Jordi Sanjuan, ganador del Trofeo Nacional de Trial RFME 2020 en TR4, pasará a TR3 este año; categoría en el que ya lo disfrutamos en 2011 cuando acabó en el podio final de la misma.

Jordi Sanjuan: “Mi intención para este 2021 es subir a TR3”

La temporada pasada la COVID-19 nos jorobó muy mucho. Pero aún así el Campeonato de España logró cerrarse con un total de seis citas y, por consiguiente, con nuevos campeones. Entre ellos: Jordi Sanjuan, piloto aragonés que tras nueve años de ausencia regresó al Nacional para dominar con mano de hierro e imponer su ley en las zonas con puertas amarillas de TR4.
Hasta el ‘Mar de Aragón’, hasta Mequinenza, nos desplazamos para reencontrarnos y charlar de motos y de nuestro deporte con el vigente Campeón del Trofeo Nacional de Trial 2020 en TR4. Y es que solo en 2010 (Cadete) y 2011 (TR3) le habíamos visto dejar su impronta de campeón en la máxima competición patria.
– La temporada pasada fuiste el mejor en la categoría TR4 del Campeonato de España de Trial “CET”. ¿Confiabas conquistar el título en tu regreso a la misma?
– Pues la verdad es que no. Hacía ya varios años que no competía a nivel nacional y como el CET arrancaba en la localidad de Aitona, muy cerca de mi casa, me lo tomé como una prueba; como una primera toma de contacto.
– A pesar de la COVID-19, se acabaron celebrando seis carreras y no te bajaste del podio en ninguna, además de alzarte con el triunfo en la mitad de ellas. Tenemos la sensación de que si se hubieran disputado ocho o nueve más, habrías terminado también en todas entre los tres primeros. ¿Tú también lo piensas?
– Has dominado con mano férrea la categoría. ¿Qué te ha parecido la misma?
– Me ha hecho ilusión volver a competir en el Nacional y ver que en mi categoría había tanta participación. Me he encontrado con rivales de años anteriores y también con muchos otros nuevos. Creo que eso le ha aportado un toque de emoción a cada carrera.
– Para mí, sin duda alguna, fue el primer día de Pobladura de las Regueras, en León. La semana anterior tuve varios problemas con mi moto y por ello acabé cambiando de moto y marca. Me puse en contacto con el official team de Sherco y me consiguieron una Jeroni Fajardo Réplica en tiempo récord. ¡¡Muchas gracias Ernest!! De ese modo pude dedicar todo mi tiempo a adaptarme a ella antes de la carrera. A ello hay que sumar la dificultad de las zonas de agua, así como las penalizaciones por tiempo debido a las largas colas que se formaron. Pero a pesar de todo ello pude quedar segundo. (Sonríe).
– Si nos referimos al nivel, la que yo considero más ‘light’ sería la última, la de Cal Rosal. Fue un trial sencillo en cuanto a pasos, pero que no daba margen a error, ya que en solo 6 puntos estuvimos los cinco primeros. Cualquier error o fiasco tonto podía dejarte lejos del podio. Ese día logré completar el recorrido a cero. (Vuelve a sonreír pícaramente).
– A todo esto. ¿Cómo y cuándo te empezó a rondar por la cabeza la opción de tomar parte en el Nacional?
– Desde que volví a competir en 2019 en el Campeonato de Aragón que tenía esa meta o ilusión: volver a correr en el CET como ya había echo años atrás. También te diré que la decisión se hace mucho más fácil cuando cuentas con el incondicional apoyo de tu pareja y familia. (Sonríe).
– La verdad es que sí. TR4 es la categoría donde corremos los que somos puramente aficionados y venimos a pasárnoslo bien. En mi opinión, han de ser triales sin riesgo, que se puedan correr sin mochilero, pero con un punto de dificultad para que se puedan marcar las diferencias en la clasificación. No es trabajo sencillo para el que tiene que marcar las zonas. Por eso creo que este año ha estado bastante acertada en este sentido.
– No lo veo mala idea, ya que abriría las puertas a más pilotos de más niveles. Pongo por el ejemplo a mi comunidad. En Aragón, para competir en el Nacional tienes que ser TR1 como mínimo. Por eso, contar con una categoría como TR4 B o TR5 abriría las puertas a pilotos de los niveles TR2 o TR3 del certamen aragonés.
– Sí, y a la vista está. Si miramos las clasificaciones, vemos que un octavo puesto en una carrera se puede transformar en un tercer puesto en la siguiente. Esto le aporta mucha emoción, ya que nunca puedes bajar la guardia. Somos muchos y nunca se sabe ¡¡quién dará la sorpresa!! (Risas).
– Adrià Albejano, Héctor Gairín, Ricard Alcaraz, Joan Ricart, Mario Juan, José María Verdaguer, Rubén Garcia… ¿Qué rival o rivales te sorprendieron más la temporada pasada? ¿Por qué?
– En TR4 también compite un adversario al que conoces muy bien: Sergio Puyo. ¿Es el varias veces Campeón de España y del Campeonato de Aragón tu ‘gran archienemigo’?
– (Risas). No lo creo. Tengo una buena relación con él. Hace ya muchos años que nos conocemos. Es un piloto muy competitivo, con mucha experiencia, y tengo todavía muchas cosas que aprender de él. Puyo decidió terminar la temporada en la categoría superior, en TR3, y ello me sirve de referencia para este 2021.
– Así fue. Después de unos años apartado de las carreras, esas dos temporadas en el Campeonato de Aragón me han servido para volver a coger ritmo de competición, y contar con Sergio (Puyo) en TR1 me ha servido como referente para mejorar y ponerme al día.
– Como reza el dicho: este 2021… a la tercera, ¿va la vencida?
– En cuanto al CET, ¿defenderás título o has decidido subir a TR3?
– Mi intención para este 2021 es subir a TR3.
– Para los que no siguen el máximo certamen de la FARAM. ¿El nivel TR1 del certamen aragonés a qué categoría del CET sería equivalente?
– A todo esto, ¿de dónde te viene la afición por el trial?
– De casa. Mi padre ha hecho trial toda la vida y desde pequeño he practicado este deporte con él.
– Algunos de tus paisanos empezaron practicando trial en bicicleta. ¿Tú también?
– ¿Recuerdas quién y cuándo te regalaron tu primera moto de trial?
– Como si fuera hoy. Me la regalaron mis padres de muy pequeño. Me acababan de sacar la escayola de la pierna (me la había roto esquiando). Llegué al garaje y ahí estaba subida al remolque. Era una Beta 50 automática, sin marchas. ¡¡Casi no tocaba al suelo ni de puntillas!! (Risas).
– Fue ya más adelante, pero con una GasGas TXT 125 en la población de Massalcoreig, en Lleida, al lado de casa. Era puntuable para el Campeonato ARA Lleida de Trial.
– ¿Quién fue (o es) tu gran referente como piloto?
– De pequeño, cuando empecé a competir en Alevín, mis referentes eran los TR1 del Campeonato de Aragón. En esos momentos era una categoría con mucha participación y nivel. Venían incluso pilotos TR1 de otras comunidades.
– ¡¡La verdad es que sí!! Como ya me pasó en Aitona. Ya se sabe: como en casa, en ningún sitio. (Risas).
– ¿Te gustaría que el Nacional visitara el ‘Mar de Aragón’ y su entorno?
– No me desagradaría en absoluto. Mequinenza es un pueblo con infraestructura de sobras para albergar una prueba de esta índole. (Sonríe).
– Se encontrarían con una mezcla de tierra y piedra. Una piedra que pierde el agarre muy fácilmente y te obliga a tener mucho tacto de gas. Es una de las cosas que se me da bien y lo atribuyo a este tipo de terreno.
– Para muchos aficionados al trial, la Franja de Aragón es la Galia de nuestro deporte más allá del Ebro. ¿Estás de acuerdo con ellos?
– ¿Por qué crees que nuestro deporte sigue resistiendo al invasor en los pueblos y ciudades aragoneses situados en la frontera con las provincias de Lérida y Tarragona, en la denominada Franja?
– Si que es verdad que si nos referimos a niveles como el TR1 aragonés observamos que todos somos de la zona de la Franja, pero estaría mal no comentar que en el resto de categorías contamos con la participación de pilotos de más al centro de nuestra geografía.
– Creo y espero que así sea. Este año ha comenzado a dar sus primeros pasos en moto el joven SubCampeón de España de Biketrial Poldo Sillué, también de Mequinenza. Espero que su afición por el trial en moto vaya en aumento y que en un futuro podamos disfrutar de la competición juntos.
– Después de tu gran 2020 con Sherco… ¿Su Academy te ha abierto sus puertas como en su día hizo con Millán, Guimerà o Puyo?
– ¿Cuántos días y horas a la semana dedicas a entrenar?
– Intento entrenar lo máximo posible. No tengo un horario fijo, ya que me adapto a mis horarios laborales. Pero intento salir 2 o 3 días por semana y los domingos. Para este 2021 me he propuesto mejorar mi fondo físico, y a todo esto le quiero sumar la bici de montaña. Un propósito que por el momento estoy cumpliendo. (Risas).
– Suelo entrenar con pilotos de mi zona, con mi padre y con los amigos. No me gusta entrenar solo.
– ¿Por Mequinenza o visitas otros lugares y/o terrenos?
– Ahora, con todo el tema del COVID-19 y las restricciones de movilidad, me tengo que limitar a la zona de Mequinenza. Pero de normal me gusta moverme y cambiar de aires. Siempre escucho y estoy abierto a nuevas propuestas.
– Desde bien pequeño mi padre y mi familia trialera; Vicente y Valentín me inculcaron el trial de trazada, literalmente no me dejaban mover la moto (risas). Eso me sirvió para aprender a minimizar el cansancio y los movimientos innecesarios dentro de la zona y aunque en el día a día practique trial actual todavía conservo en casa la primera Montesa Cota 74 que tuvo mi padre y la saco de vez en cuando para hacer nonstop. ¡¡Es toda una experiencia!!
– Te lo preguntamos porque todo trialero de pro ansía participar alguna vez en los ‘Scottish’. ¿Tu también?
– Volviendo a lo nuestro. Hasta que se desató la pandemia, una de las grandes atracciones para el público en el CET era la Zona de Calificación de los sábados. ¿Te gustaba?
– Es entretenido y una manera muy buena de acercar el trial a la gente. Además, veo más justo salir en una posición marcada por el tiempo de clasificación que simplemente por la posición en tu última carrera. Un mal día te puede perseguir hasta la siguiente carrera.
– Yo sería partidario, aunque entiendo que a nivel organizativo sería un caos en una categoría tan poblada como es TR4.
– ¿En unas temporadas, ¿te podríamos ver competir a nivel internacional? En el Europeo, en el TrialGP de España o Andorra…
– No me lo he planteado, pero si se diese la oportunidad no dudaría en hacerlo. (Sonríe).
– ¿Qué objetivos te marcas para este 2021?
– Hacerlo lo mejor posible en TR3 y adaptarme lo más posible al ritmo de competición y carrera de la nueva categoría. Será complicado, pero estoy mentalizado y me lo tomo como una manera de seguir aprendiendo.