El «Trial dei Campioni, SWM» reunió el pasado fin de semana a los más importantes personajes en la historia de esta mítica marca italiana, incluyendo quienes fueran sus pilotos oficiales, directivos, mecánicos, todo ello bajo la excelente organización del MC Domo 70 en la idílica localidad de Domodossola.

El principal homenajeado era el cinco veces campeón de Italia Danilo Galeazzi, con motivo de su 60 cumpleaños, pero se aprovechó la ocasión para invitar a pilotos exmundialistas como los campeones del mundo Bernie Schreiber y Gilles Burgat, el campeón de Francia Charles Coutard, y otros míticos pilotos que formaron parte de la historia de SWM como Giovanni Tosco, Donato Miglio, Piero Sembenini, Romegialli o Sergio Cannobio. Tan sólo faltaba Thierry Michaud para completar a todos los grandes pilotos oficiales de aquella época dorada del trial, en la que Italia fue la primera potencia a nivel de fabricantes.
Los pilotos invitados tenían a su disposición varias SWM en perfecto estado, con las que disfrutar del trial, en el que se habían marcado zonas al estilo clásico, non stop, con varios niveles, todas ellas de gran belleza tanto por su trazado como por el entorno. Además de los invitados, podían participar el resto de aficionados que quisieran, con motos clásicas o modernas. Realmente se trataba de un trial no competitivo, sin clasificaciones ni jueces, más enfocado al disfrute y la práctica del trial, lo que agradó a todos.
El contraste de las motos amarillas con las montañas nevadas al fondo y un cielo totalmente azul, dejaba unas estampas realmente hermosas, y el frio de la mañana quedaba apaciguado por los cálidos momentos de diversión, deporte y amistad que hicieron disfrutar enormemente a todos los presentes.
Y es que precisamente esos viejos tiempos no significan tan sólo nostalgia, sino añoranza por unos tiempos en los que el deporte del trial era mucho más popular que en nuestros días, en los que había muchos equipos oficiales que eran capaces de fichar a muchos pilotos, porque disponían de numerosos ingresos debido a un número de ventas de motos muy superior al actual. Unos tiempos que supusieron el culmen del deporte del trial, ya que después empezó a decaer tanto la venta de motos como la capacidad económica de los equipos. Probablemente muchas cosas se hicieron mal y nadie o casi nadie fue capaz de darse cuenta hasta pasados los años, cuando ya poco remedio había.
Gran éxito por tanto de esta jornada, que junto a otros éxitos recientes como los triales de clásicas de Costa Brava, Ventoux o Santigosa, nos confirman que este concepto de trial no forma parte del pasado sino que sigue estando muy vivo e incluso en constante crecimiento.