Desde su presentación en 2005 la Montesa Cota 4RT lleva ya una década en el mercado y pese al tiempo transcurrido se mantiene totalmente en forma y actualizada, siendo la herramienta ideal para un determinado tipo de público muy concreto, aunque con los cambios introducidos en 2014 y las mejoras de 2015 es capaz de sorprender a todos los públicos, incluyendo hasta los defensores de los motores 2T. Probamos las dos versiones Standard y Race Réplica y os desvelamos todos los detalles.
Calidad máxima para un público selecto

Tras su renovación más significativa en 2014, la Montesa Cota 4RT recibe aún más mejoras en sus versiones 2015, convirtiéndose en un «mejor todavía» de uno de los ya de por si mejores productos de la marca.
Y es que la 4RT nació adelantada a su tiempo. En esta prueba os detallamos sus grandes ventajas y todos los detalles que sorprenden, sin olvidar tampoco sus inconvenientes.
Honda ha sabido desde siempre crear productos por los que no pasa el tiempo, que siempre cuentan con legión de admiradores, como es el caso de las XR600 para los amantes del enduro, las Africa Twin para los traileros, las CR para los crosseros y por supuesto la Cota 315 para los trialeros, hablando de off road. La 4RT se ha convertido desde su llegada en objeto de culto para todo aficionado al trial que sepa apreciar la máxima calidad, tanto en el diseño, como en la construcción y materiales, así como la precisión más absoluta en el pilotaje.
A lo largo de estos años hemos visto como quienes poseían una 4RT difícilmente se desprendían de ella, su calidad hace que sea una moto interminable, que con un mantenimiento adecuado puede durar años y años como el primer día, algo de lo que muy pocas motos de trial pueden presumir. Su motor 4 tiempos es una de las grandes ventajas para que esto sea así, y que sea la moto más valorada y buscada en el mercado de segunda mano no es fruto de la casualidad. Para muchos aficionados, adquirir una 4RT es una inversión, una moto que les puede durar mucho tiempo y cuya depreciación siempre será menor que en sus rivales, siendo por tanto una apuesta segura.
Novedades 2015
La 4RT permaneció sin apenas cambios durante sus primeros años, pero en 2014 Honda sorprendía con una nueva versión dotada de numerosos cambios que rejuvenecían el modelo tanto estética como dinámicamente y además actualizaban notablemente su comportamiento en las dos versiones disponibles 4RT260 y Repsol Réplica.
Para 2015 a todo lo anterior se añade además el nuevo pedal del cambio, guardabarros delantero y la nueva corona de 41 dientes y detalles en la decoración para ambas versiones, además de los nuevos reglajes de suspensión, bombas de freno, manillar y depósito suplementario en la 4RT 260; y la pinza de freno delantera monoblock de 4 pistones en la Repsol. Puedes consultar todos estos detalles en el reportaje de presentación, pinchando aquí.
En esta prueba nos centraremos en los aspectos dinámicos de ambos modelos, sus sensaciones. De entrada el aspecto de ambas es imponente, rezumando calidad por los cuatro costados, lo que se aprecia claramente en multitud de detalles de acabado, siendo sin duda la reina del detalle. Estéticamente son muy bonitas y llaman la atención, aunque decantarse por una u otra es cuestión de gustos en este sentido.
Puesta en marcha
La puesta en marcha es como ya conocemos, con las peculiaridades de un 4T, sin necesidad de buscar grifo de combustible ni tirar del starter, porque no hay, sin tener que preparar la mezcla en la gasolina y, no olvidarlo, sin tocar para nada el mando del gas. La patada ha de ser potente y larga, pero no rápida y enérgica como en una 2T. De este modo lograremos que la 4RT arranque sin la más mínima dificultad en todo tipo de ocasiones, ya que el arranque también ha sido mejorado y por lo general las pondremos en marcha a la primera patada o a lo sumo daremos dos o tres. Si bien como toda 4T en algunas ocasiones cuesta un poco más de arrancar, algo que no es habitual pero sí más frecuente en que una 2T.
Primeras sensaciones
El sonido con el nuevo sistema de escape es muy agradable y racing, suave en bajos pero con un rugido que engancha en cuanto subimos de vueltas, en todo caso más opaco y menos escandaloso que en los modelos anteriores a 2014. Escuchando la moto en las zonas rápidamente nos viene a la mente la imagen de Toni Bou en el último Gran Premio.
Recorriendo la interzona
Mientras nos dirigimos por los caminos hacia las primeras zonas, las 4RT nos piden «guerra» y a diferencia de una 2T su comportamiento rutero es mucho más «endurero» no sólo por el sonido y el tacto del motor, sino también por la comodidad, el buen escalonado de las marchas y el enorme par disponible en todo momento. Su gran estirada hace que se comporte casi como una CRF, salvando las distancias, y sus excelentes suspensiones nos dan sensación de máxima seguridad.
Si eres un trialero de los que quieren una moto para dar uso más alegre por los caminos, la 4RT no tiene rival, las ventajas del 4T afloran claramente, ampliadas por la gestión de la inyección electrónica. No importa la altitud a la que estés, ni la temperatura o humedad, la ECU electrónica se encargará de que la moto vaya siempre perfecta, aquí no existen los picados de biela, las carburaciones desajustadas, la sensación de exprimir o ahogar el motor, y mucho menos esas humaredas al llegar a las zonas después de un largo o exigente recorrido por la interzona…
Primeras zonas, agua y piedra suelta
Tras unos minutos de recorrido por caminos abiertos y otros más cerrados y trialeros en el que nos lo hemos pasado en grande, llegamos a las primeras dificultades de verdad, comienzan las zonas. Estamos en un terreno con grandes desniveles de tierra y piedra suelta, además de algunos riachuelos y zonas resbaladizas con mucha piedra.
La diferencia entre ambos modelos está principalmente en las suspensiones, pero de ellas hablaremos más adelante.
Escalones
Probamos ahora a superar escalones de diversas clases, en un terreno más seco y adherente que el de antes. La capacidad de tracción sigue dándonos sorpresas agradables, aunque el pilotaje es prácticamente igual que en una 2T, aprovechando mucho la inercia, esta no es tan necesaria. Es decir, que podemos dar gas en plena subida si nos quedamos cortos y la moto reacciona ofreciendo tracción, de modo que incluso podemos levantar la rueda delantera con plena confianza, recordándonos el estilo de pilotaje de Toni Bou a una rueda, por supuesto, salvando las distancias…
Probamos ahora en una subida de piedra larga y empinada, en la que tenemos que salir levantando rueda porque acaba en cortado. Lo hacemos en segunda y estirando bien la marcha. La confianza que nos da es máxima y la Cota supera el obstáculo tan fácilmente que nos animamos a ir subiendo el nivel de dificultad, ampliando el grado de inclinación y longitud de la subida. Perfecto, la unión entre estabilidad, tracción, estirada y suspensiones que absorben todo nos llevan a superar obstáculos que quizás no nos hubiésemos atrevido en otras motos. Nos lo estamos pasando realmente bien…
Vamos ahora a por escalones cada vez más verticales, picando rueda delantera, levantando trasera y tratando de traccionar al máximo para salir con la delantera lo más arriba posible. Lo primero que se nota es el magnífico trabajo de las suspensiones, que nos ayudan de manera que nos preguntamos donde están los kilos de más de la 4RT. Tratamos de buscar diferencias entre los neumáticos Michelin de la Repsol y los Dunlop de la estandard, pero en este caso ambas se comportan exactamente igual de bien, mientras que en el agua sí que habíamos notado mejor las Michelin.
La suspensión más rápida de la 4RT260 nos da la sensación de que llegamos más arriba con la trasera en el escalón, pero cuando lo hacemos en una piedra marcada con musgo seco vemos que realmente las dos llegan al mismo punto, solo que las Showa lo hacen de modo diferente.
Tanto nos sorprende que pasamos a un escalón con hueco en vacío abajo, de manera que tengas que levantar la trasera casi un metro (no llega) y sin ayuda alguna. Comprimiendo bien las suspensiones y dando un buen golpe de gas y embrague la Cota se levanta hasta el punto deseado con facilidad para, a continuación, traccionar como si llevase clavos en los neumáticos y salir superando la piedra en volada, ya que el filo es de apenas un palmo, pudiendo además hacerlo con mucha seguridad y casi parando en el momento de máxima elevación de la rueda delantera.
Probamos la operación con ambos modelos, y en ambos logramos superar el obstáculo a la perfección, os tengo que decir la verdad, ¡esto no me sale con mi moto! Te facilita las cosas de una manera que no esperas de una Montesa, quizá porque tenemos el prejucio de los kilos de más. La principal diferencia entre ambos modelos de 4RT está posiblemente en la compresión de la suspensión, al superar la piedra y saltar de nuevo al suelo desde algo menos de un metro y medio de altura, la Showa de la Repsol parece comprimirse más suave y progresivamente en la recepción, dando la sensación de que aún podemos volar mucho más alto. La otra también se comporta muy bien y ha logrado asemejarse mucho, pero se nota aún un poco peor que la Showa.
Seguimos con escalones de todo tipo, con borde redondeado, con borde en pico, y lo que nos engancha es el tacto general, la suavidad de las suspensiones, su tracción y la manera en que te facilita las cosas. También se nota el incremento de cilindrada y por supuesto la menor retención del motor obtenida con el Breath Hole, pero eso es algo que ya sabíamos del modelo 2014.
Subidas y giros
Pasamos ahora a un lugar con cerros donde encontrar buenas subidas y bajadas de tierra, lo que sorprende de la 4RT es, de nuevo, su gran capacidad tractora, su gran par a bajo régimen y su capacidad de estirada, que facilita las cosas e invita a dar gas para superar pendientes cada vez más empinadas. No estira tanto como una 2T, pero se nota más llena de par en toda la gama de revoluciones. Tampoco es tan rápida y rabiosa como una 2T, pero es suave y efectiva.
Pero no todo es perfecto, todo tiene sus pros y contras, y en este caso la primera pega es que el peso se deja notar, y cuanto más fuerte es la pendiente más se notan los kilos de la 4RT. No hay problemas si superas el obstáculo con la suficiente inercia, pero en caso de dificultad o sobretodo en el de error la 4RT está en desventaja.
Otra pega es la agilidad en giros muy cerrados. Aunque el ángulo de giro del manillar es bueno, cuesta más meter la moto en los giros, quizás un poco por el peso, pero sobre todo por el chasis.
La Montesa es imbatible en línea recta y en leves giros, haya las piedras que haya, al estilo de las zonas de Escocia como ya he dicho. Va recta por donde tú quieres, sin hacer extraños, sin salirse de la trazada, pero cuando se trata de giros muy, muy cerrados la gran estabilidad de la Montesa juega en contra. Si además los giros son encadenando subidas de tierra, el primer golpe de gas es muy delicado, ya que el gran par que se genera en la rueda trasera tiende a hacer patinar esta.
Suspensiones
Complicamos más las cosas con escalones y piedras en plena subida, la Cota absorbe todo obstáculo con una facilidad pasmosa, invita a dar gas, rebotar en el escalón, volar hacia arriba y seguir dando gas a por el siguiente. Las suspensiones son espectaculares en ambos modelos, y la diferencia entre ellas está en el comportamiento.
Como dijimos en la prueba del año pasado, las suspensiones de la 4RT standard son más rápidas, más ágiles, y ayudan a hacer que la moto se sienta realmente ligera, eliminando toda sensación de peso, que sólo aparece en determinados momentos, como en caso de fiasco, como hemos comentado.
El problema surgido en una pequeña tirada defectuosa de horquillas Tech, que ya no se volvieron a montar, es que rompían los retenes al poco tiempo. Nosotros no tuvimos ningún problema en la unidad probada, a la que dimos uso durante tres días sin la menor pérdida de aceite.
Frenos
Los frenos de ambos modelos destacan por su tacto y potencia, siendo muy dosificables y estando sus palancas de accionamiento perfectamente situadas. Quizás la nueva pinza delantera de la Repsol sea más sofisticada en cuanto a construcción, y se nota algo más de rotundidad en el momento de una frenada al máximo, pero se trata de una diferencia sólo apreciable en los momentos más extremos. Tanto el freno delantero como el trasero se sitúan al mismo nivel que en marcas rivales, siendo este componente ya bastante estandarizado y de una eficacia realmente altísima y difícil de mejorar.
Cambios en parado
La Cota 4RT es ideal para un trial de tipo Non Stop, y más en el caso de zonas muy naturales y de improvisar, ya lo hemos dicho, al estilo de las que se encuentran en Escocia, Santigosa o Arinsal, siendo ideal para los amantes de un trial más tradicional pero sin que ello signifique que no sea de alto nivel.
A la hora de mover la moto en parado efectuando cambios con el tren trasero y el delantero, el tarado de las suspensiones hacen que sea fácil, y parece que con la horquilla Tech y el amortiguador Ollé R16V es más fácil, dada la mayor rapidez en extensión.
La suspensión parece esconder los kilos de la moto, pero estos no dejan de notarse, por lo que este apartado no es uno de los puntos fuertes de la Cota frente a sus rivales más livianas y sencillas de mover en parado.
Conclusiones
Muchos trialeros parecen no querer aceptar las enormes ventajas que otorga un motor 4T en el trial, siendo sus únicos inconvenientes el peso y el coste más elevado, aunque esto último es muy discutible si tenemos en cuenta la durabilidad, así que realmente su talón de Aquiles es simplemente el peso.
La Cota 4RT es una moto para algunos incomprendida, pero todo el que la prueba le sorprende y hasta se queda prendado por su calidad y buen comportamiento, siendo muy agradable y divertida.
Os puedo garantizar que lo pasamos muy bien haciendo trial con las dos Cotas 4RT, siendo las zonas bastante non stop y «scottish», pero también subiendo buenos escalones, vuelos, saltos y tratando de imitar, aunque a años luz, un poco del estilo de pilotaje de Toni Bou, con el neumático trasero siempre ofreciendo gran tracción y confianza. La 4RT sorprende y engancha en cuanto a comportamiento, pues su calidad, fiabilidad y durabilidad están fuera de toda duda. Si os hacéis con una no os arrepentiréis, os uniréis al club de sus numerosos defensores y disfrutaréis más de lo que muchos imaginan. A continuación no os perdáis la completa galería de fotos detallada.