El presidente en funciones de la Real Federación Española de Motociclismo, Angel Viladoms consuma el «golpe de estado», se salta la legalidad y dice que lo hace «por recomendación del CSD».
El escándalo Viladoms para tratar de mantenerse al frente de la RFME sigue dando mucho que hablar, y es que el último «capítulo» ha tenido lugar el pasado sábado, cuando aprobó los calendarios 2017 sin convocar asamblea, saltándose el artículo 46 de los estatutos de la RFME y con ello pretendiendo seguir cobrando el sueldo de 86.000 euros a pesar de estar en «funciones» y tenerlo prohibido según el artículo 64. Así nos lo cuenta el comunicado de prensa de la candidatura electa por mayoría en las elecciones:
Viladoms, presidente en funciones con sólo 18 representantes contra 80 en la Asamblea electa, y con 12 de las 18 federaciones territoriales en su contra, envió un orden del día para la Comisión Gestora en el que se arrogaba plenos poderes y capacidad de aprobar los calendarios de 2017, las cuentas de 2016, los presupuestos de 2017 y hasta ponerse un sueldo de 84.000 euros.
Tras la denuncia de miembros de la Gestora ante el Consejo Superior de Deportes y el Tribunal Administrativo del Deporte, Viladoms varió el orden del día y retiró los puntos ilegales de la convocatoria. Sin embargo, durante la Gestora, sacó a votación los temas que había retirado previamente del orden del día. Alegó que había sido un «error material» del Secretario y que había mantenido una conversación de dos horas con el Consejo Superior de Deportes, que le había recomendado aprobarlo de esta forma.
También mostró a la gestora un dictamen legal realizado por el abogado Luis Sanz, al que contrató el propio Viladoms, y que ha sido el que ha dirigido los procesos legales que han interrumpido una y otra vez el proceso electoral hasta conseguir detenerlo en un Juzgado de Valencia.
En estos momentos aún se espera la resolución del TAD y del propio CSD, ante los requerimientos de que Viladoms convoque a la Asamblea soberana para tomar decisiones que no pueden tomarse de otro modo según los artículos 46 y 64 de los estatutos de la RFME.
El propósito de Viladoms, una vez derrotado en el proceso electoral por abrumadora mayoría (18 a 80 delegados) es retrasar al máximo su salida de la RFME («hasta tres años», comentó en la Gestora) y seguir cobrando el sueldo de presidente pese a estar en funciones. Además, afirma no reconocer a ninguna Asamblea, ni la saliente ni la electa. Por ello estima que puede tomar todo tipo de decisiones, desde autorizarse un sueldo a aprobar las cuentas de la RFME sin ningún control.
Se acompañan a la presente nota de prensa los artículos 46 y 64 de la RFME, en los que queda clara la ilegalidad de lo aprobado por Viladoms en la Gestora.
