En la noche del pasado martes 13 de marzo 2018 ha fallecido Ivano Beggio en el hospital de Montebelluna a la edad de 73 años tras una larga enfermedad. Beggio era el fundador y presidente de la marca de motocicletas Aprilia, poseedora de numerosos éxitos en el mundial de velocidad y también en el mundial de trial durante la breve etapa en que la marca italiana decidió apostar por esta disciplina.

Ivano Beggio es considerado ante todo un apasionado de la moto, un gran empresario y un visionario avanzado a su tiempo. Una anéctota define claramente su carácter… Un profesor de la Universidad Bocconi le aconsejó vender la empresa cuanto antes, dado que en un sector tan competitivo y con la fuerte presencia de las marcas japonesas no habría sitio para él. Ivano en lugar de hacerle caso multiplicó sus esfuerzos al máximo, fichó a los mejores pilotos italianos del momento y luchó sin rendirse, hasta convertir a la fábrica de Noale en una de las más avanzadas del mundo y a Aprilia en sinónimo de éxitos deportivos, llegando incluso a recibir el encargo por parte de BMW para desarrollar su modelo monocilíndrico F650.
A los 16 años construye artesanalmente su primer ciclomotor. Ivano hereda la fábrica a los 27 años tras el fallecimiento de su padre. A principios de los 70 empieza a fabricar motos de cross de 50cc, que después evolucionaron hasta los 125cc. En 1975 comienza a construir motos de cross de competición alcanzando en 1977 el campeonato italiano de motocross en las categorías 125 y 250.
Para Beggio la competición era fundamental de cara al desarrollo de sus productos y también como gran herramienta de marketing, una filosofía que ya antes había sido fundamental en Bultaco.
Tras la quiebra de Hiro y su venta a Garelli, Aprilia comienza una colaboración con el fabricante de motores austriaco Rotax. En 1985 nace la Aprilia TX300, con motor Rotax de válvula rotativa, que también tiene versiones 240 y 125. En ese mismo año comienza a introducirse en el mundo de la velocidad.
En 1987 el nuevo modelo de Aprilia para trial es la TX311, con monoamortiguador y freno de disco delantero. En 1988 llega la TX312M que también incorpora disco trasero y una característica decoración en colores rojo y lila.
En el 92 llega una nueva versión, la 280R, con la que el piloto finlandés Tommy Ahvala obtiene el título mundial, arrebatándoselo a Jordi Tarrés, llegando Aprilia al clímax de su aventura en la especialidad del trial. La última moto de trial fabricada por Aprilia es la Climber de 1994 roja y morada.
El nuevo modelo para 1995 iba a incorporar numerosos cambios, con un motor más reducido al adoptar los cárteres de la 125 y un chasis monocasco de aluminio, pero Ivano Beggio decide abandonar el trial y finalizar la producción de motos de trial dado su limitado número de ventas para centrarse en el creciente mercado de los ciclomotores y en el ámbito de la competición centrar sus esfuerzos en la velocidad.
Hace pocos meses, el propio Ivano Beggio recordaba en su página de Facebook que el primer título mundial de Aprilia llegó con el trial, en estas palabras: «Pocos recuerdan que el primer título mundial de Aprilia no llegó de la velocidad, sino que, aunque sólo unas pocas semanas antes de la victoria de Alessandro Gramigni en 125, fue en Trial con Tommi Ahvala…»
En 2004 Beggio vende el grupo a Piaggio permaneciendo como presidente honorífico hasta 2006.
El recuerdo de Aprilia en el mundo del trial es grande pese a su brevedad, en los 90 fue uno de los equipos más potentes, con pilotos de la talla de Diego Bosis, Donato Miglio, Thierry Michaud o el citado Ahvala, y anteriormete con Philippe Berlatier o Sergio Cannobio.
Con la llegada de los triales de clásicas, las Aprilia resurgieron, siendo muy competitivas en las categorías superiores, especialmente los modelos equipados con motor Rotax (TX300).
Ivano Beggio pasó sus últimos años de retiro en Asolo, junto a su amada esposa Tina, que según él fue su mejor consejera, y su hijo Gianluca. El funeral será el viernes 16 de marzo a las 11:00 en la iglesia de Asolo (Treviso). El cortejo fúnebre llegará a Noale donde, frente a la histórica planta de producción del Grupo, se detendrá por un minuto frente al monumento dedicado a sus padres.
Podéis conocer mucho más sobre la historia de Aprilia en el trial y el resto de las marcas italianas, en el libro «Trial Made in Italy, 1975-1985».