
Sin embargo estas nobles intenciones no calaron en la medida en que Manolo quería, la competitividad ganó la partida, con lo que el VTT (Vino Tinto Team) decidió abandonar los triales definitivamente sin haber logrado generalizar el ambiente que pretendían. A pesar de todo Manolo seguía acudiendo a rutas, quedadas y jornadas de diversión y motos con sus amigos, gracias a los cuales pudo superar los difíciles momentos ante la enfermedad y posterior fallecimiento de su mujer.
Ahora que llevaba unos años con todo superado, disfrutando de un nuevo amor y de su gran afición por las motos, nos ha dejado sin avisar. Nuestro pésame a sus familiares y amigos, ráfagas al cielo desde una clásica de campo en tu honor.