El Salón de la Moto de Málaga ha ido cumpliendo los objetivos marcados para la cuarta edición, que se ha celebrado este pasado fin se semana en el recinto de FYCMA, en especial los dos más importantes, que no eran más que componer una exposición de calidad y variedad, y atraer al público para generar negocio.

La feria ha albergado motos de todos los grandes fabricantes, salvo Kawasaki, y ha ofrecido una zona de exposición con las grandes marcas japonesas, europeas y norteamericanas, además de las nuevas incursiones en el sector eléctrico.
La cuestión del público se ha concretado en las taquillas diariamente, y se ha demostrado que Andalucía es un mercado de referencia para el sector, como lo evidencian los más de 15.000 visitantes alcanzados en estos dos días y medio de feria.
Además, un repertorio de actividades y exhibiciones variado, como la concentración de Harley-Davidson, el concurso de caballitos XBike, o los especialistas de Trial o el stunt Emilio Zamora.
Tampoco han faltado los equipos de las diversas escuelas (Riders Academy Ohvale, Lince Racing School o Moto School Málaga), que han supuesto un aliciente más.
Elvira aseguró que Moto Málaga «ocupa un espacio singular, pasando a ser una feria de importancia en el sur y oeste del país, teniendo como ferias más próximas a las que observar la de Valencia y las dos que organiza la patronal Anesdor en años alternos entre Madrid y Barcelona».
El director de MOMA reiteró que Málaga y las provincias andaluzas deben asegurar un certamen como este «y más en un ciclo comercial ascendente dentro del sector de la moto como el que se está viviendo».