La nueva Mecatecno Dragonfly hace honor a la historia de la marca, al modelo primigenio y a su rompedora esencia, tanto estética como tecnológica y funcional. Tuvimos el honor de probarla en las zonas y ahora os contamos todas las sensaciones, con vídeo incluido.
Texto: Horacio San Martín. Acción: Jordi Ramonet. Fotos: Mecatecno.
¡Llega la nueva trialera eléctrica Mecatecno Dragonfly, rompiendo esquemas!

Ahora la historia parece repetirse, ya que Mecatecno volvió a nacer hace algunos años en el mercado de las motos eléctricas infantiles de trial con gran éxito, y ahora toca dar el paso a las motos grandes de trial, eso sí, esta vez revolucionando el panorama de las «E-Bike» de trial.
En Todotrial hemos tenido la oportunidad de probarla en el área de Trial del Moto Cub Cent Peus en Barcelona, contando además con nuestro amigo y colaborador Jordi Ramonet como probador. Para la ocasión nos han dejado un prototipo pre-serie, con una estética diferente a la que llevará la moto definitiva, la cual sí podéis apreciar en las fotos de estudio, y con apenas un par de diferencias, la suspensión trasera y el diseño de alguno de los mapas.
Estética rompedora, pero también funcional
Lo que más llama la atención es la forma del chasis, muy vertical, con la pipa de dirección limpia y «desnuda» dando aún más sensación de ligereza. Este hueco se ha aprovechado para insertar el display, en el que tenemos información variada, como por ejemplo el porcentaje de batería que nos queda. Bajo el protector que se sitúa donde iría el hipotético depósito de combustible, está todo el módulo de control y las conexiones, así como la parte superior de la batería.
Conjunto chasis – batería, claves para una manejabilidad absolutamente superior
El chasis de la Mecatecno Dragonfly está formado de dos partes, por un lado una cuna central de aluminio mecanizado para aportar mayor rigidez y por otro lado un subchasis en la parte superior hasta la pipa de dirección, realizado en tubo de acero al cromo-molibdeno, que aporta más torsión y con ello más facilidad en la entrada en curvas. Pero es que además el conjunto del chasis hace que la conducción, posición y manejabilidad, sean muy superiores a lo visto hasta ahora en motos de trial eléctricas de serie.
La gran ventaja es que la batería, al ser estrecha y alargada se posiciona perfectamente entre el chasis llegando hasta el basculante y esto hace que el peso quede totalmente centrado en la moto, por lo que el centro de gravedad también es muy bajo, lo cual ayuda a una muy buena estabilidad, además de una gran sensación de ligereza. Pero es que además el chasis en su parte superior es estrecho, como en una moto de combustión, lo que ayuda a que la moto sea realmente manejable, haciendo que su conducción sea muy efectiva y divertida, estando por encima de lo que existe actualmente en el mercado.
Batería y autonomía
La batería es de litio de 1.875 wh de capacidad, lo que permite un uso de casi 4 horas en un entrenamiento de trial normal, o de unas 2 horas al máximo de rendimiento. Como es lógico la autonomía depende del nivel del piloto, de lo escarpado del terreno y de las condiciones de este, aunque podríamos decir que dura más o menos lo que sería equivalente a gastar un depósito de gasolina. La carga total se alcanza en algo más de 3 horas.
En la parte delantera del chasis llama la atención una especie de radiador, que es realmente un disipador de calor para la batería, haciendo por lo tanto una función similar al tradicional radiador de agua que estaría en esa misma posición en una moto de combustión.
Sensaciones diferentes
Por supuesto lo siguiente que llama la atención es la baja sonoridad del motor, lo cual es además una de sus grandes ventajas. Realmente el motor suena y sube de vueltas, su sonido eléctrico nos ayuda a controlar la conducción de manera similar a como lo haría un motor de combustión, y además se aprecian muy bien las inercias y el uso del embrague.
Motor
Nos encantaría saber la potencia en Kw del motor, pero esta no ha sido desvelada. La sensación es que empuja muy bien y, como en otras motos eléctricas, sorprende por su capacidad de tracción, su suavidad, y su rápida aceleración.
Precisamente por eso hay tres diferentes mapas de entrega de potencia, que hacen que la moto se adapte perfectamente a todo tipo de usuarios.
Embrague
Una de las grandes ventajas de la Mecatecno Dragonfly es que monta un embrague hidráulico tradicional, exactamente como las motos de motor de explosión. Se trata de un embrague mecánico de diagragma con mando hidráulico Braktec, gracias al cual su conducción es bastante más similar a la que estamos acostumbrados, algo que se agradece y que nos ayuda a adaptarnos más rápidamente.
Como veréis en el vídeo de la prueba, Jordi se adaptó rapidísimo, gracias en parte al manejo del embrague, aunque lo cierto es que como otras motos eléctricas, requiere un tiempo de adaptación bastante mayor que cuando pasamos de una moto de combustión a otra.
Suspensiones
La trasera en esta unidad lleva un magnífico monoamortiguador Öhlins de 4 vías también con reglajes específicos, que además destaca por estar completamente visible y por lo tanto con fácil acceso a todos los mandos de regulación. Al no haber filtro de aire, toda la parte de debajo del «asiento» queda completamente libre. Realmente el Öhlins no será el equipamiento de serie, pues subiría mucho el precio final de la moto, pero en Mecatecno están pensando diferentes alternativas con la premisa de mantener la calidad y el funcionamiento. Probablemente el modelo final también lleve botella de gas separada, y quizás se ofrezca el Öhlins como opción.
Frenos
Conclusiones
La Mecatecno aporta una nueva visión de la moto de trial eléctrica, más trabajada y evolucionada de lo que hemos visto hasta ahora en las motos de serie. Su imagen impactante y su estética moderna y diferente chocan, al igual que lo hizo en su día la Dragonfly, y la efectividad de su diseño se traslada a la conducción, con un chasis que permite un pilotaje mucho más manejable y agradable que en otras motos eléctricas, haciéndola más similar a lo que estamos acostumbrados. Esto facilita la adaptación, y hace que pasar de una moto convencional a esta Mecatecno sea mucho más rápido y fácil de lo que podríamos pensar y de lo que hemos visto en otras marcas. Por lo tanto estamos seguros de que marcará el camino a seguir en el futuro de lo que deben ser las trialeras eléctricas. ¡En el vídeo os contamos más!
A falta de su salida definitiva al mercado y de conocer sus componentes definitivos, desde Mecatecno nos confirman que el precio final estará en torno a los 9500€ + IVA, y que se empezarán a entregar las primera unidades en noviembre.