
En Aleví+8 la carrera sirvió para afianzar a los pilotos de delante. Ganó Max Roquet, dejando el título prácticamente sentenciado, con 48 puntos de ventaja a falta de dos pruebas. Le siguieron en el pódium Pau Dinarés y Juan Guillamón. Está categoría fue en la que participaron más pilotos con 11 corredores. Como en las anteriores, las motos eléctricas y de gasolina competían sin diferenciación.
En Base (azul) ganó el líder del campeonato, Àlex Canales, completando la prueba con un total de 18 puntos, dos menos que Carlos Palma, que fue segundo. Cerró el pódium Nil Benítez, ya bastante alejado, con 54 puntos, pero a los mandos de una Oset eléctrica, demostrando como este tipo de motos se están volviendo más y más competitivas.