Se puede decir tranquilamente que el español Pau Martínez (Vértigo) ha sido el jefe de la categoría Trial125 del Campeonato Mundial de Trial FIM Hertz 2020 desde el principio. Hablamos con él tras su triunfo mundialista.

Procedente de Sabadell -escenario de varios Grandes Premios de Motocross de los años 70-, justo al norte de Barcelona, Pau es una prueba positiva del éxito de la categoría Trial125 como terreno de cultivo para futuros talentos. En su primer año en la categoría terminó clasificado en el puesto 20º, mejorando hasta el 10º en 2018 y el 6º en 2019 antes de alzarse con el título y reservar su billete para subir hasta la categoría Trial2 la próxima temporada con la corona de 2020 en casa.
– Felicidades por ganar la categoría Trial125. ¿Qué se siente al ser el campeón?
– No tengo palabras para describir esta sensación, ¡es increíble!. Todo el trabajo duro realizado durante un largo período de tiempo nos ha recompensado esta temporada.
– Dominaste las dos primeras rondas en Francia y España pero fuiste derrotado en los dos días disputados en Andorra. ¿Eso te puso nervioso de cara al primer día en Italia? Si es así, ¿Cómo te mantuviste lo suficientemente calmado para ganar y obtener el título?
– Eres el primer campeón mundial de Vértigo, ¿te das cuenta de lo importante que es?
– ¡Todavía no puedo creerlo! Estoy muy feliz de ser parte de esta gran familia y de poder contribuir con cosas como esta!
– Pasarás a la categoría Trial2 la próxima temporada, ¿Qué opinas de las zonas más difíciles y de los competidores más duros?
– ¿Cómo te metiste en el mundo del trial?
– Mi padre ya conducía una moto antes de que yo naciera y me introdujo en el Trial. Lo hizo comprándome una moto cuando yo sólo tenía dos años, así que como veis empecé pronto.
– ¿Quién es tu héroe de todos los tiempos en el mundo del Trial?
– ¿Hasta dónde crees que puedes llegar en el Trial, podrías ser campeón de la categoría máxima TrialGP algún día?
– Mi gran sueño es poder llegar a TrialGP y poder dedicarme al Trial. Ser Campeón del Mundo también era mi sueño y este año lo hemos sido, así que nada es imposible.