport, Cochera, Amazon Sport, Saica Classic Motor Sport, Stttoon Automotive, Luso Vintage, Retrocycle Motos Antiguas HD, Motos Clásicas MG, o Iván Cirre Motos de Colección.
Haciendo especial mención a las motos, como suele ser habitual en estas ferias, la presencia de los vehículos de dos ruedas volvió a ser inferior a los coches.
Junto a este espacio, se encontraba un monográfico para las motos con sidecar, y por lo tanto no faltaban las referencias a las motos de sidetrial, una Montesa Cota 348, una Bultaco Sherpa y una Scott, la original marca con motor refrigerado por agua que dio origen a la Scott Trial. También cercano a estos dos stands estaban otros modelos de trial míticos como la Montesa Cota 25.
Otra de las zonas importantes para las motos estaba en la entrada del pabellón superior donde habia otra Montesa expuesta en primer plano, en el stand de seguros Zalba Caldú se podía ver una impecable Montesa 348 trail junto a un Porsche 911.
Tampoco faltaron los típicos puestos de herramientas e instrumentos para la mecánica de este tipo de motos. Los expositores de este espacio llamado Automobilia se desplazaron desde Reino Unido, Francia, Portugal, Italia, Austria y Estados Unidos.
Por su parte, la malgama de marcas de vehículos clásicos era muy extensa, algunos de ellos eran Hispano Suiza, Jaguar, Porsche, Aston Martin, Rolls Royce, Bentley, Alfa Romeo, Montesa, Vespa, Lambretta, BMW, Lube, Norton, Ossa, Harley Davidson, Derbi, y Bultaco, entre otros.
Además de este famoso modelo, los visitantes pudieron ver coches tan señoriales como el Hispano Suiza Alfonso XIII de 1911, un Bugatti T57 carrocería coupé Ventoux de 1937 o un exclusivo Mercedes-Benz 300 S de los años 50.
Montesa no era la única marca que estaba de celebración, DS Automobiles cumple 65 años de su famoso modelo Tiburón, un vehículo que marcó un antes y un después dentro de la automoción mundial puesto que cambió la carrocería y la avanzó a su época. Vendió más de un millón y medio de unidades por todo el mundo.
De igual forma, los organizadores quisieron conocer la satisfacción de cada una de las personas que se pasó por el Pabellón de Cristal y los resultados de su encuesta fueron que un 49% estaba muy satisfecho y un 42% calificó el evento de sobresaliente.
Además, éxito ha sido la atracción de público joven. Si bien el 56% de los encuestados está entre 36 y 55 años, un 20 % está entre los 25 y los 35 años, unos datos muy buenos teniendo en cuenta que esta pasión se le antoja más a personas de edad avanzada.
Las motos también tuvieron su espacio de competición en el Concurso de Restauración de Motocicletas anteriores a 1980. En la categoría de Serie ganó una MV Avello de 125 de 1956, en la categoría de Campo ganó una Montesa King Scorpion 250 cc., aunque curiosamente tenía un gran fallo, no disponer de su silenciador original.
La mejor restauración de un ciclomotor fue para un Ducati Mini Marcelino de 1971 y el premio a la deportiva fue para la Bultaco GTS 250 cc de 1978.
Paralelamente a este evento, se desarrollo el Salón del Automóvil de Competición de la mano de la Real Federación Española de automovilismo, que contaba con la aparición estelar de Carlos Sainz durante la mañana del sábado, atrayendo a un gran número de público. Además se aprovechó el acto para prsentar su candidatura al Premio Princesa de Asturias.
El piloto madrileño celebró con todas las personas que acudieron los 30 años de su primer título mundial de rallyes. Asimismo, se podía contemplar el Toyota Celica FT Four ST165, con el que alcanzó la gloria en 1990.