Más de 150 inscritos se dieron cita en la segunda edición del Trial Bultaco, una prueba que rindió homenaje a la mítica marca catalana organizado de nuevo por el Club Bultaco junto al Moto Club Cent Peus.

El día amaneció perfecto para la práctica del trial con unas temperaturas agradables que invitaban a disfrutar de este deporte. Se marcaron varias zonas bastante largas y técnicas en las que había dos niveles: amarillo y verde.
Para los participantes, el marcaje fue perfecto tal y como suele hacer siempre el Moto Club Centpeus. Por desgracia, hubo que lamentar que no hubiera más asistencia de pilotos oficiales de la época debido al triste fallecimiento del expiloto oficial de Fantic Xavier Miquel. Así muchos de los antaño pilotos profesionales de Bultaco decidieron dedicar su tiempo a estar con la familia de Xavier Miquel.
Como avanzamos en el previo, hubo una exposición de modelos épicos de Bultaco Sherpa desde el modelo 10 hasta las últimas 199B. Además, también encontramos varios de estos modelos en acción así como la pequeña Bultaco Chispa a los mandos de algún pequeño trialero. Tampoco faltó una Sherpa con sidecar a los mandos de Joan Rovira y con Joan Masjoan como piloto y copiloto respectivamente, que hicieron alguna divertida exhibición.
Además pudimos ver a muchos trialeros que hacía tiempo que no se dejaban caer por un trial, como los ya citados Joan Rovira y Joan Masjoan, o Ramón Sallés, Martí Font y uno de los organizados de la Bultaca de Perafita, Damiá Picás, también colaborando con la organización.
Por otro lado, la organización también tuvo un detalle con todos los participantes al entregarles las placas portanúmeros personalizadas, además de la bolsa de Bultaco y la camiseta conmemorativa.
El descenso de competidores en la Copa Catañana quizás se deba a la dificultad con la que se plantean últimamente las zonas y al cambio hacia un estilo más moderno. El debate de la dificultad practicamente se extrapola a cualquier ámbito del trial, ya que existe una fina línea entre subir el nivel y perder la esencia.
En esta prueba se desprendía amor hacia las clásicas desde los organizadores del Centpeus y desde todos los asistentes, y es que casi todos los socios del club tienen una o varias motos clásicas.