Tan sólo una semana después de su arranque, el Trofeo Madrileño de Trial de Clásicas llegaba a su segunda cita con otro de los triales tradicionales de cada temporada, Collado Mediano.
Collado Mediano fiel a su tradición

Si ya en aquella cita se echaba en falta una participación mayor habiendo 54 inscritos de clásicos más 29 de entrenos, en Collado los números bajaron hasta 43 inscritos en las categorías clásicas y 19 en entrenos. Y esto sin duda indica que algo está fallando, no por parte de los clubes sino de la Federación, de lo cual venimos avisando hace tiempo pero como es habitual sólo encontramos oídos sordos.
El mayor perjudicado es el aficionado, que en muchos casos se ve desmotivado por una serie de cuestiones y por supuesto también los Moto Clubs, que no ven recompensado todo su esfuerzo y la pasión que derrochan marcando zonas y organizando triales. En este punto también hay que diferenciar, por supuesto, los clubes que se han ganado un reconocido prestigio con triales muy bien organizados, zonas perfectamente trazadas para las clásicas y detalles para con los participantes como la disponibilidad de avituallamiento, bebidas, etc.
Los que más sufrieron fueron los pilotos de categoría Expertos, ya que mientras algunas zonas resultaron magníficas y espectaculares, alguna otra quedó quizás demasiado apretada o «moderna» en algunos pasos. Los pilotos de Trialeros encontraron zonas muy técnicas y en algunos casos también algo justas pero nunca imposibles, mientras que los amarillos también disfrutaron con zonas accesibles pero que tenían su miga y que había que trabajar, como queda patente en las clasificaciones, pues nadie acabó a cero pero los primeros estuvieron cerca. El tiempo de cuatro horas y media resultó adecuado para realizar las tres vueltas a las ocho zonas marcadas.
Al igual que en Venturada, en Collado Mediano se inició el trial con la formación del parque cerrado, y es que aunque en este terreno no fuese necesario por los motivos de la cita anterior, es decir para no molestar a los vecinos antes del inicio de la prueba, sí tenía su atractivo como rememoración de los triales de otras épocas y por el hecho de ver a todas las motos juntas, que recordemos deben ser las protagonistas en este tipo de trial.
Curiosidades a parte, es un momento bonito, y aprovecho la ocasión para reivindicar que no debemos dejar que los triales de clásicas pierdan su esencia y acaben mezclados o difuminados entre trialeras modernas, que ya tienen su especio en multitud de pruebas. La filosofía, sentido y espíritu de los triales de clásicas es diferente, y así se entiende en toda Europa, por lo que esta tendencia a la mezcla que se lleva ahora en Madrid no acaba de encajar demasiado, y más teniendo en cuenta lo que costó arrancar los triales de clásicas y el éxito alcanzado, sólo comparable en nuestro país al que se ha logrado en Cataluña.
Pero volvamos al Trial de Clásicas de Collado, que remonta sus inicios a 2005 y por tanto forma parte importante de ese resurgir dorado del trial de clásicas que no debemos dejar perderse, y daremos un repaso a lo que sucedió en lo deportivo en cada categoría.
Alberto Moreno vencedor en Expertos
En la segunda vuelta Alberto se mantenía constante (6), pero quien daba la sorpresa era José Luis Ruiz al lograr el mejor parcial hasta el momento con 4 puntos, lo que tiene un mérito extra ya que lo hace sobre una Bultaco Sherpa 199A, la azul, es decir la moto más clásica de la categoría.
En la tercera vuelta Alberto lograba el más difícil todavía y con un sólo punto se adjudicaba una contuncente victoria con sólo 12 puntos. Casi igual de espectacular o más los 2 puntos de José Luis, que con ello terminaba segundo con 20, y podio para Antonio de Hoyos con 29, dejando lejos a Felix y Bertrán.
Marino Galilea se impone en Trialeros
Sólo 11 inscritos en el nivel verde, una de las participaciones más bajas que se recuerdan, y es que también es cierto que hubo muchas ausencias de habituales en Collado, pero sin duda la batalla entre tres grandes trialeros y amigos fue de las más bonitas y apretadas que se recuerdan, los protagonistas: Marino Galilea, Luis Arocas y Carlos Zorzo.
Marino y Carlos lograban lo que parecía imposible desde el inicio, completar la primera vuelta a cero. Toño Villanueva y Antonio Serrada estaban cerca con 3… ¿Y qué pasaba con Luis, el actual campeón? Pues un fiasco y un dos le dejaban con 7 en la sexta plaza, algo que increíblemente fue capaz de arreglar al ser el piloto que mejor realizó las otras dos vueltas restantes, con 1 punto cada una… Por el contrario el resto empeoraba, siendo Carlos, el presidente del MC Trial Madrid el más perjudicado al enfiascar en la zona 5.
Pre 75, Gonzalez de Castejón por la mínima
Si trialeros estuvo apretado, aún más lo fue la categoría de las motos más clásicas, que dejó a los tres integrantes del podio separados por apenas 3 puntos, simplemente emocionantísimo. Con una categoría tan bonita e interesante resulta sorprendente que la inscripción siga siendo baja, cuatro en esta ocasión.
Clásicos, Julián López Calvo a un punto
La categoría que siempre es la más numerosa, contó con 23 pilotos en esta ocasión realizando los pasos amarillos y de nuevo vimos una granigualdad en la lucha por los puestos de podio. Y es que en este caso apenas dos puntos separaron a los tres que subieron al cajón.
Sin embargo sólo el primero lograba rodar a cero en el primer giro sobre su Bultaco Sherpa 199, mientras que Nacho y Luis se dejaban un punto. En la segunda vuelta sucedió algo no visto en ninguna otra categoría, los tres candidatos a la victoria rodaron a cero, con lo cual todo se decidiría en la última vuelta. En esta Julián se dejaba un punto, Nacho exactamente igual, y lo mismo para Luis… De esta manera Julián era el ganador con apenas 1 punto, mientras que Nacho y Luis empataban a 2, pero quedaban en este orden en el desempate puesto que Luis había cometido el fallo en la zona 4 de la última vuelta y Nacho en la 1 de esa misma vuelta… Y eso es lo que dice el reglamento.
Desde luego no hay quien pueda decir que los triales de clásicas están faltos de emoción, interés y diversión! Al final reparto de premios con magníficos trofeos hechos artesanalmente por T3Moto y sorteo de algunos regalos. La próxima prueba del madrileño de clásicas será el 7 de abril en Becerril de la Sierra organizado por Emedoce.