El Trial de Mesones, Memorial José Antonio Camacho, vivió un fin de semana especial con su estreno en formato de dos jornadas, consolidándose como una cita de referencia del trial clásico madrileño y recordando con gran emoción a uno de sus colaboradores.
Texto: Horacio San Martín. Fotos: José Carlos Fuentes Florez, Javier Rubio, Javier Benito.

En esta edición, la organización volvió a estar a cargo del Comité Organizador de la FMM, con la destacada labor de Manolo Torralbo al frente y de Jorge de Lorenzo como responsable del diseño de las zonas, un tándem que una vez más demostró su experiencia y dedicación.
Recorrido renovado y homenaje muy especial
La prueba llegaba con un recorrido completamente renovado, más largo que en las ediciones anteriores, y con el atractivo de ofrecer 12 zonas a dos vueltas el sábado y 10 zonas a dos vueltas el domingo. En esta ocasión no hubo invitado especial como en años pasados —recordemos las visitas de Mick Andrews y Jordi Tarrés—, pero el evento mantuvo un carácter extraordinario al rendir homenaje a una figura muy querida: José Antonio Camacho, una de las personas que más contribuyó al éxito de este trial. Por ello, la prueba adoptó el sobrenombre de Memorial José Antonio Camacho.
Antes de la salida del sábado se guardó un emotivo minuto de silencio en recuerdo de ambos, gesto que se repitió el domingo antes de la entrega de premios. En ese momento tuvo lugar un homenaje especialmente sentido: dos grandes amigos de Camacho, Santiago y Enrique, dirigieron unas palabras en su memoria y entregaron unos obsequios a su mujer e hijos, presentes en el acto. También la alcaldesa de la localidad les quiso entregar una litografía de Mesones.
Dos jornadas muy distintas
En lo deportivo, el fin de semana ofreció dos jornadas de trial completamente distintas. El sábado amaneció con un tiempo espléndido y terreno en condiciones perfectas, lo que permitió disfrutar de unas zonas muy bien trazadas y equilibradas para cada categoría.
En Mesones no hay piedras, las zonas se caracterizan por estar compuestas por subidas, bajadas, laderas y giros técnicos sobre tierra, ideales para el trial clásico, recordando los estilos de antaño donde la técnica y el equilibrio eran más importantes que los grandes obstáculos. Y además trial clásico de verdad, de ese en el que necesitas poner segunda y dar gas a fondo, y hasta puedes hacer las zonas sin tocar el embrague.
El recorrido, además, resultó variado, entretenido y muy trialero, con una excelente señalización y presencia de Protección Civil y Policía Local en todos los cruces, a quienes los organizadores agradecieron su colaboración.
Pese a ello, las zonas seguían siendo practicables gracias al gran trabajo de Jorge de Lorenzo, que modificó varias de ellas para adaptarlas a las nuevas condiciones del terreno. Con el paso de las horas, el sol volvió a brillar y la superficie se fue secando, ofreciendo una mejor adherencia tanto para los pilotos como para el numeroso público que disfrutó del espectáculo durante ambas jornadas.
Una organización ejemplar
El domingo se celebró el ya mencionado homenaje a Camacho, en el que también se entregaron recuerdos de agradecimiento a la Policía Local, Protección Civil y al representante de Coca-Cola, en memoria de su compañero. Tras la ceremonia, llegó uno de los momentos más esperados: una gran paella popular bajo la amplia carpa instalada por el Ayuntamiento, que volvió a demostrar, junto a muchos otros detalles, la impecable organización de este evento.
Como toque especial, varios Mini Clásicos se exhibieron junto a la carpa, realizando una ruta por la zona antes de asistir al homenaje a su querido amigo Camacho y compartir después la paella con todos los presentes.
En definitiva, el Trial de Mesones – Memorial José Antonio Camacho se consolidó como una cita excepcional del Campeonato de Madrid de Trial de Clásicas 2025, tanto por su impecable organización y el nivel de sus zonas como por el ambiente de camaradería y emoción que se respiró durante todo el fin de semana, dando además un paso adelante en calidad al celebrarse en formato de dos días.
Resultados deportivos
En el aspecto competitivo, el Trial de Mesones ofreció dos jornadas intensas en las que se disfrutó de este deporte sin colas y en un ambiente amigable y distendido, como es habitual en los triales de clásicas. Lástima la escasa participación, aunque como punto positivo hay que destacar la asistencia de los catalanes Jordi Gómez y Francesc Ferrer, así como del tinerfeño Julián de Vicente.
De cara al Trofeo Madrileño de Trial de Clásicas esta prueba puntuaba como evento único, sumando las puntuaciones de ambas jornadas.
Pre-75
Entre las veteranas máquinas de Pre-75, el catalán Francesc Ferrer brilló con luz propia, imponiéndose con un total de 8 puntos sobre su Bultaco Sherpa tras dos magníficas actuaciones (6 puntos el sábado y 2 el domingo).
El segundo y tercer puesto se resolvieron con absoluta igualdad: Javier Ruiz (Montesa) y Juan Carlos de Gregorio (Bultaco) finalizaron empatados con 26 puntos, aunque el desempate favoreció Ruiz. Cuarto fue Antonio Díaz (OSSA), con 43.
Clásicos
La categoría Clásicos fue una de las más disputadas. Julián López Calvo (Bultaco) se llevó el triunfo con apenas 9 puntos totales (1 el sábado y 8 el domingo), por delante de Manolo Jiménez (Honda), que sumó 11 tras un fin de semana muy sólido.
El tercer puesto fue para José Antonio García Conde (Honda) con 18 puntos. Muy cerca, con 19, quedaron Tomás Santa Cecilia (Honda) y Diego Albero (Honda), lo que evidencia la competitividad vivida en esta categoría, donde cada error contaba.
Postclásicas Amarillos
En Postclásicas Amarillos, la victoria se decidió por un margen mínimo. Juan Mayor (Montesa) se impuso con 8 puntos, seguido de Nacho Tamargo (Fantic) que terminó con 9, y de Paco Antolín (Fantic), tercero con 11. También merece mención el tinerfeño Julián de Vicente González (GasGas), cuarto, cuya participación aportó un toque interregional al evento.
Trialeros
Pasando al nivel verde, entre los Trialeros la igualdad marcó el desarrollo del fin de semana. El triunfo correspondió a Bertrán
Martínez-Peñalver (Bultaco), que ofreció una actuación prácticamente impecable con solo 6 puntos totales (4 el sábado y 2 el domingo). Le acompañaron en el podio Toño Villanueva, segundo con 25 puntos, e Iker Vallés, tercero con 32. Muy cerca quedaron Luis Arocas y Francisco Guzmán, ambos con Bultaco, que finalizaron a solo unos puntos de las posiciones de honor, reflejando la gran competitividad de la categoría.
Postclásicas Verdes
En Postclásicas Verdes, el más fuerte fue Marino Galilea (Beta), autor de una actuación consistente que le valió la victoria con 39 puntos. La segunda posición fue para José Manuel Herráez (GasGas) con 47, mientras que Miguel Ángel Román (Honda) completó el podio con 75.
Expertos
En la categoría de nivel azul la victoria fue para Alberto Moreno (Aprilia), que dominó con autoridad durante ambos días, sumando un total de 43 puntos de penalización (22 el sábado y 21 el domingo).
Le siguió Antonio de Hoyos (Fantic), que mantuvo un ritmo muy regular (32+27, total 59), mientras que el catalán Jordi Gómez (SWM), desplazado desde Barcelona para la ocasión, completó el podio con 74 puntos.
También campeonato de Madrid Infantil
También las categorías infantiles se dieron cita para su campeonato en Mesones, este primer año del campeonato, organizado directamente por la FMM aprovechando triales de clásicas, a diferencia de los dos años anteriores cuando el MC Trialfactory organizaba triales específicos para los niños, a veces en horario de tarde.
El nuevo formato no parece funcionar, ya que la convocatoria de la FMM parece atraer mucha menos participación. En el fin de semana sólo hubo cuatro niños compitiendo y sólo dos de ellos completaron ambos días.
En TR A, el triunfo fue para Alejandro Moreno, con solo 8 puntos totales. En TR B, la victoria fue para Víctor Zorrilla, con 129 puntos acumulados en un recorrido particularmente exigente para las motos de su categoría.
En conjunto, los Dos Días de Trial de Mesones ofrecieron un gran nivel deportivo, con zonas perfectamente adaptadas a las distintas categorías y un ambiente de compañerismo que reflejó la esencia del trial clásico, confirmándose como una de las citas más especiales del calendario madrileño.