Entrevista carrera Albert Juvanteny
Voy a dedicar sólo dos renglones al último comentario de «interzona»,(obvia y previsiblemente consensuado por «Juanjo»). – Y no por desinterés o desprecio sino por una elemental profilaxis para no reincidir en el flatulento debate del Non-stop ó el Stop. – Cuando siempre se vuelve al inconsistente argumento,por subjetivo,de la estética,el atractivo y un discutible dinamismo,…pues el camino se acaba y sólo un tonto seguiría caminando (…y la inteligencia de «Juanjo» e «interzona» no me sugiere ni que sean tontos,ni que quieran continuar por ese camino. – Sobre todo,porque vienen haciendo interesantes aportaciones en este debate….No os pareis que os ponemos un fiasco!)
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«cocoloco»,esta vez no voy a anticipar tus movimientos porque,sencillamente,lo que tú quieres es que sea yo el que anticipe mis movimientos. – Lanzas un discurso generalista sobre el «estado de salud del deporte»,(…te faltó no solo utilizar la negrita sino,también,la cursiva para que la carnada pareciera más suculenta),porque,sencillamente,la salud general del deporte se llama Nike ó Adidas.(…y si quieres que me moje,en Trial se llama «Jitsie»).
Tú hablas,por ejemplo,de la curva ascendente de participación de la gente en el deporte,…y no es exactamente la participación masiva del público lo que explica la buena salud del deporte sino la obsesión neurótica por la SALUD lo que vende chándales y zapatillas para correr. – Lo que estamos viviendo no son épocas de amor por el deporte sino patrones de consumismo de buena salud y culto al cuerpo. – Los grandes deportistas no son más que pancartas publicitarias que nos venden productos para bajar el colesterol ó «runners» de 70 años,de sonrisa Profident,que no les asusta un infarto de miocardio. – La buena salud del deporte no es más que otro reclamo comercial de la buena salud de la SALUD! (Cucurella y Don Smith hubieran sido apercibidos por llevar un cigarro en la boca.Lampkin no bebería tantas pintas.Juvanteny nunca se pondría un mono de lycra,Johan Cruyff nunca apagaría un cigarrillo a 2 metros del campo,ni el «mágico González» jugaría con resacas de caballo) – La obsesiva cultura del deporte no es más que la obsesiva cultura de la asepsia y la esterilización de las enfermedades y las bacterias. – El narcisismo de una sociedad opulenta que se gasta 150 euros en unas zapatillas de marca para correr,250 euros en unas botas Nike para su hijo y 90 euros en la camiseta de su equipo favorito.
El deporte,mi querido amigo,no es más que una pose de bienestar y estatus social que poco tiene que ver con el espíritu de los ’70. – Para volverme a mojar,diré que una «Macandrus» nos importaba tres cojones para reducir la barriguita y que aquello del Trial era un impulso pasional que poco tenía que ver con la longevidad.
Y una vez explicada la cotización de Nike en el Standard & Poor’s 500 y los cortes de comerciales de 10 minutos sobre la buena salud y los hermosos y saludables seres humanos,…pues estoy preparado para que me cuentes que la «mala salud» del Trial no consiste en otra cosa que en el NO2,el ruido,el celo de los ciervos y la conservación del musgo. – El peligro de extinción de un trialista ya no es la caída de su «prestigio social» ni la presencia en un semáforo…Es la paranóica persecución de «Ecologistas en Acción» y los vecinos de Camprodon que nos señalan como amenazas a la buena salud y al ocio respetuoso con la naturaleza. – Y a tí lo que te pasa es que no perdonas que te hayan quitado el caramelo de pasearte por todo el Valle de Arán y chulear en los semáforos,y ahora seas visto por los vecinos como un bandolero de Sierra Morena.
