El Trial dels Cingles celebrará su 41ª edición los días 10 y 11 de octubre de 2026 en Sant Feliu de Codines, iniciando una nueva etapa marcada por la renovación organizativa, importantes novedades deportivas y el firme compromiso de mantener viva una de las competiciones más emblemáticas del calendario.
Información: MC Cingles de Bertí. Fotos: MC Cingles, Solo Moto.

La edición de 2026 marcará además el inicio de una nueva etapa para la histórica prueba. Tras la reciente incorporación de una nueva junta directiva, encabezada por su presidente Àlex Clarasó, el Moto Club Cingles de Bertí trabaja ya intensamente en un evento renovado, con importantes novedades organizativas y deportivas, pero siempre fiel al espíritu que ha convertido a esta cita en una referencia durante más de cuatro décadas.
Entre los principales cambios anunciados destaca la creación de un nuevo recorrido largo, que discurrirá mayoritariamente por pistas anchas, con el objetivo de mejorar la fluidez de la prueba y hacerla más accesible y atractiva tanto para los participantes como para el público. Asimismo, se introducirán dos niveles de participación, identificados como azul y amarillo.
Ambos niveles se disputarán en modalidad non stop, una apuesta clara por un formato más dinámico y acorde con las tendencias actuales del trial. En especial, el nivel amarillo estará concebido como una categoría abierta a todos los niveles y a cualquier tipo de motocicleta de trial, ampliando así el abanico de pilotos que podrán disfrutar de la prueba.
Historia de los Dos Dies dels Cingles
Los “Cingles” es el nombre con el que todo trialero conoce la popular prueba de los Tres Días dels Cingles, organizada por el Moto Club Cingles de Bertí. Desde su primera edición, los Cingles se han consolidado como el trial que marca la clausura de la temporada trialera internacional.
La prueba fue concebida con un espíritu claramente inspirado en los Scottish Six Days Trial, pero con un carácter propio: meteorología más benigna, terreno mediterráneo y solo tres días de competición.
1971: los primeros pasos del Moto Club Cingles de Bertí
Para entender realmente el origen de los Cingles, hay que retroceder hasta 1971, cuando un grupo de jóvenes apasionados del trial, provenientes de Sant Feliu de Codines y Gallifa —a unos 50 km al norte de Barcelona— fundaron el Moto Club Cingles de Bertí.
Su bautismo de fuego fue el 1º Trial de Gallifa, disputado el 14 de marzo de 1971. La victoria fue para Leopoldo Milà, diseñador de las Montesa Cota e Impala. La prensa destacó de manera unánime la excelente organización, tanto por el trazado como por la información a los espectadores, con programas detallados e indicaciones claras para acceder a las zonas: una tradición que no se abandonaría.
El embrión de los Tres Días: Sant Feliu de Codines
Animados por el éxito, ese mismo año la organización creó una prueba “gemela” en plena temporada estival: el 1º Trial Fiestas de Sant Feliu de Codines, disputado el 22 de agosto de 1971.
Con salida en el centro del pueblo —que con los años se convertiría en el verdadero hogar del trial español—, esta prueba puede considerarse el embrión directo de los Tres Días. El Moto Club hizo un golpe de efecto invitando a la estrella inglesa Gordon Farley, que ganó con autoridad frente a Pere Pi.
1973: nacen oficialmente los Tres Días de los Cingles
La primera edición contó con una inscripción espectacular: 184 pilotos, entre ellos 12 extranjeros de renombre como Geoff Chandler, Felix Krahnströver, Clive Smith o Mark Kemp.
La victoria fue para el británico Geoff Chandler (Montesa), que se impuso al joven talento español Manuel Soler (Bultaco). Pero el gran éxito de la prueba fue otro: aficionados y pilotos de élite compartían recorrido y zonas durante tres días, en un ambiente extraordinario. Como en los Scottish, sin dorsales ni tarjetas, solo con la placa frontal como identificación.
Consolidación y crecimiento internacional (1974–1976)
La edición de 1974 confirmó plenamente el éxito inicial de la prueba. Con casi 200 pilotos en la salida y un nivel deportivo aún más elevado, participaron figuras destacadas del trial internacional como Yrjö Vesterinen, Ulf Karlson, Claude Coutard o Benny Sellman. El finlandés Vesterinen se impuso con autoridad, por delante de Karlson y Coutard, mientras que Manuel Soler fue cuarto y mejor piloto local.
1975 supuso un punto de inflexión tanto a nivel deportivo como reglamentario, con la introducción de la penalización del “2”, que modernizaba el sistema de puntuación. Ese año, Vesterinen repitió victoria, pero con una diferencia mínima: solo 1,3 puntos sobre Manuel Soler, evidenciando el aumento de la competitividad de los pilotos locales.
Innovaciones y madurez: Side-trial, Naciones y Veteranos
Paralelamente al crecimiento deportivo, el Moto Club apostó decididamente por la innovación. En 1975 se organizó por primera vez la categoría de side-trial, una apuesta valiente que contó con la destacada participación de la pareja francesa Claude Coutard y Ernest “Nenesse” Langlois. Además de ganar la prueba, ejercieron un papel clave como referentes y mentores, ayudando a elevar el nivel de las quince parejas españolas inscritas.
En 1976, el side-trial ya era puntuable para el Campeonato de Europa y se convirtió en una de las pruebas más importantes de la temporada a nivel continental. A lo largo de los años siguientes, el palmarés recogió nombres de primer nivel internacional, como los hermanos ingleses Roger y Trevor Wall, Colin Dommet y Eric Chamberlain, así como destacadas parejas nacionales como Ramón Treserras y Jaume Vilar, Jordi Bosch y Àlex Sibils, o “Kiku” Carbonell y Llorenç Ausin, hasta la última edición del side-trial en 1981.
Como respuesta, en 1978 se reformuló la categoría Veteranos bajo el nombre “Amigos de los Cingles”, con recorridos adaptados y más tiempo de carrera, una fórmula innovadora que sería ampliamente imitada en otras pruebas. Ese mismo año, el joven Toni Gorgot consiguió su primera victoria absoluta, simbolizando el relevo generacional y la madurez definitiva de la competición.
Años de dureza, lluvia y grandes nombres (1979–1982)
Los primeros años ochenta aún ofrecieron grandes momentos: motos pequeñas como la Cota 200, gestas como la de Eugeni Majó con una Italjet 50, y la aparición de futuros grandes nombres como Gilles Burgat.
1982 fue el último año con una participación internacional de lujo. Toni Gorgot ganó frente a Eddy Lejeune, en una edición que puso fin al side-trial en los Cingles.
El final de una etapa (1983–1984)
La crisis de las marcas españolas marcó los años siguientes. En 1983, Gorgot ganó con autoridad frente a Gabino Renales, Lluis Gallach y Andreu Codina, mientras que en Veteranos triunfaba Ignacio Bultó con su Merlin.
1984 fue la última edición ganada por una moto bi-amortiguada. El vencedor fue Andreu Codina, ídolo local, con su Montesa Cota 330, por delante de Diego Bosis (Fantic) y Gabino Renales (JJ-Cobas).
Ese mismo año hubo un cambio en la presidencia del Moto Club, asumiendo el cargo Joan Carles Esteve Claramunt, ligado al club desde sus inicios, que lideraría los Cingles durante más de una década, pasando el relevo a Andreu Codina en 1997.
La modernización del Trial (1985)
1985 marca un cambio importante en el mundo del trial. La mayoría de motos comenzaron a equipar suspensión trasera monoamortiguador y también aparecieron los primeros frenos de disco. A partir de ese momento, el trial, una disciplina muy conservadora por sus orígenes en Inglaterra, siguió una carrera tecnológica imparable.
La edición de 1985 vio la victoria de la primera moto con monoamortiguador, la Fantic 301 pilotada por el francés Thierry Michaud, nuevo campeón del mundo en una temporada en la que ganó todo: campeonato de Francia, Mundial, los Scottish y los Cingles.
La década dorada del trial moderno (1985–1994)
A finales de los 80 e inicios de los 90, los Cingles seguían siendo una prueba con gran participación y presencia de los mejores pilotos del mundo. Ganar en los Cingles tenía prestigio y las marcas aprovechaban la ocasión para presentar sus nuevos modelos.
Durante esos años, pilotos que dominarían el mundial siguieron viniendo a los Cingles: Jordi Tarrés, Diego Bosis, Eddy Lejeune, Steve Saunders, Tommy Ahvala, Lluís Gallach, Amós Bilbao, Marc Colomer, Joan Pons y Andreu Codina, todos ellos luchando por la victoria.
Jordi Tarrés monopolizó la prueba de 1986 a 1988; 1989 fue para Amós Bilbao; 1990 para Andreu Codina; 1991 y 1992 para Amós Bilbao; 1993 y 1994 para Joan Pons. La edición de 1994 marcó la última participación masiva de los mejores pilotos internacionales. A partir de entonces, su presencia fue esporádica y la participación disminuyó progresivamente.
Continuidad en clave amateur y transición (1995–2007)
La presidencia de Joan Carles Esteve pasó a Andreu Codina, quien organizó los Cingles hasta 2003, manteniendo la prueba popular pero con carácter más amateur. Entre 2004 y 2007, hubo dos presidentes más que garantizaron la continuidad, cediendo finalmente a Carles Esteve, hijo de Joan Carles.
La edición de 2007 cerró una etapa histórica, poniendo fin a una prueba que había sido referente para varias generaciones de pilotos y aficionados.
Los Cingles se detienen, pero el Moto Club continúa
Carles Solà, miembro activo del club desde sus inicios, asumió la presidencia y mantuvo vivo el Moto Club organizando otras pruebas, como el Trial de Clásicas de los Cingles o las 3 Horas de Resistencia de Enduro, dirigidas por Josep Figueras. Esta etapa de transición permitió dar el relevo a jóvenes con iniciativa para continuar organizando los Cingles.
El retorno a los nuevos tiempos (2020–actualidad)
Después de un período sin disputarse, en 2020 el Moto Club Cingles de Bertí decidió recuperar el espíritu de la prueba con un formato adaptado a los nuevos tiempos: Los Dos Días de los Cingles.
Actualmente, el Moto Club vive una nueva fase con una junta directiva renovada, presidida por Àlex Clarasó, que trabaja para evolucionar la prueba y el club, manteniendo la esencia de los Cingles y adaptándola a las necesidades actuales.
Fiel a sus valores fundacionales —el respeto por el territorio, el trial compartido entre aficionados y pilotos, y el ambiente de compañerismo—, los Cingles continúan vivos, demostrando que su historia no es solo un recuerdo del pasado, sino un proyecto con futuro.
Reportajes de ediciones anteriores: 2024, 2023, 2022, 2021, 2007, 2006, 2005, 2004, 2003, 2002
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