El Manx Classic Trial en la Isla de Man llegaba una vez más fiel a su cita, a comienzos de septiembre, combinando la semana con el Tourist Trophy, unos días en el que además de disfrutar del trial puedes ver las carreras de motos clásicas en la mítica isla.

Precisamente este año hubo un montón de nuestros pilotos en la Isla de Man, ya que además de la amplia expecición catalana hubo una numerosa expedición madrileña, además de algunos de nuestros vecinos andorranos. En total 25 pilotos del total de 222 participantes, entre los que destacaba la presencia del triple campeón mundial Yrjo Vesterinen, que sigue disfrutando a lo grande del trial de clásicas.
El trial de Manx desde dentro
Me inscribí junto a mi sobrino Daniel Merino, mi yerno Asier Zurbano y con mis amigos Xavier Mayoral, Àngel Magriñá, Javi Conde, Nacho Cumellas, Sergi Casas y Alex Sánchez.
Los preparativos para el desplazamiento se tenían que hacer con mucha antelación, ya que son harto complicados: avión o ferry, coche de alquiler, alojamiento, transporte de moto, etc, y existe la posibilidad de quedarse sin plaza en alguno de estos conceptos por lo que, a primeros de año, ya lo teníamos todo apalabrado.
Jueves 29 de agosto: vuelo Barcelona – Dublín
Partimos de la terminal 2 del Prat, llegando al aeropuerto de Dublín sobre las 13:00 horas. Después tocaba coger el avión hacia Douglas. Embarcamos en un pequeño avión de hélices de Aerlingus, con capacidad para no más de 50 personas, en dirección a Douglas.
En la misma terminal del aeropuerto de Douglas nos esperaba un representante de Athol (empresa de alquiler de coches) que muy amablemente nos ofreció a los dos conductores (Asier y Víctor) el vehículo reservado: un Opel Zafira automático por aquello de hacer más fácil la conducción por la izquierda.
La mala noticia nos la dieron nada más llegar al hotel. El Tourist Trophy del viernes se había anulado por las previsiones meteorológicas, por lo que la adelantaron al jueves no pudiéndolas ver en directo. Fue un jarro de agua fría que pronto olvidamos, ¡que se le va a hacer!
Viernes 31 de agosto: turismo en la Isla de Man
Ya que se había anulado el TT decidimos, después de pasar por el paddock del trial y saludar al resto de la expedición, dar la vuelta completa al “circuito”. En un ambiente muy motero, comimos unas burger en Peel.
Sábado 1 de septiembre: primer día del trial
Amaneció lloviendo y con una temperatura de 15º, pero pronto las nueves dejarían paso a un día radiante. Este primer día empezaba en St. Johns, donde a las 9:41 teníamos la hora prevista de salida.
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Destacar las dos zonas seguidas del grupo Glen Rushen Gulley, marcadas en un torrente con desnivel medio y varias cascadas a lo largo de él. Acabamos el trial muy satisfechos.
Después de regresar a Douglas y ducharnos, nos tomamos unas cervezas comentando los pormenores del trial, cena, y a dormir.
Domingo 2 de septiembre: segundo día del trial
Otra vez amaneció lloviendo con temperaturas parecidas a los días anteriores, entre 15º y 20º pero pronto salió el sol. El día fue espléndido para la práctica del trial.
Por la noche, en el Palace Hotel de Douglas tuvo lugar la entrega de premios. Encontraréis las clasificaciones al final de este reportaje.
Lunes 3 de septiembre: vuelta a casa vía Dublín
Tranquilamente desayunamos por última vez en el Hotel, nos desplazamos al aeropuerto, devolvimos el coche y esperamos la hora de partida hacia Dublín. El día era soleado, tuvimos un buen vuelo y la mayoría fue descansando, en poco menos de 45 minutos llegamos a la capital irlandesa.
Qué bien se vuela con Aerlingus y qué bien hace las reservas Mercè.
Conducir por la izquierda no era un problema para mí. Mis siete estancias en el Reino Unido me han servido para ir cogiendo experiencia.
Destacar la atención de los camareros en las cenas que hicimos en pizzerías y en el Hotel de Douglas.
Antes de acabar de comentar lo concerniente al trial, me gustaría destacar la confección de un programa y hojas de ruta muy prácticas, también una camiseta. Ah… y todo ello por solo 35 libras.
La moto elegida para la ocasión ha sido la Triumph Tiger Cup que fue a la perfección.
Quiero hacer una mención especial de Jordi Massoni y su hijo Guillem (también de Àngel Magriñá y la familia Bergadà). Ellos se encargaron de transportarnos las motos de tenerlas preparadas y engrasadas en el punto de salida, con los depósitos llenos a la hora del repostaje, recambios, impermeables, etc, y hasta un jamón y catering en el paddock, cosas y detalles que con dinero no se pagan.