El campeonato de Madrid de Trial 2017 dio comienzo el pasado domingo 5 de febrero en la Localidad de El Molar, donde el frio y el viento fueron los principales protagonistas en una jornada en la que incluso cayeron algunos copos de nieve.
El viento y el frío, protagonistas

Este inicio de 2017 pintaba un tanto complicado, ya que de nuevo la subida de precios desanimaba a muchos y esto se dejaba notar cuando mediada la semana apenas había inscripciones a este trial. Pero al final las ganas pudieron una vez más vencer al esfuerzo económico y en los dos últimos días 62 de pilotos decidían sacar la licencia 2017 y apuntarse a este trimer trial del año, pese a que no fuese uno de los más apreciados por los aficionados. Una inscripción más bien baja, pero suficiente para como pintaban las cosas.
Y es que la situación de El Molar algo lejos de la sierra junto a unas ediciones anteriores con zonas poco brillantes nos hacían recordar lo difícil que es sacar ocho zonas en este terreno tan escaso de posibilidades. Pese a ello el club encargado de iniciar la temporada, Emedoce, sacó petróleo y aprovechó al máximo el terreno ofreciendo a los participantes algunas zonas muy bonitas, otras algo menos y dos que gustaron más bien poco…
Las dos primeras zonas se encontraban en las laderas de una pequeña vaguada, consistiendo en subidas y bajadas con giros muy técnicos sobre piedras. La tercera también estaba en una ladera, siendo más corta pero con giros también muy técnicos y al estilo «clásico». La cuarta zona fue la más «simple» pues no era más que uan fuerte subida a una empinada rampa de tierra con un giro al final para bajar la rampa y salir. En algunas categorías se complicaban las cosas al poner un paso que obligaba a hacer un giro entes de la subida más fuerte. La curiosidad es que la zona estaba debajo de uno de los grandes viaductos de la autopista A2.
Las dos últimas zonas estaban algo más alejadas y en la parte más elevada del terreno, lo que suponía un cambio radical en las condiciones meteorológicas, ya que aquí el frio y el viento eran muy intensos, llegando a dificultar incluso el paso por la zona cuando llegaban fuertes rachas. Situadas en una especie de «vertedero» de grandes piedras sueltas, su dificultad técnica era muy superior, siendo el marcaje mucho más de estilo indoor, a lo que se añadía lo resbaladizo de los bloques de piedra y la tierra húmeda. Sin duda fueron las más difíciles y con algo de peligro que no gustó demasiado a un buen número de participantes.
Ocho eran las zonas que debían recorrerse en tres vueltas, con el cambio en el reglamento para este año por el que el tiempo máximo se establece en 4 horas en lugar de cuatro horas y media, algo que perjudica a los pilotos de las categorías infantiles, de hecho algunos finalizaron con bastantes prisas.
Esta primera cita de las siete que formarán el campeonato madrileño discurrió con absoluta normalidad, y a pesar del viento y el frio todos disfrutaron de una buena jornada de trial, que por cierto estuvo precedida del primer curso de la escuela Trialkids que se celebró el sábado y de la que también os hemos preparado un artículo que podéis ver en la sección de Trial en Madrid, pinchando aquí.
Primeros vencedores
Reaparición también de Chema Quer, que lograba ser segundo, completando el podio el actual campeón Carlos Tejera. El resto quedaban más alejados. No podemos dejar de mencionar el debut en la categoría de Alvaro Pérez Rees, que junto con Guillermo Rodríguez son los más jóvenes de TR1.
En TR2, donde hubo 14 participantes, sigue todo más o menos igual, con los mismos pilotos en la cabeza de la tabla. Bertrán Martínez Peñalver era primero, seguido de León Álvarez y del actual campeón Jose García Golles «Sivis». A destacar el cuarto puesto de Marino Galilea a los mandos de una Fantic 305 de 1988 y la subida a este nivel del campeón de la categoría Postclásicas Luis Arocas, que a los mandos de su Bultaco Sherpa terminaba décimo.
También 15 pilotos hubo en TR3+45, donde las cosas fueron muy apretadas en la lucha por el podio, y las penalizaciones altas demostraron que este fue un trial bastante más difícil de lo habitual. José Antonio García Conde era el ganador con 27 puntos, con sólo uno más era segundo Miguel Sánchez Monje y con 30 Pedro Murillo.
La categoría Postclásicas llega a su segundo año de existencia y sigue contando con un buen número de adeptos, siete en esta ocasión, aunque en realidad hubo nueve clásicas / postclásicas ya que Arocas y Galilea estaban con sus clásicas corriendo en el nivel verde. La lucha por la victoria también fue apretada y tan sólo un punto separó a Antonio Serrada de Paco Callejo, primero y segundo respectivamente. Julio Fernández de Caleya completaba el podio.
En resumen un trial que no estuvo nada mal resuelto a pesar de la escasez del terreno, y que en esta época fue al menos vistoso e interesante gracias a que el campo estaba en «fase invernal» puesto que este trial en primavera o verano hubiese sido horrible, así que tenemos que felicitar al Club Emedoce por haber sacado dignamente las ocho zonas.
La próxima prueba del madrileño de trial será el día 30 de abril en Becerril de la Sierra, pero antes dará comienzo el Trofeo Madrileño de Trial de Clásicas en Venturada, el 12 de marzo.