La 23ª edición de los 2 Días de Trial de Arinsal volvió a reunir a más de 300 pilotos en el corazón del Pirineo andorrano, con paisajes espectaculares, gran ambiente… y también con la polémica de las largas colas en las zonas.
Texto: Horacio San Martín. Fotos: Joan Valls.

El eterno debate: trial festivo o trial estricto
La filosofía de Arinsal es clara: sin horarios estrictos, sin prisas, sin penalizar por llegar con calma a las zonas. Un formato pensado para que los participantes de todo tipo de niveles disfruten del recorrido, de las vistas y de la compañía.
Este año, el sábado las colas comenzaron pronto, ya en la zona 3, y se hicieron especialmente largas tras la comida, quizás agravadas por la introducción de una nueva zona de tipo indoor que ralentizó aún más el paso. Ante el riesgo de que muchos pilotos llegaran demasiado tarde, la organización anunció el cierre del control horario a las 19:00, con descalificación para quien llegara después. El mensaje, transmitido por comisarios directamente en las colas —principalmente entre categorías Azul y Rojo—, generó prisas, nervios y un ambiente enrarecido.
Al final la organización decidió no aplicar penalizaciones por tiempo, pero el día ya se había caracterizado por las numerosas colas y la tensión en ellas. Según cómo se tomase cada uno la prueba esto cobraría más o menos importancia, ya que mientras para algunos lo importante era disfrutar del magnífico recorrido de casi 40 kilómetros y sus parajes, para otros tenía más importancia colocarse lo más arriba posible en la clasificación.
Un domingo aún más complicado
La espera de media hora o incluso una hora para entrar en algunas zonas crispó los ánimos, especialmente cuando algunos pilotos de categorías superiores presionaban o se colaban delante de otros, sin orden ni respeto. Esta situación ya vivida en ediciones anteriores, vuelve a poner sobre la mesa un dilema: ¿cómo mantener la esencia relajada y familiar de Arinsal sin que las colas y tensiones arruinen la experiencia?
El Moto Club Arinsal tiene por delante un reto complejo: encontrar el equilibrio entre la fiesta y la fluidez, para que el 2 Días siga siendo La Fiesta del Trial para todos los niveles, sin convertirse en una prueba puramente competitiva.
Adam Raga vencedor en Rojos
En la categoría reina, los Rojos, con 14 participantes, el gran protagonista fue Adam Raga (Sherco), que se adjudicó la victoria con un pilotaje de enorme precisión y solo 5 puntos en su tarjeta final. Raga llegaba de vencer en otra prueba de larga duración, los 2 Días de Reeth en el Reino Unido.
Muy cerca terminó su compañero de marca Arnau Farré, que sumó 11 puntos y mantuvo viva la lucha por el triunfo hasta las últimas zonas. El podio lo completó el joven estadounidense Ryon Land, logrando un podio pleno para Sherco, que con 35 puntos demostró talento y proyección para medirse con los mejores. Francesc Recio, cuarto con 63 puntos, encabezó el resto de la clasificación en una categoría selecta pero de altísimo nivel técnico.
Adriá Albejano vence en Azules
En los Azules se vivió una de las clasificaciones más igualadas de toda la edición. Adrià Albejano (Sherco) se alzó con la victoria gracias a un desempate a su favor por dos ceros, ya que terminó empatado a 17 puntos con Sergio Monforte (TRRS), segundo clasificado, después de dos jornadas de máxima intensidad. Por cierto, cuánto recordamos las magníficas fotos que el padre de Sergio, Julio, hacía cada año en Arinsal y cuanto seguimos lamentando su pérdida. El podio lo completó Axel de la Mata (Sherco), que con 22 puntos se quedó muy cerca de los dos primeros. Una categoría vibrante que contó con 47 participantes, donde cada zona fue decisiva y la presión se mantuvo hasta el último momento.
Marco Pedrinazzi ganador en Verdes
La categoría Verdes, la más numerosa de la prueba con 155 inscritos, estuvo dominada con autoridad por el italiano Marco Pedrinazzi (Beta), que logró un registro casi perfecto de 1 solo punto en todo el fin de semana.
Antonio Rigo (GasGas) terminó segundo con 2 puntos, mientras que Haitz Lertxundi (GasGas) se aseguró el tercer puesto con 3 puntos, uno por delante de su padre en un podio de altísimo nivel. La precisión y la regularidad marcaron la diferencia en este grupo, que afrontó zonas técnicas pero de fluidez media, ideales para demostrar control y seguridad sobre la moto, sin perder tiempo en equilibrios y colocaciones, haciendo por tanto el paso por las zonas más rápido.
Alberto Selma se impone en la ajustada Amarillos
Entre los Amarillos, destinados a los pilotos de iniciación, el más destacado fue el veterano piloto valenciano Alberto Selma (Beta), que se alzó con el triunfo acumulando solo 7 puntos en todo el fin de semana.
Jordi Colom (Sherco), con 9 puntos, y Miquel Catasús (TRRS), con 10, subieron al segundo y tercer cajón del podio respectivamente. En este nivel, las mínimas diferencias y la ausencia de errores fueron determinantes para definir el orden final entre los 95 participantes.