El pasado fin de semana se celebró al boda entre Pauline Schmitt y Jan Peters, dos reconocidos pilotos de trial alemanes, que aprovecharon la ocasión y su gran pasión por el trial para organizar el primer trial nupcial del mundo.

Para una ocasión tan especial, también habían preparado un trial muy especial. Los propios pilotos hacían de jueces de zona, que se dividían en grupos pequeños, evitando la necesidad de tener controles exclusivos. El reglamento era una especie de Open-Free pero un poco diferente. Así que había que acumular puntos en lugar de evitar penalizaciones y ganaba el piloto que sumase más puntos. Pasar las puertas del nivel más difícil era recompensado con más puntos de los que se obtenían por el nivel fácil. Sin embargo, la elección de uno de los tres niveles disponibles era libre en cada zona. Sacar la zona a cero daba más puntos, y hacer un cinco suponía quedarte sin puntos.
Después de la ceremonia de entrega de premios con certificados de boda y otros «trofeos» inusuales, los invitados a la boda tuvieron una gran barbacoa juntos. El ex campeón de trial alemán Jens ter Jung proporcionó la comida a la parrilla de su propia carnicería. Agradables conversaciones se alargaron hasta altas horas de la madrugada del domingo en el que fue el primer trial-boda del mundo. Fue sin duda un exitoso final para una hermosa boda entre dos reconocidos y exitosos pilotos de trial. (Información y fotos: TrialSport / Hans Greiner).
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