La circulación en mountain bike por los caminos de la sierra de Madrid se complica. Según una nota de prensa publicada por IMBA España (la división nacional del la International Mountain Bicycling Association), las trabas de la Comunidad de Madrid pone a la práctica de la bicicleta de montaña no paran de aumentar.

La Sierra de Guadarrama es una cordillera montañosa que se extiende entre las provincias de Madrid, Segovia y Ávila, con un total de 80 kilómetros de longitud. Desde 2013, forma parte del Parque Nacional de Guadarrama, con una superficie de 30.000 hectáreas protegidas. En esta zona, la Comunidad de Madrid nunca ha querido fomentar la práctica legítima del deporte de montaña, poniendo obstáculos a todo el que quiere utilizar los senderos madrileños para ir en moto, bici, quad, y hasta andando.
La única manera de luchar contra las administraciones es la unión de los colectivos que desean disfrutar de los senderos y caminos de la Comunidad, con el objetivo de hacer el máximo ruido posible. Para ello, se han creado distintas plataformas como la página de Facebook «En el monte cabemos todos», así como un manifiesto redactado por IMBA que podéis descargar aquí para posteriormente presetarlo en el Registro de cualquier dependencia pública y que así sea remitido a la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. Se busca seguir el ejemplo francés del colectivo Codever, una asociación de defensa de los deportes verdes, con el objetivo de pelear porque el monte deje de ser una exposición y pueda ser aprovechado de manera respetuosa y legal.
Los políticos españoles se creen que la manera más visible de justificar su sueldo es llenando el BOE de leyes y más leyes. Piensan que gobernar es igual a regular todo. Y así nos va. Ahora nos encontramos con esta nueva IMBECILIDAD, seguramente surgida de un despacho lleno de orondos y sesudos enchufados por el partido.
Porque, claro, la bici de montaña es algo que se les está escapando de su control, así que hay que empezar a trincar a estos chicos que, fíjate si son tontos, madrugan como bestias todos los domingos para luego llegar a casa llenos de polvo, barro o sudor. Vayamos pensando en como tenerles en nuestro puño: ¿casco obligatorio? ¿Seguro obligatorio? ¿Matrícula? ¿Impuesto de circulación? ¿Otro impuesto por ecologismo? Huy, qué buenas ideas, muchachos. En la comilona de la próxima semana podemos empezar a tantear estos asuntillos…
Ah, pero mira que son estos chicos de los trajes de colorines. ¿Para qué hemos creado si no esos magníficos carriles-asesinos/coche+bici en la capital? ¡Con la pasta que han costado! ¡Y con lo cómodo y bien que se va por ellos… hasta que te atropellan, claro!
En fin, que son unos desagradecidos.