Tras varios intentos y después de cuadrar agendas, por fin pudimos encontrarnos con uno de los nombres patrios más queridos por la afición española. Nos referimos, como no, al madrileño Alfredo Gómez Cantero, piloto de trial y enduro extremo, quien nos cuenta en esta entrevista detalles sobre su etapa en el trial y su posterior cambio de especialidad.
“Cambié de especialidad porque no me quedó más”

Hasta tierras andorranas y no hasta su Cercedilla natal nos desplazamos para charlar largo y tendido con el actual responsable del Campeonato de España de Hard Enduro, quien, aunque desde 2012 se ha convertido en uno de los hombres más exitosos de dicha modalidad después de ganar dos mundiales de trial en categorías inferiores y coronarse Campeón de Europa absoluto, a día de hoy todavía sigue haciendo sus pinitos como piloto de trial en el certamen de andorra.
– Sí, es verdad que mucha gente me conoce por mi etapa en el trial. Sobretodo aquí, en España. Y fuera, también, incluso más. Pero no, no firmo autógrafos por dichos campeonatos. Más que nada porque hace ya mucho tiempo de ello. (Sonríe).
– De hecho, este 2024 se cumplen 14 años de tu segundo título mundial de trial. El primero fue en categoría Juvenil (Youth). Tras casi década y media, ¿qué corona te hizo más ilusión conquistar: la de 2007 o 2011?
– En la primera de ellas, sólo te bajaste del podio en una de las once citas programadas, imponiéndote además en ocho de ellas. Un dominio casi absoluto con tu GasGas, ¿no?
– Cuatro años después conquistaste el Mundial Júnior con Montesa. Pero lo hiciste imponiéndote en las cuatro primeras carreras de las once celebradas, perdiéndote las dos de Japón y la última en tierras francesas cuando ya eras campeón al vencer el día anterior. ¿Tan difícil te lo pusieron Pol Tarrés y Francesc Moret, tus compañeros de podio aquel año?
– Lo cierto es que en tus cuatro campañas en dicho campeonato lograste un tercero, dos subcampeonatos y finalmente el título. Según tu parecer, ¿qué impidió que lo ganaras antes?
– ¿Te resultó fácil o más bien difícil pasar de una moto de 2T a una de 4T? Te lo preguntamos porque aquella primera Montesa Cota 4RT no tiene nada que ver con la actual gama 4RT que podemos encontrar a día de hoy en cualquier concesionario.
– En 2011 también fue cuando te estrenaste en el Mundial absoluto. Fue en Isola 2000, en la última carrera del año. Y lograste una muy prometedora séptima plaza, por delante de nombres como Matteo Grattarola o Jeroni Fajardo. ¿Qué recuerdas de aquel día?
– Mucha gente tampoco recuerda que en 2003, 2005 y 2007 también te adjudicaste el Trofeo Nacional de Trial en Cadete, Júnior y Sénior B…
– ¡Así es! El Nacional de clásicas arrancó con mi club, el Moto Club Sotobike. Para ser exactos, era el promotor de la Copa de España en aquel año. Mi participación fue en parte gracias a Gunter, padre de Yannick Gunter Diedrich Franco, amigo mío de Cercedilla que sería mecánico de Takahisa Fujinami y con quien compartí piso en Barcelona. Pues bien, Gunter nos regaló una Honda TL 125 a cada uno. Eso sí, ¡no arrancaban! (Risas). Las tuvimos que arreglar para poder competir con ellas. Y así fue como comenzó mi aventura con las clásicas y, encima, aprendí a reparar motos. Ya tenía algunas nociones de ello, pero la verdad es que fue a raíz de tener la TL 125 que tuve que investigar más para aprender cómo funcionaba un motor. (Sonríe).
– Una pesa más que la otra. (Risas). En cuanto al reglamento, cuando yo competía, no podías ir para atrás, pero sí parar. La verdad es que a mí me gustaba ese stop, creo que es más fácil, sinceramente. Con el non stop se te acumula más el trabajo, en cambio, parando, te puedes dar un aire de vez en cuando. Afortunadamente, este 2024 el Mundial de TrialGP también permite parar.
– ¿Recomendarías a los pilotos de ahora competir también con una moto clásica?
– En aquella época compartías zonas con tu padre, Mariano, o éste esperó a que te pasaras al enduro para comerle la tostada a sus rivales en Trialeros?
– En casa de mis padres hay dos cuadros con medallas nacionales e internacionales de Sandra y de mí. Mi padre, no lo tiene. Y la verdad es que ella tiene muchas más que yo. ¡La que más gana en casa es ella! (Risas).
– ¿Te piden consejo ambos cuando tienen dudas? ¿O eres tú quien busca y confía en su buen hacer al manillar de una moto?
– Creo que sí, pero tendría que repasar las clasificaciones de la época. (Sonríe). Mi primera categoría fue en Aficionados B, con una Clípic automática, y luego ya llegaron Aficionados A, Sénior C, Sénior B y Sénior A.
– Las crónicas de la época hablan de ti como uno de los pilotos más talentosos y luchadores del momento. ¿Tú también te definirías así?
– Por cierto, eres uno de los tres únicos pilotos que posee en su palmarés una edición de la Copa de España de Trial Indoor Junior Challenge. ¿Qué recuedas de tu título nacional indoor de 2009?
– ¿Crees que dicha competición habría que recuperarla?
– Creo que el CETI Júnior era una muy buena iniciativa que debería de recuperarse ya que el cambio de outdoor a indoor es muy radical. Para un piloto sin demasiados recursos como era yo en ese momento era muy difícil poder entrenar esa modalidad. Volado, una empresa de contenedores cercana a mi pueblo, me montaba pirámides de containers de estos de obra y aquella era mi zona indoor de entrenamiento. Recuerdo que al principio los containers tenían mucho aceite, para que no se oxidaran, y la verdad es que patinaban un montón. (Sonríe).
– Madrid fue una experiencia brutal, al lado de casa y con muchos amigos y familiares viniéndome a ver. En Barcelona, por desgracia, no. Pero claro que me hubiera gustado competir allí. Es la cita con más historia de la modalidad. Pero en cierto modo, años después, me pude sacar esa espinita al competir y ganar allí en super enduro. Sinceramente, en trial creo que hubiera sido muy difícil alzarme con el triunfo. Más que nada porque en los últimos años ha sido el coto privado de un tal Toni Bou. (Sonríe).
– Porque no me quedó más. En septiembre de 2011 yo estaba en Montesa y en principio iba a seguir con ellos. Pero por desgracia, unas semanas después, el 13 de diciembre, Óscar Giró (General Manager del Repsol Honda Team de Trial), me llamaba y comunicaba que lamentablemente ya no podrían seguir apoyándome para el año siguiente, que pusiera todo en un transporte y que me recogían las dos motos y lo que tuviera en casa. Y así pasó. Al parecer, se les había caído un patrocinador, Santiveri, y que por desgracia ya no podían ayudarme.
– ¿Y qué hiciste?
– ¿Y si te quedabas fuera del podio?
– Ese mismo año, sin embargo, aún te disfrutamos como piloto de trial en los 3 Días de Trial de Santigosa, edición en la que acabaste segundo. ¿Tu último baile?
– Santigosa es una carrera que me gusta mucho y mi padre estaba empeñado en que no abandonara el trial. Supongo que buscaba que yo mantuviera abierta la puerta del trial para ver si al final de temporada alguna marca se lo pensaba y me repescaba. Pero no pasó y tuve que buscarme la vida. Recuerdo que en su día ya le dije que en el momento en el que ir en moto nos costara dinero me dedicaría a otra cosa. Mis padres trabajan y en casa nunca ha sobrado el dinero, la verdad. De hecho, nunca nos hemos ido de vacaciones propiamente dichas. Esos días lo han invertido siempre en las carreras. A día de hoy sigo practicando trial cada semana. De hecho, participo en el Campeonato de Andorra de Trial y allí coincido con Pere Borrellas, Pol Tarrés, el propio Mario Román… y por supuesto con los pilotos locales que están en Trial2, como Jordi Lestang o Gaudi Vall. Y bueno, ¡aún estoy en forma! (Risas) ¡Si no gano, me ves en el podio! (Más risas).
– Sin duda. Los cuatro triunfos, el podio en mi categoría, y el rondar las plazas delanteras también en la Scratch –entre el 5º y 15º–, contribuyeron a que César y KTM siguieran apostando por mí. De hecho, he sido 14 años piloto oficial de la marca. He estado en Husaberg, Husqvarna, KTM y de vuelta a Husqvarna. Toda mi carrera deportiva en enduro ha estado ligada a ese grupo. Con ellos he logrado mis mejores logros hasta la fecha.
– Cuando empecé a hacer enduro mi base era toda de trial. He hecho trial gran parte de mi vida. Pero a día de hoy, a nivel profesional, te diría que trial y enduro se reparten prácticamente el mismo tiempo. Eso sí, creo que me he especializado mucho más en el enduro que en el trial. Yo empecé en el equipo de la RFME y en el enduro muy rápidamente hice resultados. Además, toda mi vida he hecho motocross y también he participado en el Nacional de Cross Country. Este último se disputa en invierno y recuerdo haberlo corrido con GasGas hasta 2008 y después con una CRF 450. Por ejemplo, mi actual jefe en Rieju, Miquel Garcia, había corrido conmigo. Yo era un chavalín y él todo un Sénior A.
– Dani Gibert, Pol Tarrés, los hermanos León, Xavi y Sergi, Graham Jarvis, Billy Bolt o Tadeusz Blazusiak también cambiaron en su día la moto de trial por la de enduro. ¿Por qué crees que se dio en su día ese trasvase de pilotos de una a otra modalidad?
– Yo creo que es un estilo de zona que está bien. En el Enduro, por ejemplo, tenemos el Super Test que es una manera de tener a la gente activa y de hacer más cosas. Desde hace tres temporadas coorganizo el Nacional de Hard Enduro junto a la RFME. He hecho el reglamento y con la ayuda y supervisión de la Comisión de Enduro lo hemos acabado puliendo a como está a día de hoy. En las carreras yo soy la cara más visible del campeonato. Bueno pues como los sábados por la tarde no había actividad, decidimos desde hace un año hacer unas carreras en pararlelo. Es una zona espectáculo similar a esta Zona de Calificación. Yo creo que de cara al público como para los pilotos está muy bien. No nos pòdemos olvidar de que compiten tres profesionales y el resto son pilotos amateurs. Y la gente lo que quiere es montar en moto y pasar un buen rato. Por eso, yo creo que cuando hacemos las carreras debemos de pensar en esta inmensa mayoría, no para los tres profesionales.
– ¡¡Por supuesto!! Todo lo que implique subirme a una moto me gusta. (Sonríe).
– Tienes triunfos y podios en citas icónicas de la especialidad como el Erzberg Rodeo Red Bull Hare Scramble, el prólogo del Red Bull Romaniacs, la Extreme Lagares XL, el Enduro Ukupacha, la Machete Hard Enduro o la Red Bull Minas Riders. Sin embargo, creo que tu mayor victoria es la creación de tu propio equipo, el AGR en 2022. ¿Es así?
– ¿Cómo y cuando decidiste ‘independizarte’?
– Tenemos a Suff Sella, de Israel, con 20 años, Niko Piazza, de Estados Unidos y de apenas 15 años, Marc Fernández, de Barcelona y también de 20 años, y Felix Bacher, con 18 y de Alemania.
– ¿Te ha pasado por la cabeza un AG Racing Team para el CET o Mundial de TrialGP?
– Pues no, la verdad. Pero sí que en algún momento he pensado que estaría bonito hacer los 3 Días de Santigosa, partipar en el Scott Trial o incluso tomar parte todos en los Scottish. En cuanto al Mundial de TrialGP… por ahora no.
– Pues no con mi equipo propio, con el AG Racing, pero sí que como en donde estoy ahora, Rieju, hace un par de años que toman parte, le he dicho a mi jefe que si hay un hueco libre… ¡qué cuente conmigo! (Sonríe).
– Por cierto, ¿primer triunfo en ‘The Romaniacs’ o tercer Erzberg Rodeo?
– Vencer The Romaniacs lo tengo ahí pendiente, y hacerlo con Rieju, marca española, yo creo que sería lo más. Pero lograr mi tercer Erzberg Rodeo tampoco estaría mal. Hay muchos pilotos y es muy difícil, pero por horas entrenando y ganas no quedará. Habrá que estar ahí delante para cuando se presente la oportunidad saber aprovecharla. (Sonríe).
– Todo fue muy fácil y estoy muy contento con todo. Y, por supuesto, con la moto, aunque con calor nos cuesta un poco. Están al lado de mi casa, me permiten tener mi propia estructura, además de ser piloto oficial… Ellos me ofrecen todas las ventajas de correr para una marca como oficial y yo, en contrapartida, les ayudo a ser mejores. Tengo mucha experiencia tras mi larga etapa en KTM y este pasado 2023 hemos trabajo mucho para elevar la competitividad de la MR300. Estamos delante en el SuperEnduro, han fichado al Campeón del Mundo Júnior de SuperEnduro 2022, a Dominik Olszowy… también al joven británico Will Hoare… Estos pilotos, estando yo en la marca, a mi me daría confianza subirme a la MR300 sabiendo que un piloto como Alfredo Gómez también la lleva. Es un win-win.
– Lo veo bien. Ahora los ‘veteranos’ del campeonato estamos luchando con el organizador para que tengamos mejores condiciones, nosotros y los júniors. Los que más le damos al ‘coco’ somos Graham Jarvis y yo. Estamos mirando a ver qué podemos conseguir con Red Bull TV y con los organizadores.
– En tu estructura cuentas con Miguel Ángel Rodríguez, ‘Suca’, ex mecánico de Dougie Lampkin, entre otros, como preparador de tu moto de enduro. ¿Desde cuándo vuestra relación y por qué él y no un mecánico de fábrica de Rieju?
– Moret estuvo con nosotros en 2023 y ahora es piloto de Sherco en el Nacional. Ojalá que se pudiera repetir la bonita rivalidad que vivimos en el trial. Yo tengo 34 años y él 33. ¡El tiempo pasa para todos!
– De un tiempo a esta parte también te encargas de la supervisión de las pruebas y promoción del Nacional de Hard Enduro. ¿De dónde sacas el tiempo?
– Las Street Rhythm, carreras en paralelo, es una cosa que se hacía en algunas carreras del Mundial de Hard Enduro. En el Red Bull Tennessee Knockout Enduro, que se disputa en Nashville, por ejemplo, se hacen en el mismo centro de la capital del estado de Tennessee, en los Estados Unidos. Mientras realizaba el reconocimiento al recorrido pensaba: ‘¡qué chulo!, pero a ver cómo va’. Mira, fue ganar y ver el espectacular ambiente en las calles, repletas de gente y que las TV no se cansaban de poner cortes de las mismas, que me dije a mí mismo: ‘hay que llervarlo a España’. Y en cuanto he podido las hemos implantado aquí. La verdad es que en la RFME confían en mí y en mi criterio y cuando se lo propuse solo me dijeron: ‘no sabemos lo que dices, pero si lo ves bien, hazlo y lo vemos’. Y hasta ahora. Creo que es una cosa simple, pero muy vistosa, que, además es muy divertida de correr. ¿Para el trial? Yo creo que sería una buena cosa también. (Sonríe).
– Estoy bastante desconectado del trial, la verdad. Pero como organizador, un consejo que doy y que a mí me ha servido, es que hago las carreras para los pilotos amateurs. No lo hago para los ‘pros’. En el Nacional de Hard Enduro si tenemos 130 pilotos, unos 70 son aficionados. Pues bien, estos hacen un recorrido que yo mismo elaboro. Y una vez lo tengo listo, marco tres, cinco o seis anillos adheridos a este mismo recorrido base, que es Copa de España, para el Campeonato de España. Las carreras de este último hay veces que son bonitas y otras un poco menos, nunca llueve al gusto de todos. Pero creo que el éxito de la competición es este recorrido base pensado para estos 70 pilotos amateurs. Si marcara recorrido pensando en los 40 ‘pros’ estoy seguro que perdería a los otros 70. Y mi intención es que aumenten los aficionados, que se ‘enganchen’ a la modalidad. Para los ‘pros’ siempre es más sencillo marcar una carrera.
– ¿Qué le pides a 2024?
– Que no haya lesiones para mi ni mis chicos. Que estemos todos enteros y que podamos dar ¡mucha caña! (Sonríe).