Jorge Prado se ha proclamado hoy matemáticamente Campeón del Mundo de Motocross MX2, ya que su máximo rival en la lucha por el título, el letón Jonass ha tirado la toalla adelantando su operación de rodilla, por lo que no competirá en la última cita en Italia. Jorge Prado se inició en el mundo del trial, compitiendo como alevín y juvenil en numerosos triales infantiles de la geografía española al tiempo que empezó a combinar esta especialidad con el motocross, por la que se decantó finalmente.

Jorge Prado García es el nuevo Campeón del Mundo de motocross MX2. A falta de la disputa del Gran Premio de Italia, el próximo domingo en el circuito de Ímola, el joven piloto gallego de tan solo 17 años se hace virtualmente con el título, tras comunicar su único rival, el letón Pauls Jonass, que no participará en la carrera. Matemáticamente a Prado le bastaba con sumar cinco puntos en las dos mangas de este fin de semana, siempre que su rival ganara ambas carreras, pero Jonass, consciente de la dificultad, ha desistido de intentarlo y ha adelantado su operación de rodilla. De esta forma Jorge obtendrá oficialmente el próximo domingo el primer título de MX2 conquistado por un piloto español.
Tras fundirse en un íntimo abrazo con su padre, empezó a reflexionar sobre lo que esa llamada significaba: «Ha sido todo muy raro, de un minuto a otro, sin hacer nada, he pasado a ser Campeón del Mundo… Bueno, bueno, realmente no ha sido sin hacer nada porque todo el trabajo estaba ya hecho en las 19 carreras anteriores. Ha sido un año durísimo, de mucho esfuerzo y mucha tensión, pero un gran año de buenas carreras y grandes resultados. El esfuerzo ha valido la pena y creo que lo hemos merecido.»
Jorge le quitaba relevancia a la ausencia de su rival en esta última cita: «La verdad es que era prácticamente imposible que me pudiera alcanzar, pero bueno, él ha tomado su decisión y yo no entro en eso. Ahora toca disfrutar de un gran premio muy especial y muy emocionante para mí e intentar celebrarlo con mis fans con un buen resultado.» Tras sus primeras declaraciones como campeón, Jorge se sentaba a comer en una festiva mesa con todo su equipo y se subía en la furgoneta dispuesto a atravesar Italia camino de Ímola: «Todavía no lo he asimilado bien, pero se me amontonan muchos recuerdos de todos estos años. Esta es la recompensa a todo el trabajo de este año y al enorme esfuerzo que mi familia ha hecho durante estos años para llegar a vivir este sueño». El sueño de un deporte, el motocross, que tiene un antes y un después al día de hoy, el día en que el niño de Lugo llegó a lo más alto ¡Felicidades campeón!