
En cuanto a las zonas, fueron bastante técnicas y exigentes, haciendo que se marcasen las diferencias en todas las categorías, pero sin excesos, aunque algunos pilotos también comentaron su desencanto con el «tipico marcaje valdemanqueño» en el que «en vez de subir piedras hay que esquivarlas por huecos y surcos» con los típicos pasos de zona roza – estriberas, cárteres, horquillas… La verdad es que esta es la fama que parece le conceden los aficionados al Moto Club Valdemanco desde hace tiempo, aunque hay que decir que no todos los triales son siempre así.