El piloto asturiano pone fin a su etapa con Electric Motion apenas unos meses después de anunciar su proyecto mundialista. Todo apunta a que su futuro estará en el enduro extremo, una disciplina hacia la que ya han emigrado otros pilotos ante la falta de oportunidades en el trial profesional.
El trial vuelve a perder a otro de esos pilotos que durante años lucharon por hacerse un hueco entre la élite. El asturiano Pablo Suárez Jambrina ha anunciado el final de su relación con Electric Motion España y, aunque no ha confirmado oficialmente su retirada de la especialidad, todo indica que su futuro deportivo estará lejos de las zonas.
El propio piloto comunicaba la noticia a través de sus redes sociales con un escueto mensaje:
«Hoy cierro una etapa junto a Electric Motion España, hemos decidido de mutuo acuerdo finalizar nuestra colaboración.
Quiero dar las gracias al equipo por la oportunidad, el trabajo realizado y el trato durante este tiempo. Ahora toca trabajar en nuevos proyectos y afrontar nuevos desafíos con la misma ilusión de siempre.»
Un mensaje que, por sí solo, dejaba abiertas muchas incógnitas. Sin embargo, apenas un par de días después, el propio Suárez publicaba un vídeo entrenando sobre una moto de enduro, practicando hard enduro, acompañado únicamente de una pregunta: «Ahora que toca? Hard?». El vídeo, además, mostraba al piloto sobre una Beta y etiquetando tanto a Beta Trueba como a S3 Parts, una pista bastante clara de cuál podría ser el camino elegido para esta nueva etapa.
Un proyecto que nunca llegó a comenzar
La noticia resulta especialmente llamativa porque hace apenas unos meses todo apuntaba en dirección contraria.
Después de cerrar a finales de 2025 una larga etapa de seis temporadas junto a Montesa, Pablo Suárez anunciaba en febrero de este año su incorporación a Electric Motion España con el objetivo de disputar el Campeonato del Mundo de Trial2 sobre una motocicleta eléctrica.
Aquel proyecto despertó interés por tratarse de una apuesta diferente dentro de la categoría intermedia del Mundial. Sin embargo, la realidad es que nunca llegó a materializarse.
Disputadas ya las tres primeras pruebas del Campeonato del Mundo, el piloto asturiano no ha tomado la salida en ninguna de ellas, y ahora llega el anuncio de la finalización de su vínculo con la marca francesa.
Una trayectoria marcada por el esfuerzo… y también por los obstáculos
La carrera deportiva de Pablo Suárez nunca ha sido sencilla. Considerado durante años como una de las grandes promesas del trial español, su progresión estuvo marcada por numerosas dificultades. Las lesiones frenaron en varios momentos su evolución deportiva y obligaron a perderse citas importantes, como el inicio del Mundial de 2024.
A ello se fueron sumando cambios de estructura y de marca que dificultaron la continuidad de un proyecto estable, algo cada vez más complicado dentro del panorama actual del trial internacional.
Pese a todo, Suárez siempre mantuvo la ilusión intacta y siguió trabajando para regresar al máximo nivel, buscando nuevas oportunidades allí donde aparecían.
Sus últimas apariciones en competición han sido en las dos primeras citas del Campeonato de España, en Sigüenza y Gironella, donde terminó sexto y noveno respectivamente en TR1.
El enduro extremo, una salida cada vez más habitual
Aunque todavía no existe un anuncio oficial sobre sus próximos planes deportivos, todo apunta a que el asturiano seguirá el camino que ya han emprendido otros pilotos procedentes del trial.
El hard enduro y el superenduro se han convertido en los últimos años en un destino natural para muchos especialistas del equilibrio y la técnica. Disciplinas donde el bagaje adquirido entre zonas supone una enorme ventaja y que, además, ofrecen un calendario mucho más atractivo, mayor repercusión mediática y mejores perspectivas para construir una carrera profesional. Además hay que tener en cuenta un factor clave, la promoción del enduro tiene retorno, ya que se venden muchas más motos y por lo tanto las marcas tienen recursos para apoyar pilotos.
No sería, por tanto, una decisión aislada, sino un nuevo ejemplo de una tendencia que no deja de crecer.
Una despedida que vuelve a señalar el problema de fondo
Más allá del caso concreto de Pablo Suárez, esta noticia vuelve a poner sobre la mesa una realidad cada vez más preocupante. En apenas unos años, el trial ha visto cómo varios jóvenes talentos que aspiraban a consolidarse en la élite han terminado abandonando la disciplina o buscando oportunidades en otras especialidades. Algunos por falta de apoyos económicos, otros por la dificultad para encontrar estructuras competitivas y otros, sencillamente, porque el esfuerzo necesario para mantenerse en el Mundial ya no encuentra una recompensa suficiente.
La marcha de Hugo Dufrese hacia el enduro extremo, anunciada hace apenas unas semanas, era otro ejemplo de esta misma tendencia, que otros muchos iniciaron antes.
Mientras tanto, el Mundial de Trial continúa inmerso en una profunda crisis de identidad. A los problemas económicos que arrastra desde hace años se han sumado ahora unos cambios reglamentarios que han generado un rechazo prácticamente unánime entre pilotos, equipos y buena parte de los aficionados.
Lejos de reforzar la imagen del campeonato, el nuevo formato ha incrementado la sensación de desconexión con el trial tradicional y ha provocado que muchos seguidores de toda la vida dejen de sentirse identificados con el espectáculo que ofrece actualmente la máxima competición.
Resulta difícil atraer nuevos patrocinadores, retener jóvenes talentos o construir carreras deportivas sólidas cuando el propio campeonato atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente.
Pablo Suárez todavía no ha confirmado oficialmente cuál será su próximo destino, pero todo hace pensar que su futuro estará lejos de las zonas de trial. Y, desgraciadamente, ya no sorprende. Porque cuando un deporte empieza a perder de forma continuada a quienes deberían representar su relevo generacional, el problema rara vez está únicamente en los pilotos. También conviene preguntarse qué está ofreciendo ese deporte para que tantos de ellos decidan buscar su futuro en otro lugar.



