Sandra Gómez ha logrado su décimo título mundial, esta vez sobre una moto eléctrica al revalidar por segundo año consecutivo la Copa del Mundo FIM E-Xplorer.

Este es su segundo título mundial consecutivo en E-Xplorer, y con ello Sandra se convierte en el único piloto español con dos entorchados en motociclismo off road con máquinas eléctricas, junto al trialero tarraconense Albert Cabestany, ganador del mundial de trial de eléctricas en 2019 y 2020 (antes lo fue Marc Colomer en la Copa FIM Trial-E de 2017).
En las cuatro competiciones valederas de la Copa del Mundo FIM E-Xplorer 2024 en Japón, Noruega y Suiza (2), la de Cercedilla hizo dos primeros puestos y dos segundos, para hacerse con su segundo oro personal en esta nueva disciplina que se ha desarrollado “sobre circuitos más estilo supercross; mientras que en 2023 eran más de EnduroCross”, asegura Sandra.
Y sobre lograr su décimo título mundial en tres disciplinas, Gómez añade: “Muchos de los títulos son por equipos y contra rivales muy potentes, como los de la última cita suiza, por ejemplo; en realidad lo único que valoro es, quizá, mi polivalencia. A mí me ha costado asimilar que suelo estar delante, pero me lo recuerdan los que compiten conmigo en cada carrera. Yo me limito a entrenar para estar entre los mejores y que, así, de este modo puedan verme los rivales en el paddock de cualquier carrera”.
Como ya ha ocurrido en otras muchas ocasiones, la piloto antes dedicada al trial, se baja de una moto y se sube a otra diferente en pocos días. Ahora, la madrileña ha viajado a Marruecos para tomar parte en la última prueba del Campeonato del Mundo de Rally-Raid, que se celebra del 6 al 11 de octubre.
Sandra llega a la cita mundialista para preparar su tercer Dakar (2025) con el nuevo equipo de la acreditada factoría italiana Fantic, estrenando la Fantic XEF Rally Factory 450.
Antes de aterrizar en las arenas marroquíes, Sandra manifestó: “Espero divertirme, que hace tiempo que no conduzco sobre las dunas, espero adaptarme a la moto lo más rápido posible para acudir al Dakar en las mejores condiciones posibles, y ser parte del equipo y estar a la altura de mis compañeros, que ya tienen más experiencia sobre esta máquina. En el contacto con la Fantic en Parma (Italia), noté que es una moto muy estable, porque el chasis está muy bien trabajado y muestra fiabilidad, como se ha demostrado al finalizar las dos unidades en el Dakar pasado; si acaso, noto una conducción algo distinta, ya que estaba acostumbrada al reparto de pesos del combustible entre parte delantera y trasera, y este aspecto, nuevo para mí, es al que me tengo adaptar en Marruecos. La moto entrega bien la potencia. Mi prueba a fondo será desde luego sobre la arena marroquí. Lógicamente, mi objetivo es hacer kilómetros, adaptarme lo mejor y lo antes posible y, por supuesto, completar el rally y hacer meta. Es un terreno más que idóneo para entrenar de cara al Dakar”.