El pasado fin de semana se celebró la última ronda del Campeonato de Japón de Trial que se ha visto obligado a acortar sus pruebas debido al coronavirus. El piloto de Honda Tomoyuki Ogawa se ha proclamado vencedor tras esta última actuación.

Además, la segunda de las carreras no pudo disputarse porque un tifón afecto seriamente a la ciudad que iba a acoger la prueba. Con este cúmulo de desgracias, el Campeonato quedó reducido a muy pocas rondas, algo extraño para un país tan trialero como es Japón.
Como pasa en otras disciplinas del motociclismo, el Yamaha Factory Racing Team y el Team Mitani Honda se iban a disputar los galardones, siendo Tomoyuki Ogawa el baluarte de Honda (y ganador del campeonato) y Kenichi Kuroyama y Fumitaka Nozaki los activos más importantes de Yamaha.
La categoría máxima, Clase A, fue competida por 18 pilotos que tenían por delante 10 zonas a las que había que dar 2 vueltas. El tiempo máximo era 4 horas y media para terminar. Las lluvias de días anteriores provocaron pasos llenos de barro que se hacían más difíciles conforme avanzaba la prueba, aunque el día amaneció soleado.
Sin embargo, el barro les pasó una mala factura a ambos y Ken se dejó bastantes puntuaciones al inicio, hasta perder la primera posición en beneficio de su compañero. Nozaki tampoco supo mantenerse arriba en la parte final de la segunda vuelta y un aseado Ogawa terminó el trial con 18 puntos, seguido de Kuroyama con 19 y Nozaki con 21. Esta fue la clasificación final de la prueba y también del cómputo global del campeonato.
Kuroyama también hizo declaraciones tras este apretado final, aclarando lo difícil que fue volver tras lesión: «La lesión no emporó aunque todavía sentía mucho dolor. Pude correr y ponerme encabeza inesperadamente y conseguí competir hasta el final. En la segunda vuelta he pagado la falta de físico. No tengo nada decidido sobre el próximo año, aunque este pensaba que podía aspirar a campeón.»