El piloto asturiano inicia una nueva etapa firmando con Electric Motion España para competir en el Mundial de Trial2 y el Campeonato de España TR1 a los mandos de la moto eléctrica.

La noticia confirma los rumores que circulaban desde principios de año y llega después de una temporada 2025 especialmente compleja para Suárez. Las lesiones arrastradas desde 2024 retrasaron su incorporación tanto al Campeonato del Mundo como al Campeonato de España, obligándole a empezar el curso sin continuidad ni ritmo. Aun así, el asturiano logró reengancharse a la máxima categoría del Mundial TrialGP, demostrando una vez más su capacidad de adaptación y su nivel competitivo.
Sin embargo, su continuidad en el Mundial pasa ahora por un cambio de categoría. En 2026, Pablo Suárez competirá en Trial2, y lo hará a los mandos de una moto eléctrica, siguiendo el camino que ya tomaron la pasada temporada pilotos de primer nivel como Miquel Gelabert o Benoit Bincaz. Una decisión que, más allá del reto técnico y deportivo que supone, vuelve a poner de relieve la delicada situación de la categoría reina del Mundial, que en 2025 contó habitualmente con apenas nueve pilotos, dejando a TrialGP en un escenario cada vez más reducido y cuestionado.
Según el anuncio oficial de Electric Motion España, el acuerdo contempla como principales objetivos el Campeonato de España en TR1 y el Campeonato del Mundo en Trial2, iniciando desde este mes de febrero un periodo de adaptación a una moto oficial “con un nivel competitivo increíble”. En la imagen difundida por la marca se puede ver a Pablo Suárez firmando el acuerdo junto a Jorge Rodríguez, escenificando el inicio de esta nueva etapa.
Un nuevo desafío para Pablo Suárez, que afronta el salto a la propulsión eléctrica en un momento clave de su carrera y en un contexto de cambios en el trial mundial. Ahora, todas las miradas estarán puestas en su adaptación y en el rendimiento de la EM en una categoría cada vez más competitiva… y decisiva para el futuro del campeonato.