Coincidí con él en algunas pruebas del Nacional que se celebraban en Bilbao, Llodio y Bermeo, En una ocasión al final de un trial en Alonsótegui en pleno verano, empezó a cambiar el tiempo y aparecieron unos nubarrones de miedo, y me dijo «va a caer una pedrada del carallo» (con su acento gallego), y efectivamente, al de media hora cayeron piedras como puños, cientos de coches dañados, y nosotros metidos en el coche protegiendo con las manos las lunas ! Hace poco este año pasado en un trial de clásicas se lo recordé y nos reímos un rato.
