La Copa de España de Trial de Clásicas brilló en La Foz de Morcín, donde más de un centenar de pilotos disfrutaron la belleza natural y la exigencia técnica de las zonas, en un fin de semana en el que un incidente polémico acabó en sanción.
Texto: Horacio San Martín. Fotos: Jesús Dus, ASOMO, Toño Villanueva, Carlos Sebastián.

Tras el árido y polvoriento recorrido de Alcañiz, el campeonato aterrizó en el «infierno verde» asturiano, que ofreció un precioso trial entre sombras y paisajes vibrantes de vegetación. Un entorno ya bien conocido por los habituales de la Copa, y considerado uno de los más valorados por su belleza natural y su orografía ideal para el trial. En esta ocasión, el recorrido se trazó en sentido inverso al de la última edición, lo que aportó un toque diferente.
Ambas jornadas de trial contaron con 12 zonas a las que los pilotos debían dar dos vueltas. El domingo, tanto las zonas como el recorrido se modificaron, acortando este último de los 9,6 km del sábado a 6,3 km, favoreciendo así una dinámica algo más ágil para que los llegados de lugares lejanos pudiese emprender el viaje de retorno lo antes posible.
No obstante, no todo fue positivo. El sábado se produjo un grave incidente entre dos pilotos de la categoría Trialeros. Mariano Gómez, uno de los que lucha por el campeonato, protagonizó un acto de gran imprudencia al circular a gran velocidad en sentido contrario por la interzona.
En un gesto que le honra, Julio Fernández decidió no presentar reclamación alguna, manteniendo una actitud ejemplar en lo deportivo. Sin embargo, la organización, tras analizar lo ocurrido, decidió sancionar al piloto responsable con la descalificación en esa jornada del trial, dado que el accidente fue provocado por la imprudencia cometida al rodar en dirección contraria y a una velocidad que no evidenciaba en absoluto la cautela exigida en este tipo de situaciones.
Artola, Guillén y Urreta dominan una intensa doble cita en La Foz de Morcín
En el apartado estrictamente deportivo, el fin de semana dejó actuaciones de gran nivel en todas las categorías, con nombres que consolidan su posición en la general y otros que irrumpen con fuerza en la pelea por el título.
En Pre-75, Vicente Arturo De Miguel Artola fue el gran protagonista del sábado, imponiéndose con autoridad gracias a su solidez en las zonas más técnicas y una puntuación final de solo 6 puntos. Le siguieron Juan Domingo Miguel San Félix, con 8, y Francesc Ferrer Pérez, con 12, en una jornada muy ajustada. El domingo, el protagonismo cambió de manos y fue Javier Ruiz Lozano quien mostró mayor regularidad, llevándose la victoria. Juan Domingo repitió podio con el segundo puesto y José María Cosculluela cerró el podio.
En Clásicos – Manuel Soler, Antonio Guillén firmó un brillante doblete. El sábado ganó con 6 puntos, seguido muy de cerca por Joaquim Lara (8) y Luis Ángel Bartolomé (12). El domingo redondeó su actuación con un recorrido impecable, sin penalizaciones. Lara fue de nuevo segundo, esta vez empatado con Daniel Vela Pagès, quien por tiempo quedó tercero.
La categoría Postclásicas Amarillos vivió emociones fuertes. El sábado, José Luis López Fernández dominó con contundencia, seguido por Jesús Ruiz Álvarez y Francisco Javier Antolín. En la segunda jornada, Antolín logró redimirse de su actuación anterior, venciendo con apenas 1 punto. El desempate por la segunda posición favoreció a Víctor Morales frente a López Fernández, que cayó al tercer cajón.
Entre los Trialeros, Rafael Trucios se impuso el sábado tras una prueba exigente que completó con 12 puntos, seguido por Mike Antequera (15) y Antonio Jesús Alcaide (17). El domingo fue Bertran Martínez-Peñalver quien se mostró intratable, con una brillante tarjeta de solo 3 puntos, por delante de Fernando Echazarra y Mariano Gómez.
En Postclásicas Verdes, el sábado tuvo como vencedor a Marcos González Álvarez, con Roberto Mendibil segundo y Marino Galilea tercero. El domingo, Mendibil se llevó el triunfo con una actuación muy precisa (3 puntos), seguido por Galilea. Miquel Cirera no pudo completar la jornada.
Por último, en Post Clásicas Azules, que contó con cinco pilotos, David Sánchez Bosch fue el vencedor el sábado teniendo que luchar con un rival inesperado, el campeón de España TR3 Rodrigo Marchal, finalizando con 11 y 17 puntos respectivamente. El domingo Marchal ya se había hecho a la moto clásica y lograba ser el mejor con apenas 5 puntos empatado con el gallego Victor Ares, frente a los 10 de David Sánchez. Por lo tanto en el podio final del fin de semana era este último quien subía a lo más alto por apenas un punto de diferencia sobre Marchal, con Victor Ares en tercer lugar, estando estos tres pilotos muy alejados del resto de participantes.
La próxima cita será pronto, los días 5 y 6 de julio en Amurrio (Álava), otra oportunidad para seguir disfrutando de esta apasionante especialidad.