Entrevistamos en esta ocasión a uno de los jóvenes valores más prometedores del trial valenciano, Ángel Llopis, SubCampeón de Trial de la Comunidad Valenciana en las categorías TR2 y TR1-B en 2021 y 2022, y de la Copa Catalana de Trial de Nens 2020 y 2022 en Base y Promo, respectivamente.
“Mi máxima preocupación es mejorar mi trial y aprender en cada carrera”

Hasta hace poco no era extraño verlo participar en un lado y otro del río Ebro. Pero de un tiempo a esta parte el valenciano está centrado en sus dos competiciones prioritarias esta temporada: el Campeonato de España de Trial «CET» y el Campeonato de Trial de la Comunidad Valenciana.
– Pues para mi, de momento, la valoro de forma normal, porque no he podido terminar las carreras con un buen resultado. Además, en Benahavís, Málaga, sufrí una caída y me tuve que retirar. Ahora solo me queda centrarme en lo que queda, que es mucho. (Sonríe).
– ¿Te ha resultado fácil pasar de las flechas amarillas a las verdes?
– Pues la verdad es que sí. Me ha resultado fácil, ya que durante el campeonato del 2022 participé en varias carreras en Junior.
– Realmente, a los pilotos que ya estaban en esta categoria no les conozco: En cuanto al resto de compañeros que han subido conmigo a esta categoría, te diría que estamos logrando resultados más o menos similares.
– Por cierto, ahora formas parte del nuevo Vértigo Factory Junior Team. ¿Cómo te enrolaste en el mismo?
– Nos llamó Dani del Valle, Team Manager del mismo, y nos comunicó este nuevo proyecto y apuesta de Vertigo por los pilotos jóvenes para 2023. Y lo cierto es que me pareció fantástico que pensaran en mí y que contaran conmigo. Y, además, con un gran equipo de compañeros que ya conocía de temporadas anteriores.
– En principio, es para colaborar en el Vértigo Factory Junior este año 2023; aunque llevo más de tres de años pilotando motos Vértigo.
– ¿Contento con la nueva Nitro de 300cc? ¿Qué te gusta más de ella? ¿Y menos?
– La Nitro va espectacular. Lo que más me gusta es el pedazo de empuje que tiene a pocas revoluciones, así como la respuesta del sistema de amortiguación trasero. Y lo que menos… ¡no lo he encontrado aún! (Risas).
– Super contento y super satifecho del resultado obtenido el año pasado, la verdad. Hay que tener en cuenta que había pilotos en la categoria muy muy buenos. Y que estuvimos alternando en el podio en diferentes triales. El balance fue positivo.
– ¿Qué te faltó para acabar de colarte entre los tres mejores de la categoría?
– ¿Qué prueba te resultó más complicada de afrontar? ¿Y la más sencilla?
– El trial más complicado fue, sin duda, la doble cita de Pobladura de la Regueras. Por el calor y por lo largo que eran las zonas. La carrera más sencilla… Camprodón. Pero porque ya me conozco un poco el terreno. (Sonríe).
– Hemos repasado tus estadísticas en el CET desde que debutaras en 2018 y las últimas tres temporadas siempre has estado en el Top5 de los niveles en los que has participado. ¿Satisfecho?
– Sin embargo, tu primer triunfo en el CET todavía se resiste en llegar. ¿Apostamos a que llegue este 2023?
– Prefiero apostar a que llegue durante el proximo año, ya que este 2023 me lo tomo para ir adaptándome a la nueva categoria. Yo disfruto mucho cuando lo doy todo encima de la moto, independientemente del resultado.
– Sí, claro. Son triales divertidos para pasárselo bien y disfrutar de la moto. Y, a parte, para hacer competición y mantenerme activo entre las pruebas del CET.
– ¿Cómo es que participas en citas de la Comunidad Valenciana y en carreras de Cataluña?
– Porque no coinciden las fechas en muchas ocasiones y así aprovechamos las carreras para entrenar y córrer junto a mi hermano.
– Lo mismo. Salimos a entrenar cuando podemos mi hermano y yo. Y depende de las semanas de exámenes que tenemos los dos.
– La Nucía ha albergado citas del certamen autonómico, del CET e incluso un Mundial. ¿Para cuándo un Trial de las Naciones al lado de tu casa?
– Estaría muy bien, así ¡el viaje sería muy corto! (Risas).
– Me lo paso muy bien con todos los compañeros. Sobre todo, porque estamos con la moto mañana y tarde. En mi última participación, por ejemplo, aprendí mucho con los consejos y explicaciones que los monitores nos apuntaban para poder mejorar. Para mi fue la primera vez que entrenaba con pilotos de primer nivel. Y lo quise aprovechar al máximo.
– Cuando empecé, quería ganar siempre y me enfadaba mucho. Siempre estaba pendiente de la tarjeta o aplicación y de la puntuacion. Ahora entreno mucho con Víctor Palomares, ya le conoceis. Fantástico piloto y en su momento incluso mochilero de Adam Raga. Estoy muy centrado en sus consejos y en los de mi familia. Quiero seguir mejorando técnicamente y continuar divirtiéndome mucho con la moto; además de poner siempre en alza el trabajo hecho y no tanto el resultado final. Porque éste no siempre refleja todo lo que hay detrás.
– En principio, en el CET, en el certamen territorial valenciano y en algún trial de Madrid y Cataluña.
– En el Mundial y en la mayoría de triales de larga duración rige el nonstop. ¿Ya lo entrenas?
– La verdad es que sí. Marcamos zonas y practicamos en nonstop y las mismas pero más estrechas para practicar los cambios. Y tomamos el tiempo en cada pasada.
– Prefiero el formato CET. Me gusta mas parar para colocarme, coger el equilibrio y salir.
– Por cierto, ¿te gusta el nivel de las zonas en el Campeonato de España? ¿Lo encuentras adecuado para vuestra edad?
– A mí, sí. Me gustan las zonas difíciles. Y, por ejemplo, las zonas marcadas para Júnior de La Nucia me gustaron mucho. Bueno, a mí me gustan. Pero también, si yo tuviese menos nivel, supongo que estaría en una categoria inferior.
– Yo prefiero separar las categorías entre el sábado y el domingo. Hay menos tiempo de espera en las zonas y, además, un piloto que corre el sábado tiene la opción de participar también al día siguiente e ir probándose en el nivel superior.
– A todo esto, ¿todavía compaginas bici y moto o ya solo usas la segunda?
– A día de hoy, solo me centro en la moto. Pero alguna vez cojo la bici para coger físico.
– Voy a la escuela de Juanda de la Peña, seleccionador autonómico, desde que empezó. Fui unos de sus primeros alumnos y también somos grandes amigos. De vez en cuando voy a entrenar y a recordar viejos tiempos. (Risas).
– ¿Quién ha sido, o es, tu rival más acérrimo?
– Mi máxima preocupación es mejorar mi trial y aprender en cada carrera. Creo que mi rival, soy yo mismo.
– La persona que me inculcó la pasión y amor por este deporte es mi padre, ya que él, antes, cuando era joven, hacia trial. También en mi casa siempre ha habido motos de trial. Cuando era pequeño veía vídeos de mi padre haciendo trial. Yo tenía motos de juguete y, con piedras, me preparaba zonas y las intentaba sortear.
– ¿Recuerdas quién y cuándo te subiste por primera vez a una moto? ¿Y tu primera moto de trial?
– ¿Cuál es tu primer recuerdo compitiendo en trial?
– El primero no lo recuerdo. Pero el que nunca se me olvidara es el del CET de Pobladura. Mi primera prueba en el Campeonato de España, con una Beta 80cc prototipo que la fabricamos en Valencia de la mano de Jaime Talens. Otro de mis amigos y gran amante del trial. Era una moto que cuando le entraba agua por el filtro de aire se me paraba y no me dejaba dar gas. Recuerdo que mi padre recortó una botella de detergente y la colocó estilo ‘snorquel’ -tuvo para respirar bajo el agua- para que no entrase agua en las zonas del río.
– No tengo un piloto favorito, porque todos tienen algo que me gusta, pero por su estilo muy particular , me quedaria con Jaime Busto y totalmente distinto Gabri Marcelli.
– ¿Practicas más deportes además de trial?
– No. Me centro solo en el trial porque es el deporte que más me gusta.
– ¿Qué retos deportivos te marcas para 2023?
– Una última pregunta. Tu hermano Guillermo Llopis participa en la Copa Catalana de Trial de Nens. ¿Cómo es que no te tiene a su lado como mochilero?
– Bueno, en realidad solo participó en una carrera. Pero han cambiado el formato del campeonato y las zonas son muy dificiles para su nivel actual y edad, Azules. Guillermo no puede realizar ese tipo de zonas. Tiene sólo 10 años. Si recuperan el formato de años pasados, sí que volveremos a disputarlo. Y de suceder eso, ya veremos si le acompaño yo o mi padre. (Sonríe).