La FIM introduce profundos cambios en el Mundial de Trial, pero su apuesta por el espectáculo y la complejidad vuelve a generar dudas sobre el futuro real del deporte.

El organismo internacional plantea una evolución progresiva del campeonato con el objetivo de hacerlo más accesible y atractivo. Entre las decisiones más destacadas está la simplificación de las zonas a partir de 2026, compartiendo hasta el 50% de ellas entre las categorías TrialGP y Trial2, así como en TrialGP Féminas y Trial2 Féminas. También se establece el ascenso obligatorio de los campeones de Trial2 a la categoría reina, en un intento de revitalizar una clase que en los últimos años apenas ha contado con poco más de un puñado de pilotos.
En el formato deportivo llegan propuestas también controvertidas. Lejos de simplificar el campeonato, la FIM insiste en un sistema que ya generó confusión la pasada temporada: dos “carreras” por día, lo que siempre han sido dos vueltas, para la mayoría de categorías y un entramado de fases en TrialGP que incluye Super Pole, Final y Super Final. Un modelo que acerca peligrosamente el trial outdoor al espectáculo artificial del X-Trial, con zonas agrupadas y pruebas de velocidad que poco tienen que ver con la esencia histórica de este deporte.
El resultado es un formato cada vez más complejo, difícil de seguir para el aficionado y alejado de la práctica real del trial. Se busca hacer el deporte más atractivo para la retransmisión y el público, pero a costa de transformar su identidad. Lo que durante décadas fue una disciplina basada en el equilibrio, la técnica y la lectura del terreno, corre el riesgo de convertirse en un espectáculo excesivamente técnico, estático y, en muchos casos, incomprensible.
Otro de los cambios anunciados es la regulación de los tramos entre las zonas, que ahora denominan “enlaces”, con nuevas normas adaptadas a las exigencias legales actuales, en un año de transición para pilotos y equipos. Medidas que, aunque necesarias en algunos aspectos, no abordan el problema principal: la desconexión entre el Mundial y la base del trial.
La FIM habla de un deporte más inclusivo y adaptable, pero la realidad es que muchos ven justo lo contrario. Si el objetivo del Mundial era promocionar el trial y vender motos, la tendencia actual parece ir en dirección opuesta. Más espectáculo puede significar más entradas, pero no necesariamente más practicantes ni más ventas.
Pues me parecen muy acertadas las observaciones de la líneas editorial …
Es como si a un enfermo terminal se le pone un tratamiento progresivo de 3 años … cuando apenas te quedan semanas de expectativa vital.