El tradicional Trial de La Pera mostró equilibrio sobre hormigón y caucho en el corazón de Rincón de Soto. Organizado por el Moto Club Calahorra fue puntuable para los campeonatos riojano y navarro de trial.
Texto y fotos: Virgina Valdecantos.
El evento se celebró este pasado domingo 19 de abril de 2026, coincidiendo con las Fiestas de la Juventud de la localidad riojana. El sonido de los motores y el equilibrio imposible volvieron a ser protagonistas en Rincón de Soto, siendo esta la segunda prueba puntuable para los Campeonatos Riojano y Navarro de Trial.
Bajo la experta organización del Moto Club Calahorra, el área de trial permanente situada en esta localidad se convirtió en el centro de la técnica y la pericia sobre dos ruedas. El Trial de la Pera no es un trial de montaña convencional. Lo que los aficionados y pilotos vivieron este fin de semana en Rincón de Soto fue un despliegue de técnica «Indoor» trasladada al campo. La prueba, destacó por un diseño de zonas que desafió las leyes de la gravedad entre estructuras artificiales y naturaleza. El Trial de la Pera en Rincón de Soto es una de las citas con más solera y sabor (literalmente) del calendario riojano-navarro.
Un «Indoor» al aire libre
A diferencia de otros triales que se basan solo en laderas de tierra o roca natural, el de Rincón de Soto sorprendió con zonas mixtas de gran dificultad:
Obstáculos de hormigón: Los pilotos tuvieron que afrontar enormes bloques de hormigón que exigían una precisión milimétrica en el golpe de gas para no perder la inercia.
Secciones de neumáticos: Las “pirámides” de neumáticos de gran tamaño —propias de un trial bajo techo— obligaron a los participantes a trabajar el rebote de la suspensión y el equilibrio físico en superficies mucho más inestables que la piedra.
Este escenario permitió que el público pudiera disfrutar de saltos y maniobras mucho más plásticas y espectaculares, viendo cómo las motos «volaban» literalmente sobre elementos industriales en mitad del paisaje riojano.
El paso por los neumáticos fue, sin duda, el punto crítico de la jornada. Al ser una superficie con tanto agarre pero tan poco margen de error, cualquier fallo en la trazada penalizaba con el temido «fiasco». Los pilotos de las categorías superiores demostraron una maestría técnica envidiable, superando escalones de hormigón que parecían imposibles a primera vista.
La prueba arrancó a las 9:30 horas con un trazado que puso a prueba a pilotos de todas las categorías, desde los más pequeños en Alevines hasta los experimentados de TR1.
TR1, Miguel Angel Jiménez se impone
En la categoría reina (TR1), el riojano Miguel Ángel Jiménez volvió a demostrar por qué es el referente de la zona, logrando una victoria impecable. Jiménez y los Bermejo, padre e hijo, firmaron un duelo de gigantes en el Trial de la Pera
Jiménez reafirmaba así su liderato en el campeonato, al llevarse la victoria con tan solo un punto de penalización. Aunque la victoria final fue para Jiménez, la actuación de Miguel Ángel Bermejo fue de las que crean afición. Su tarjeta final de 9 puntos es, en realidad, un reflejo de una conducción magistral.
El momento crítico llegó en la Zona 2, un sector técnico de obstáculos artificiales donde Bermejo cometió un fiasco que condicionó su clasificación. Sin embargo, lejos de venirse abajo, el piloto dio una lección de pundonor y finura. Si restamos ese error puntual, Bermejo completó el resto del exigente recorrido con una limpieza asombrosa, demostrando que tiene uno de los pilotajes más plásticos y efectivos del campeonato.
La gran sorpresa y alegría de la jornada fue la actuación del hijo de Miguel Angel Bermejo, Marcos, quien terminó en la tercera posición de la clasificación general. Con un pilotaje fresco y valiente, el joven piloto completó el recorrido con apenas 13 puntos (a tan solo 4 pies de su padre). Este duelo familiar mantuvo al público en vilo: mientras el padre hacía gala de su experiencia para salvar las zonas de neumáticos más inestables, el hijo demostraba que ha heredado la misma maestría técnica, quedándose a un paso de dar la campanada y superar a su progenitor.
TR2: Rubén Ortega vencedor por la mínima
Si en TR1 hubo distancias, en TR2 la igualdad fue máxima. Los pilotos ofrecieron un duelo de infarto donde cada apoyo de pie se sentía como una derrota. La clasificación se decidió por la mínima. Rubén Ortega se llevó el gato al agua con una tarjeta magistral de 3 pies. Ander Ruiz le siguió de cerca, rozando la gloria con solo 4 puntos, demostrando que es un joven piloto que aprende rápido.
Ernesto Jiménez cerró el podio con 5 pies, demostrando que en Rincón de Soto la concentración debe ser total hasta el último segundo. Iosu Echeverria se quedaba a la sombra del pódium con solo tres puntos mas. La evolución de Iosu es constante y su pilotaje en las zonas de neumáticos fue muy prometedor.
TR3, Fernando Ruiz vencedor
Fernando Ruiz logró una tarjeta impresionante con solo 3 pies. En un nivel de dificultad como TR3, mantener esa regularidad suele garantizar el podio. Juan Zabala se subia al segundo escalón a solo 3 puntos del primero y empatando con Amado Jacquet, pero en esta ocasión los ceros fueron a favor de Zabala, ganando también el almuerzo a su amigo Polentxi en esta ocasión, ¡espero veros en próximos triales!
Amado Jacquet fue el gran protagonista con su Honda clásica. No solo compitió en su categoría, sino que su puntuación fue tan baja que logró «meterse» en la clasificación general frente a las motos modernas, algo muy meritorio debido a la diferencia tecnológica en suspensiones y peso, demostrando que el nivel de los pilotos de clásicas en estas pruebas regionales es altísimo, compartiendo puestos de honor en la tabla combinada.
TR4 y alevines
Los pasos marcados en amarillo, TR4 los compartio con los pequeños alevines, aunque los jóvenes vienen pisando fuerte, nuestro piloto veterano Daniel Guelot entrego su tarjeta con menos pies que los jóvenes promesas, dejando claro que su técnica y buena adaptación a su Beta, lo hace ir el primero en el campeonato en su categoría.
Eneko Ortega quedo el primero de los peques, sigue los pasos de su padre. Tan solo a 3 puntos del riojano Enzo Angulo le pisaba los talones, ya con la 85cc, que esta empezando a contolar a pesar de su corta edad. ¡Y cerrando el pódium el más pequeño, pero el más valiente! Con una moto que le dejaron y solo habiendo hecho trial en dos ocasiones… Marco García, quedo a solo 5 puntos de Ortega… lo de este niño es el MX pero no se le pone nada por delante.
La jornada cerró con la tradicional entrega de trofeos y, como no podía ser de otra forma, con las famosas Peras de Rincón de Soto como obsequio estrella para los participantes.
El broche de oro
Tras el esfuerzo físico en las zonas artificiales, la jornada concluyó con un ambiente inmejorable. La organización volvió a demostrar que el Trial de la Pera es una cita fija no solo por la dureza de sus obstáculos, sino por el cariño que el pueblo de Rincón de Soto pone en cada detalle, incluyendo ese trofeo en forma de fruta que ya es un mito en el campeonato.
Apoyo institucional
El éxito de la prueba no sería posible sin el apoyo del Ayuntamiento de Rincón de Soto, que un año más se volcó con el evento integrándolo en el programa de sus fiestas. El Trial de la Pera no es solo una competición, es una seña de identidad del deporte del motor en la Rioja Baja. ¡Gracias siempre a todos los que nos acompañasteis, porque sin vosotros no seriamos nada!
Clasificación
Galería de fotos:
Más Trial en La Rioja
Más Trial en Navarra



