La temporada 2025 del madrileño de trial ha comenzado más pronto de lo habitual en Zarzalejo, recuperando así el trial que tuvo que ser cancelado por coincidencia de fechas a finales del pasado año.
Texto: Horacio San Martín. Fotos: Javier Rubio, H. San Martín.
El Campeonato de Madrid de Trial dio comienzo a una nueva temporada el pasado 9 de febrero en Zarzalejo, localidad con larga tradición en este deporte, que una vez más acogió a los aficionados en un día frio pero soleado que finalmente resultó ideal para disfrutar del trial. Zarzalejo debía haber cerrado la temporada el año pasado, pero el cambio de fechas del Campeonato de España en La Nucía hico que coincidiesen, teniendo que ser anulado, por lo que al ponerlo como inicio de 2025 se recuperaba la prueba.
Un comienzo muy diferente al planeado inicialmente, ya que la previsión era comenzar en Valdemorillo como el pasado año, con motivo de las fiestas locales, para lo que se contaba con el pleno apoyo de su Ayuntamiento, sin embargo el Moto Club Trial Factory ha decidido no continuar este año con la organización de pruebas, y esto provocaba que de un día para otro cambiasen todos los planes.
Inicio complicado y cambio de situación
El caso es que la situación en el trial de Madrid no es fácil y a diferencia de otras especialidades como el motocross, los tiempos para el trial no son buenos, y menos por la zona centro. No hay áreas donde entrenar, no hay apenas jóvenes pilotos, y los clubes que quedan son pocos y no se sienten del todo bien tratados.
El caso es que en la Comisión de Trial de este año sólo había dos clubes dispuestos a organizar pruebas del Campeonato de Madrid de modernas: Top Racing y Trial Factory, el primero organizaría 4 pruebas y el segundo 3. Pero además Trial Factory organizaría también una prueba de Clásicas, campeonato en el que también organizan los moto clubes Sotobike y Trial Madrid, y todas las pruebas del campeonato infantil.
Un esfuerzo que ya hizo en los dos últimos años pese a que los triales infantiles son completamente deficitarios, y que daba clara muestra de que este club busca principalmente contribuir a la afición por el trial. El caso es que tras estos años poniendo dinero y esfuerzo, Trial Factory pidió ayudas a la Federación Madrileña de Motociclismo para poder continuar, pero estas se negaron, lo que supuso la decisión de no continuar.
Ante esta situación a la Federación Madrileña de Motociclismo le toca este año ser la organizadora de las pruebas que tenía previsto organizar Trial Factory, algo que para esta puede ser un contratiempo, pero que puede solventar fácilmente, ya que la FMM juega con ventaja en su propio campo, puesto que no se cobra a si misma derechos de aprobación de reglamentos, licencia de club y licencias de cargos oficiales, gastos que deben afrontar los clubes organizadores para empezar.
El caso es que el sistema que impera en la mayoría de Federaciones hace que no suela ser cómodo ni rentable formar un moto club y organizar competiciones, por lo que cada vez es más frecuente ver como son las propias Federaciones las que acaban organizando pruebas… algo lógico puesto que en realidad sólo para ellas es un negocio, mientras que para los clubes suele ser un trabajo por pura afición, y este esfuerzo por amor al arte a veces puede acabar agotándose.
Otra noticia no favorable al futuro del trial en este inicio de año ha sido el alto incremento en el precio de las licencias, debido a los costes de los seguros, pese a que el trial es una especialidad en la que apenas hay lesiones, así como el incremento en el precio de las inscripciones pasando de 45 a 50€. Esto dificulta especialmente las cosas a los jóvenes pilotos, y quedó claramente patente con una baja inscripción en la categoría TR4, como veremos a continuación.
Solución óptima y buen resultado
Por suerte lo que se preveía un difícil comienzo del Campeonato de Madrid de Trial ha podido solventarse de este modo, con la Federación siendo la encargada de organizar pruebas, y esto es lo que sucedió en Zarzalejo. Así, un grupo de voluntarios colaboradores formaron el Comité Organizador, compuesto por reconocidos trialeros como Adolfo Barreiro, Manolo Torralbo, Javier Rubio, Jorge de Lorenzo, Gonzalo Victoria de Lecea o José Franqueira, entre otros, que se pusieron manos a la obra para llevar a buen término este inicio de temporada.
Zarzalejo ofrecía el terreno habitual, lo que no daba demasiadas opciones de variar el recorrido, siendo este el mismo que en anteriores ediciones, así como la ubicación de las zonas.
Sin embargo, el trial resultó diferente ya que las zonas se marcaron de un modo distinto, siendo estas de trazada bastante clásica y con una moderada dificultad técnica. El resultado no pudo ser mejor, los pilotos de todas las categorías disfrutaron de un bonito trial y de zonas divertidas y bien marcadas, más bien tirando a largas, con trazadas naturales, sin buscar pasos retorcidos o lentos, con algunas zonas más técnicas pero sin peligro ninguno y con un nivel muy adecuado a todas las categorías, más bien tirando a fácil, lo cual no está mal para la primera cita del año. Precisamente este fue el estilo de marcaje que el club ausente, Trial Factory, ofreció en sus triales el pasado año, Valdemorillo y El Molar.
Así, las 8 zonas a las que se debían dar 3 vueltas, resultaron del agrado de todos, por lo que los organizadores recibieron numerosas felicitaciones al concluir el trial. Además este año llegan novedades, ya que los cuatro niveles de dificultad cambian precisamente para adaptarse a la mayoría de participantes, y ahora se tomará el tiempo en zona (minuto y medio) a todas las categorías.
Ahora la categoría TR1 (rojo) será exactamente igual que TR2 (azul) pero añadiendo un paso específico, es decir compartirán los mismos pasos que azul pero se añadirá uno más en cada zona. El nivel azul tratará de ser más accesible que en las últimas pruebas del año pasado, como lo fue en las primeras, y se buscará mantenerlo homogéneo durante toda la temporada. Por su lado, los niveles verde (TR3) y amarillo (TR4, EVO) mantendrán su nivel de dificultad habitual, siendo el amarillo apto para todo tipo de motos, incluyendo las clásicas.
Zonas de estilo clásico, trial fluído y agradable
Probablemente uno de los mayores aciertos en el marcaje de las zonas de Zarzalejo, fue marcar estas muy al estilo clásico, siendo largas pero fluídas, de trazada, en lugar de constantes cambios en parado, escalones o pasos retorcidos en los que los pilotos se tiran mucho tiempo colocando la moto y respirando para reponerse del esfuerzo. Es decir, en este trial eran secciones de trial puro, de montar en moto, y no tan modernas, de estilo indoor o de «trialbici». Precisamente esto ayudó a que el paso por las zonas fuese rápido y fluido, siendo natural y no forzado contra el cronómetro. A su vez esto hizo que apenas se formasen colas, y que cuando las hubo, se disolvieran muy rápidamente. La clave del éxito fue precisamente eso, zonas en las que los verdes y amarillos no tenían que parar ni hacer «maniobras» en ningún momento, mientras que los azules y rojos sólo ocasionalmente y no constantemente.
Y es que como se comentaba en las colas, precisamente el problema de la evolución del trial es haber perdido su esencia, convirtiéndose a veces en «indoor», con maniobras acrobáticas más propias del Biketrial que del trial en moto de siempre, haciendo que sea más extremo, pero también menos dinámico y menos atractivo para practicar. Puede haber todo tipo de opiniones en este sentido, pero lo que está claro es que esta deriva del trial ha llevado a una situación preocupante de falta de practicantes y de venta de motos, mientras que los triales de clásicas siguen creciendo en participantes, algo sobre lo que no se puede dejar de reflexionar.
Primeros líderes
Pasando a repasar los resultados de cada categoría, una buena noticia fue la recuperación de TR1, que el año pasado a punto estuvo de extinguirse quedando el campeonato desuerto por falta del mínimo de participantes, ya que en algunas pruebas sólo hubo un piloto. En Zarzalejo hubo 4 participantes, aunque se echó en falta al campeón de las últimas temporadas, Manu Caturla, mientras que volvían pilotos como los hermanos Redondo, aunque en modo entrenamientos.
Roberto Bautista se llevó la victoria con 8 puntos, seguido del piloto leonés Adrián González con 22 y de Alberto Martín, campeón el año pasado en TR2, con 26, que vuelve al nivel rojo tras los cambios anunciados para este año. A destacar también el retorno del excampeón en esta categoría hace más de 20 años, Javier Cordero, que completaba la clasificación.
La categoría TR2 contó con cinco participantes, estando la victoria muy ajustada ya que finalmente sólo un punto separó a Antonio de Hoyos de Diego Toral, que terminaron con 20 y 21 respectivamente. Alberto Lozano completaba el podio con 33, seguido de Roque Seghers, que también retorna al trial, y de Álvaro Pérez Rees.
En TR3 se contó con 12 inscritos, resultando ganador el campeón del año pasado, Angel Parra, con sólo 2 puntos. Angel estuvo a punto de subir a la categoría superior para seguir evolucionando pero en el último momento repitió en TR3. Tras él se colocaba Mariano Gómez con 4, completando el podio Alberto Pérez con 7, que dejaba por apenas dos puntos fuera del podio al juvenil Carlos Paredes. Pocos puntos en una categoría en la que los errores se pagaban caros, ya que las zonas fueron más fáciles de lo habitual, siendo muy apretada la lucha por el podio.
En TR4 resulta preocupante ver la presencia de apenas cuatro pilotos menores de 45 años, ya que la mayoría de participantes en el nivel amarillo son veteranos. El ganador fue José Félix Moreno con 8 puntos, seguido de Bertrán Martínez Peñalver Gómez con 14 y Rodrigo Pua con 29, cerrando la clasificación Andrés Pineda. Esperamos que en próximas pruebas se unan más participantes.
En TR4+45, las cosas son muy distintas, ya que el número de inscritos ascendía a 23. Las zonas amarillas fueron también más fáciles de lo habitual, por lo que los once primeros terminaron con penalizaciones de una zola cifra. La victoria se tuvo que decidir por tiempo, ya que Julián López Calvo y Manolo Jiménez empataron a cero, quedando en este orden por una diferencia de 9 minutos. Carlos Zorzo completaba el podio con 1 punto, empatado con José Manuel Herráez y Marino Galilea.
En la categoría Evo, para motos clásicas, postclásicas y fabricadas hasta 1995 las inscripciones siguen creciendo, pese a que al inicio de crearse esta categoría algunos pensaban que no tendría éxito. En Zarzalejo hubo 7 inscritos. El vencedor fue Toño Villanueva con su Bultaco Sherpa Kit, que logró completar las 24 zonas a cero, seguido de Paco Guzmán con un punto sobre su Sherpa 199B y de Jorge Mesas que con su Montesa Cota 310 completó el día con apenas 2 puntos, enpatando con Bertrán Martínez Peñalver.
En resumen, buen inicio de temporada, con un bonito trial, bien organizado y con zonas muy trialeras y más sencillas de lo habitual para empezar. La segunda prueba tendrá lugar el día 9 de marzo en Sieteiglesias organizada por el Moto Club Top Racing, como podéis ver en el Calendario de Todotrial.